La Remonta o como no debe ser un parque

Tiempo de lectura: 6 min

||por LYDIA ALEGRÍA, secretaria general de Podemos Santander||

El pasado sábado 25 acudí a una visita guiada por el Ayuntamiento de Santander al parque de La Remonta. El Ayuntamiento se ha molestado mucho en vendernos las virtudes del parque y, no es para menos, se ha ganado un nuevo espacio natural para Santander, pero… ¿se ha aprovechado esta oportunidad o se ha echado a perder un lugar con tantas oportunidades como La Remonta?

En mi opinión, lamentablemente nos encontramos en el segundo caso. Se trataba de uno de los proyectos más ambiciosos del consistorio que se vio afectado por la anulación del plan urbanístico por parte del Tribunal Supremo, aún así no desisten en su idea original. El resultado final puede ser decepcionante, de hecho ya lo está siendo.

Parque de La Remonta

Parque de La Remonta

Las urbes nos alejan de la Naturaleza, por eso siempre hemos querido reproducir o conservar una parte de ella en nuestras ciudades para nuestro disfrute. Es por ello, que a día de hoy, sigo sin entender el concepto que tiene el Partido Popular de parques de cemento con biodiversidad escasa y una cantidad raquítica de árboles, como pueden ser también Las Llamas o los Jardines Pereda.

En el pasado, la aparición de los parques y jardínes estaban vinculados a la nobleza y los estamentos más pudientes. Unos espacios de esparcimiento y descanso privado al alcance de unos pocos y no del grueso de los mortales.

Hoy día esto ha cambiado y se produce una revolución urbana al poner los grandes espacios verdes al servicio de la ciudadanía por muchos motivos. Los parques tienen unos efectos positivos en distintos ámbitos como pueden ser: los medioambientes, “parques como pulmones de la ciudad”; higiénicos, menos contaminación y suciedad; sociales, en el desarrollo de unas relaciones duraderas entre los vecinos y vecinas; culturales, como lugar de diversas actividades; didácticos, puesto que se puede aprender mucho sobre la Naturaleza y es un lugar reposado para el estudio; o sanitarios, dado el impacto positivo sobre las personas tanto para el psique como para la forma física.

Por lo tanto, queda claro el gran servicio que proporciona a todas las personas, pero esa concepción de parque como espacio multifuncional se pierde cuando los poderes políticos prefieren ponerlos al servicio de los intereses especulativos de unos pocos en vez de al servicio de la mayoría.

Por desgracia, Santander es un ejemplo de ello. Una ciudad en la que se pretende agotar el suelo urbanizable reduciendo los espacios verdes al mínimo. Podría pensarse que nuestros políticos y políticas a cargo del planteamiento urbanístico de nuestra ciudad, asocian la marca “Smart City” a una modernidad en el que el gris manda y el verde es una cuestión anticuada.

Sin embargo, no se dan cuenta que es al contrario. Si por algo se aprecia a Santander, y a Cantabria en general, es por sus recursos paisajísticos y lo verde de nuestra tierra. Cualquiera que pase por los parques ya mencionados se llevará una gran decepción. De las 30 hectáreas de la Remonta, solamente 10 son del parque, el resto se encuentra vallado, no para que la gente no se pierda por si se sale del camino de cemento, si no por si algún día consiguen reactivar la construcción de las famosas viviendas.

Las grandes ciudades americanas y europeas se dieron cuenta hace mucho que en sus planes urbanísticos había una carencia de espacios libres y, debido a los beneficios que vengo mencionando, se decidió priorizar el presupuesto en los parques urbanos, sobre todo teniendo en cuenta la repartición desigual en las ciudades de espacios verdes, compensándolo mediante unas buenas vías de comunicación para que no perdieran su utilidad. Además, se busca un aislamiento de la ciudad, siendo los árboles abundantes la barrera más efectiva, con pocos caminos que no quiten la sensación de estar en la Naturaleza.

He estado en ejemplos de parques europeos, o el mismo Retiro. Son parques accesibles que ofrecen una desconexión asegurada de la urbe. Los trazados del parque están bien pensados y no hay sensación de monotonía. Veíamos recientemente como en Madrid, si la ciudadanía tiene que escoger, se decanta por parques al estilo europeo. Así pues, la Plaza España de Madrid ganará un espacio más extenso, mucho más frondoso y desconectado del ruido de la urbe, y todo ello en pleno centro de la ciudad. Si en Santander se hubiera preguntado a los santanderinos y santanderinas, nunca habrían permitido el destrozo de la Remonta porque, al fin y al cabo, es arrebatar un espacio que nos pertenece.

A pesar de todo, el equipo de gobierno se considera muy participativo según la respuesta de Carmen Ruiz, concejala de Participación Ciudadana, que me dio en el último pleno a mi pregunta sobre presupuestos participativos. En ese mismo Pleno, resulta paradójico como una hora antes el equipo de Gobierno votaba en contra de una moción que defendía la elaboración de un plan urbanístico participativo, en el que los vecinos y vecinas tuvieran algo que decir en el modelo de ciudad que quieren. Tienen miedo porque saben que si la ciudadanía pudiera elegir, reclamaría el espacio íntegro para sí, y saben que no tendrían la libertad de hacer y deshacer como si fuera una finca privada que les perteneciese.

Como en Plaza España, si la ciudadanía escogiese, la Remonta tendría muchos más árboles autóctonos, menos cemento, más papeleras y bancos que inviten a sentarse, no como los bancos de cemento de la Remonta que en invierno no hay quien se siente. Se habría decidido que la Remonta se uniese al Parque de la Vaca para contar con un enorme cinturón verde en una de las entradas de la ciudad, pero nada de eso ha pasado. La ciudadanía habría decidido también al menos una zona infantil con columpios o más paneles didácticos, pero todo ello brilla por su ausencia.

Así pues, cualquier parecido con un buen parque europeo es pura coincidencia. En definitiva, lo que queda claro es que los buenos parques son necesarios para un desarrollo armónico de cualquier ciudad, ya sea en lo social, cultural, medioambiental o didáctico. De igual forma, queda claro que los parques de Santander no se respetan como el espacio multifuncional que deberían ser. Santander necesita replantear su modelo de parques urgentemente.

(Este martes 7 de marzo a 19.30 horas en el Ateneo de Santander se celebrará la conferencia ‘La Remonta, objetivo: Un parque para Santander’, impartida por el arquitecto Eduardo Manzanares Arquitecto y organizada por el Grupo Alceda)

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2 Comentarios

  • Ana
    6 de marzo de 2017

    Lo poco que he pidido leer de este periodismo me encanta.seguid adelante

  • Juan
    7 de marzo de 2017

    Estoy totalmente de acuerdo en que ha sido una decepción.
    Lo recorrí a los pocos días de la inauguración, lo hice con ilusión de tener un espacio cerca de donde vivo, y, esa ilusión fue que no vuelvo ya que es ridículo hacer esa senda tan corta en un lugar tan amplio.
    Una pena como nos engañan una vez más los políticos con su propaganda de medias verdades.

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