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El CEDEX emplaza a nuevas mediciones en primavera y alerta de riesgos en muros

7 de febrero de 2019. POR

Los García-Botín y Pérez-Maura ejecutaron una escollera privada en la playa en obras de defensa de su propiedad, por los derrumbes del muro por sucesivos temporales y pleamares de invierno.

El informe del CEDEX que ha presentado este jueves el Ministerio para la Transición Ecológica al Ayuntamiento de Santander y al Gobierno de Cantabria, emplaza a nuevas mediciones en las playas de La Magdalena y Los Peligros al final del invierno y con carácter anual a partir de noviembre de este año 2019.

Así lo piden los técnicos del Centro de Estudios y Documentación de Obras Públicas, que asesora a los departamentos de Fomento y para la Transición Ecológica del Gobierno de España, en un documento al que ha tenido acceso EL FARADIO.

El informe evalúa la evolución de los arenales tras la suspensión indefinida del proyecto de estabilización de las playas, en un trabajo realizado en la “hipótesis” de que no se haga “ninguna actuación” tras la paralización de las obras.

Y concluye que no hacer nada comportaría riesgos de daños por la erosión de los próximos temporales de invierno en muros y cimientos de las propiedades junto al Balneario (aunque antes del espigón también sucedía) o el descalzamiento del muro del Campo de Polo.

El estudio se basa en la documentación del proyecto original, mediciones topográficas realizadas el 8 de noviembre e información recogida en Internet, según los autores del CEDEX , que dejan abiertas dos posibilidades, terminar la escollera del Promontorio o revertir el espigón del Balneario.

Frente a la respuesta que deben dar al Ministerio en 10 días el Ayuntamiento y el Gobierno, el informe insta a realizar nuevas mediciones al final del invierno y con carácter anual a partir de noviembre de este año 2019.

También apunta la necesidad de hacer seguimiento de las acumulaciones de arena en torno al espigón finalizado, frente al Balneario, la zona a su vez en la que los técnicos ven un mayor riesgo de erosión y de daños en los muros de las propiedades privadas, como la de la familia García Botín y Pérez Maura que ya ejecutó obras de defensa en la playa.

Una situación, no obstante, que no sería nueva puesto que en varias ocasiones antes se han producido este tipo de daños.

Por el otro lado del espigón finalizado, la acumulación de arena al este de la escollera podría devolver la playa a la forma que tenía a principios del Siglo XX.

Asimismo advierten del peligro a más largo plazo de descalce del muro del Campo de Polo en la Península de la Magdalena, aunque hacia ese lado de Bikinis la playa ha ganado arena y sus pérdidas son insignificantes, al estar cerrada por dos espigones (Bikinis y Balneario) y la Isla de la Torre.

Otra situación que prevé en los próximos seis años es la separación de las playas de Los Peligros y La Magdalena, en la punta de San Marcos (junto a La Horadada), con un retroceso de hasta 45 metros de la orilla de la primera para volver a la línea del año 1975.

Sería después de una pérdida de 45.000 metros cúbicos de arena al oeste de la rampa La Fenómeno (al sur del muelle del Promontorio de San Martín).

Según los expertos, el material que se pierde por el arrastre de las olas de este a oeste, cae a zonas muy profundas a partir de esa rampa, por lo que no vuelven al sistema de las playas, motivo por el que eran necesarios los rellenos.

TERMINAR EL ESPIGÓN DEL PROMONTORIO O DESMANTELAR EL ACTUAL

El informe plantea dos alternativas sobre las que se pronunciará en los próximos 10 días el Gobierno regional, mientras que el Ayuntamiento ya ha anunciado que enviará por esta semana por carta su voluntad de que se retomen las obras.

En primer lugar, el CEDEX observa que “no realizar ninguna actuación” en el sistema tras la paralización de las obras dejaría las playas “en una situación de inestabilidad”, referida al objeto del proyecto suspendido, que era para la estabilización de la arena de las playas de La Magdalena y Los Peligros.

En este sentido, considera que “la única posibilidad” para estabilizar el sistema de playas es “evitar las pérdidas de sedimento por el oeste”, para lo cual “es preciso finalizar la obra proyectada”, que se quedó pendiente de la construcción de un segundo espigón bajo el Promontorio de San Martín y la aportación de arena de dragado procedente de los bajos del muelle.

Pero también plantea la posibilidad de no finalizar el proyecto. “En el caso de no finalizarse la obra sería preciso desmantelar el espigón construido para evitar los posibles riesgos en la zona del Balneario y el muro del Campo de Polo.

En ese caso, además, añade una solución, que es “la de los últimos 20-30 años”. “Si se quieren mantener los mismos anchos de las playas se deberían retomar las actuaciones de aportación de arena que venía realizando periódicamente la Demarcación de Costas.


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