Subir

Top

0

El director del MAS rechazó vigilar la planta en la que se produjo el incendio

18 de diciembre de 2017. POR

El director del MAS (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander) no consideró necesaria vigilancia específica de la planta en la que se hace casi un mes se produjo un incendio que destruyó parte de su biblioteca, ni tampoco de la planta superior.

El dato lo revela la arquitecta municipal responsable de la supervisión de las obras de reforma del Museo, citando expresamente y reproduciendo un informe del director, Salvador Carretero, firmado el pasado mes de febrero.

Es uno de los datos, recogidos por EL FARADIO, que trasluce en el expediente abierto por el Ayuntamiento de Santander a raíz del incendio, que recoge varios informes que se han analizado este lunes en la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Santander.

Además, las alarmas antiincendios estaban desactivadas: desde el Ayuntamiento se culpa de ello a SIEC, la empresa constructora a la que se adjudicó la reforma, por permitir el acceso a CODELSE, empresa de sistemas de seguridad que tiene un contrato de mantenimiento de instalaciones municipales.

Sin embargo, esta empresa sostiene que los sistemas de seguridad fueron desconectadas, EL PASADO MES DE JUNIO, en una intervención ajena a ellos. Es más, los avisos llegaron no por el sistema antiincendios, sino por el antirrobo, que también había sido cortado, pero que fue restablecido también por manos ajenas a las suyas.

PRC, PSOE e Izquierda Unida han pedido la dimisión de la concejala de Cultura, Miriam Díaz, quien a su vez ha avanzado que ya se ha puesto el asunto en conocimiento de las aseguradoras y también de la Justicia por si hubiera algún tipo de responsabilidad.

La zona en la que se produjo el incendio (el almacén de la primera planta) es ajena a la zona en la que se realizaban los trabajos de reforma.

Pese a ello, la empresa tenía acceso a todo el edificio, permitido desde el Consistorio.

SE PODÍA HABER EVITADO

El director del Museo asevera que el MAS tenía infraestructura suficiente para haber detectado y evitado el incendio. Los propios bomberos se ven obligados a reseñar en su informe que resulta “fundamental” que los sistemas de detección estén “siempre” operativos.

De hecho, las alarmas que sonaron fueron las antirrobo, y cuando el incendio ya estaba en su apogeo, como relata la Policía Local. LAS CAUSAS DEL INCENDIO SIGUEN SIN CONOCERSE.

Pero es que tampoco lo detectó el vigilante de seguridad privada al encontrarse en otra parte del edificio.

En la sala en que se produce el incendio había material sensible de ignición. Los bomberos añaden que las labores de extinción se vieron complicadas porque NO HABÍA VENTANAS EN ESA PLANTA.

El Ayuntamiento, que supervisaba las obras a través de una arquitecta municipal, desconocía los aspectos relacionados con la supervisión y el almacenaje de las obras.

Informe de la arquitecta en el que se cita como el director del MAS descartó vigilancia específica en la planta en que se produjo el incendio

EL DIRECTOR DE OBRA ABANDONÓ TRES DÍAS ANTES DEL INCENDIO

Los trabajos que se desarrollaban consistían en reformas para garantizar su accesibilidad, como la dotación de un montacargas o supresión de barreras arquitectónicas.

Durante los trabajos se detectaron nuevas patologías en el edificio (grietas y roturas “importantes”, y se produjeron retrasos que llevaron a fijar nuevos plazos y hacer modificados de la obra, estimados en costes extra por valor de 90.000 euros.

El director de obra de la empresa abandonó tres días antes del incendio. El abandono se hizo de forma verbal, sin comunicación previa.

Y el día del incendio se iban a desarrollar unos trabajos cuya complejidad iba a suponer nuevas normas de seguridad y salud, plasmadas en un anexo al plan con el que ya se contaba.

UNA ARQUITECTA MUNICIPAL DICE QUE ES RESPONSABILIDAD DEL MAS

La propia arquitecta municipal responsable de la supervisión incide en que el fuego se produce en una zona no afectada por las obras en espacios que afectan a obras propiedad del MAS , y, por tanto, era responsabilidad del Museo y no de la empresa que hacía los trabajos.

Pese a ello, la constructora tenía acceso a todo el inmueble salvo el búnker con sistemas especiales de seguridad.

Informe de la arquitecta municipal señala que el proceso es responsabilidad del MAS

 

Por su parte, el director del Museo explica que los libros estaban en la planta a la que llegaron las llamas siguiendo indicaciones de la arquitecta supervisora, como forma de repartir el peso por distintas estancias.

Uno de los aspectos que centra los informes es el papel de la empresa de CODELSE, especializada en sistemas de seguridad: los supervisores de los trabajos constatan que tenía acceso al edificio, como adjudicataria de mantenimiento de edificios municipales. Por encargo de SIEC, acudieron a resolver incidencias en los sistemas antiincendios, afectados por el polvo de las obras.

Eso fue en junio. CODELSE sostiene que estos sistemas fueron desconectados en una intervención ajena a ellos. DESDE JUNIO EL MAS ESTABA SIN SISTEMAS ANTIINCENDIOS, según revela CODELSE, que ni ellos ni la constructora trasladan a quien supervisa la obra, una arquitecta del Ayuntamiento de Santander.

LAS OBRAS SIN EMBALAR

Otro aspecto sobre el que se ha llamado la atención es sobre como se produjo la evacuación de las obras: sin embalar, a mano, en unas fotos que han llamado la atención de expertos en gestión cultural.

El director del Museo, Salvador Carretero, explica que se decidió que no estuvieran embaladas para que no fueran dañadas por humedades si hubieran estado cerradas. También justifica la falta de embalaje en un futurible: si hubieran tenido que embalarlas, el traslado de obras hubiera tardado más.

Aunque relata que en anteriores traslados de obras, y de forma habitual, siempre se ha hecho embalando las obras.


logo_gil

Empresas Amigas