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“Quiero intentar lograr una indicación geográfica de la anchoa”

3 de julio de 2018. POR

La labor de la Oficina de Calidad Alimentaria del Gobierno de Cantabria (ODECA) ha colaborado para que la industria alimentaria haya crecido exponencialmente en la autonomía hasta el punto de representar actualmente el 22% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región.

Las anchoas, uno de los productos cántabros más reconocidos

En los últimos años la industria agroalimentaria está teniendo que cada vez más peso en Cantabria y supone un mayor porcentaje de los ingresos anuales de la región. Esta oficina del Gobierno de Cantabria, cuya responsabilidad es mantener el contacto con el sector, ha estado trabajando con el fin de establecer un hábito que fomente el consumo de producto cántabro.

Para ello, también es muy importante la materia de comunicación para llegar al cliente. “Tenemos que lograr que cada vez más el consumidor sienta más y mire más por lo suyo”, defiende Fernando Mier, director del ODECA en una entrevista a EL FARADIO DE LA MAÑANA (Arco FM, 103.2). “Creo que algo está cambiando, que cada se reivindica más lo nuestro, el público lo está sintiendo pero también hay que salir fuera”, añade con positivismo.

Para mirar al mercado exterior, Mier cree que es importante que Cantabria consiga colocar sus productos por encima del libre mercado que predomina en la Unión Europea (UE). Para ellos es muy importante lograr que los alimentos consigan la ansiada denominación de origen.

Y, sobre ello, su principal objetivo va hacia la industria conservera, la más fuerte del sector agroalimentario en Cantabria. “Quiero dejar una base muy importante, intentar lograr una indicación geográfica de la anchoa”, confiesa. “Es un empeño que tengo porque es la diferenciación que podemos dotar a la Cornisa Cantábrica, para que se recalque que es un producto de aquí”. “Que esa indicación geográfica estuviera registrada en la UE sería un paso muy importante”.

Mier ha reconocido que lograr esto es “muy complejo” porque “tiene que haber una tradición y se debe convencer a la Unión Europea de que merece la pena -porque vivimos en una Europa de libre mercado-”. Por ello insiste en que “nos interesa tener aliados para lograrlo”.

Mier ha asegurado que, sin duda, la industria conservera es la principal industria agroalimentaria en Cantabria. “Las anchoas y sus derivadas están al orden nacional e internacionalmente como nuestra bandera”. De hecho, ahora se está comenzando a salir fuera en un mercado que cada vez es más exigente, frente a un consumidor de gran poder adquisitivo, que demanda y exige calidad.

“Creo que tenemos que tener un mercado para todos pero aquellos productos exquisitos, de valor añadido, nos lo tiene que dar otro mercado que son los que nos pueden pagar”, ha defendido sobre los productos de alta calidad.

Por ello están en constante labores con SODERCAN para sacar esos productos al exterior, especialmente el caso de la anchoa. “Creo que hay que ir a buscar fuera porque ese producto no puede ir a un mercado mayoritario común sino ir a segmento, para empatizar con el consumidor y que valore el esfuerzo de los productores”.

LAS EMPRESAS AGROALIMENTARIAS ESTÁN CRECIENDO

La industria agroalimentaria y pesquera está en auge y el objetivo del ODECA es fomentar su desarrollo. Actualmente, este sector da trabajo a las 6.500 personas y ronda las 500 industrias, fundamentalmente pequeñas y familiares.

Mier reconoce que mayoritariamente se trata de empresas familiares pero muchas de ellas están creciendo, por ejemplo en el caso de las conserveras y de los sobaos. “Está generándose una industria grande y dando imagen sobre todo de calidad”, cuenta el director del ODECA.

De hecho, recientemente en Selaya se inauguró la fábrica de Sobaos Joselín que ha ido creciendo y la demanda le impone crear una empresa de unos 50 empleados, la mayoría de ellas, mujeres. Así mismo, en Valderredible se ha inaugurado una empresa de patatas fritas ‘Vallucas’.

“EL PRODUCTOR DEBE TENER UNA PERSPECTIVA DE UN MODO CASI SENTIMENTAL SOBRE EL PRODUCTO”

Hace tres años se creó el Consorcio de Santander Fine Food, integrado por diez empresas que vocación de exportación. En este periodo el mercado está aumentando, lo que supone una oportunidad laboral que se está generando.

“Es un sector muy dinámico, con muchas ideas y cuyo protagonista es el producto”, defiende Mier. “El mercado está muy globalizado y es difícil pero hay una perspectiva de futuro”. Por ello, cree que para hacerse un hueco en la industria el productor “debe tener una perspectiva, casi de un modo sentimental sobre un producto.” “Debe querer transmitir una experiencia al consumidor y, a partir de ahí, se genera ese producto que se va a valorar”.

También se debe valorar la importancia de la hostelería y los chefs, de los cuales se muestra “orgulloso” el director de ODECA, ya que en Cantabria hay seis restaurantes Michelín, -se acaba de incorporar La Bicicleta-, y dos de ellos con dos estrellas. “Lo importante es lo que hay detrás, una pirámide con una gran base que nos permite diferenciarnos en cuestión alimentaria”.

EL PRODUCTO ECOLÓGICO

También está creciendo el producto ecológico en Cantabria, que cuenta ya con 250 productores y transformadores en producción ecológica. En la región existen ya 500 ganaderos ecológicos, ya que la carne de tudanca cada vez está más demandada. “Ellos aportan para poner a disposición del consumidor una carne avalada con todos los registros y certificaciones para que el consumidor detecte el producto y lo consumo”

El objetivo en esta materia es lograr productos de calidad Premium, aunque recalca que quieren “asociarlo a la sostenibilidad, compatibilidad con el medio ambiente y responsabilidad social”.

Dentro de este sector ecológico, ha revelado que esta misma semana saldrán a la venta las primeras galletas ecológicas de Cantabria.


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