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General Dávila, dos modos de renombrar la calle franquista: el histórico o el reivindicativo

18 de febrero de 2019. POR

El debate sobre el cambio de nombre de algunas calles de Santander, para eliminar las denominaciones franquistas y cumplir el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, ha regresado esta semana a Santander.

La Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP) de UGT ha registrado formalmente un escrito en el que solicita al Ayuntamiento de Santander remitir al pleno municipal el cambio de denominación del Paseo de General Dávila por el de Paseo 8 de Marzo, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

El barrio de El Pilón, uno de los más populares de General Dávila.

Ya en 2016 este cambio fue propuesto por la plataforma feminista Comisión 8 de Marzo, de la que forma parte el sindicato, y varias asociaciones de mujeres han recogido firmas para pedir este renombre.

Además, la UJP ha planteado que se cambie la denominación en el centro de mayores ubicado en la vía urbana santanderina, que también lleva el nombre del general franquista; ya que recuerdan que, según una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, aquellas instalaciones que no tomen medidas para retirar “escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura», podrán sufrir la “retirada de subvenciones o ayudas públicas”.

Para los jubilados y pensionistas de UGT, la propuesta de cambiar la denominación del paseo urbano santanderino «tiene un amplio apoyo de la ciudadanía, ya que con este nombre la ciudad puede reconocer la importancia que las mujeres tienen en la sociedad».

EL ALTA

Aunque, justo en ese paseo, esta propuesta choca con algunas reclamaciones de que la calle retome el nombre que tenía antiguamente y que muchos de sus vecinos más ancianos siguen usando: el Alta.

De hecho, la asociación de vecinos afectados por una iniciativa privada que amenazaba con expulsar a 40 de ellos de sus viviendas (y que lograron cambiar la Ley de Suelo para incluir el derecho al realojo y al retorno), tomó el nombre antiguo en la denominación de su plataforma.

Son pocas las casas que mantienen las estructuras de hace más de sesenta años, pero muchos han mantenido vivo el recuerdo del nombre que reflejaba cómo muchos crecieron y vivieron en ese barrio mirando ‘desde el alta’ a la Bahía de Santander.

Al abrirse el debate del cambio de nombres de calles, también fue una aclamación popular que ‘El Alta’ recogiera el nombre original, mientras que llamó la atención las pocas calles que hay dedicadas a mujeres ilustres de Cantabria o a su lucha feminista por la igualdad.

Ahora, una de las calles más grandes y reconocidas de Santander, se enfrenta a dos opciones de cambio: la reivindicativa o la histórica.

Comentarios

  1. Jorge Cieza

    Una calle nueva, que no fue renombrada después de 1937, puede denominarse «8 de marzo», por ejemplo, Alonso Vega. El Alta debería volver a ser El Alta, el Paseo del Alta, para que la ley de Memoria tenga sentido.

    • Esther Casariego Pola

      La Alta podría ser.Feminista y con el término antiguo…pero en femenino


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