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‘Alegación’ por una sociedad avanzada contra la LGBTIfobia

20 de febrero de 2019. POR

Los colectivos LGTBI en una protesta en la calle por una normativa que los proteja contra los delitos de odio.

En un mundo de supuesta ‘libertad’ y ‘derechos’, hay diariamente acciones o represalias que nos recuerdan una y otra vez cuanto le queda a esta sociedad por avanzar. La historia que el ser humano ha dejado tras de sí es la de superar los diferentes problemas sociales que acontecían, como ocurrió en el pasado con el racismo u otros acosos y odios. Ahora, en pleno siglo veintiuno, hay quien parece querer volver hacia atrás ignorando discriminaciones que azotan en la actualidad a la sociedad, el mas claro ejemplo de ello es la LGBTIfobia.

En algunos lugares ya se ha alcanzado ese ‘climax mental’ donde se entiende perfectamente que una ley LGBTI es necesaria en nuestra sociedad. Por desgracia, nuestra comunidad autonoma, Cantabria, aún no posee una ley contra el maltrato al colectivo LGBTI; lo cierto es que es un poco tarde y debía haber llegado ya. Pero, este mismo jueves, el Parlamento de Cantabria votará sobre las peticiones de comparecencia de la ley LGBTI que han pedido PRC y Ciudadanos.

Como ya se informo en EL FARADIO, este jueves a las 11:45 horas se reúne la Comisión de Universidades, Investigación, Medio Ambiente y Política Social (la que aborda los asuntos relacionadas con la consejería del mismo nombre, cuya titular es la vicepresidenta Eva Díaz Tezanos).

ALEGA, que representa al colectivo de gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, etc…en Cantabria, ha advertido de que lo que harán es retrasar los plazos para la aprobación de esta ley esta legislatura. Por eso, en un ultimo llamamiento desesperado, Alega ha vuelto a mandar un correo a PRC y representantes, y a Ciudadanos y representantes

«Desde Alega, nos ponemos en contacto por última vez con su partido, en un intento desesperado por conseguir derechos, algo que es triste tener que estar pidiendo por favor, pero que a día de hoy en nuestra sociedad aún no tenemos, y que penden de sus manos.»

El comunicado recuerda a los políticos que para ellos este jueves sea posiblemente un día laboral mas, pero que han de tener muy en cuenta, que mientras ellos pueden estar evadiendo el tema o no dándole la suficiente importancia, en sus casas habrá muchas personas preocupadas por la situación y el rumbo que esta pueda tomar, con miedo y esperanza, en una mezcla que no se sabe como va a acabar.

Bandera LGTBI con el lábaro

«Volvemos a solicitarles, por justicia social, que retiren sus comparecencias y permitan el trámite de la ley LGBTI. Compartimos la ida de democracia y lo positivo que siempre es el debate, y siempre estamos y estaremos dispuestas a ello. Pero no cuando no queda tiempo, no cuando la LGBTIfobia campa a sus anchas en las calles de Cantabria, sin tener una ley específica que otorgue derechos para remediarlo.»

Mientras que algunas comunidades ya poseen leyes contra la LGBTIfobia, en Cantabria seguimos viviendo cantidad de situaciones que deben avergonzarnos. Deben avergonzarnos a todos porque semejantes comportamientos y actitudes no se comprenden en esta ‘avanzada’ época en la que vivimos, pero mas bochornoso todavía resulta que aún no tengamos una ley contra este tipo de maltratos.

LA LGBTIFOBIA SIGUE PRESENTE EN CANTABRIA

En muchos establecimientos a los niños y niñas trans se les prohíbe que usen el baño y el vestuario que les corresponde. A muchas personas se les sigue llamando por el nombre que ya no tienen en vez de usar su nombre sentido, algo que resulta humillante para quien lo sufre. También es inadmisible que veinte personas estén tras ti solo porque eres una chica trans. Una sociedad ‘avanzada’ como la nuestra no puede tolerar palizas por darle un beso a tu novio al grito de “maricón”. Ir por la calle de la mano de tu novia debe ser un acto normal seas quien seas, no hay excusas ante comportamientos de maltrato y odio de este tipo.

Sólo hay cinco comunidades en España que no tienen Ley LGBTI , Cantabria es una de ellas.

ALEGA declara que ellos se sienten desgarrados cada vez que una persona acude a ellos con algún problema de este tipo. Y así es como debería sentirse todo el mundo, todo aquel que sea humano y tenga un mínimo de conciencia por el resto.

Alega finaliza su comunicado con una bonita frase en forma de lección: «Como decía Desmond Tutu “Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el bando del opresor”.  Nuestros derechos penden de sus manos. Ojalá el jueves demuestren que están ahí para combatir injusticias, para mejorar el mundo, y no para colaborar con la opresión hacia nuestro colectivo.»

Por tanto, ALEGA tan sólo pide humanizar un poco mas nuestra sociedad, pide derechos para todas las personas, derecho a sentirse libre y no perseguido, derecho a vivir una vida. Basta ya de retrasar la aprobación de la ley hasta que el problema desaparezca por sí solo, porque eso no va a pasar. Si queremos una sociedad verdaderamente ‘avanzada’, hay que avanzar con las decisiones mas humanas.

 

 

 

Comentarios

  1. Fernando Díaz

    Con las agresiones de cualquier tipo no es necesario decir que son repudiables y rechazables desde todo punto de vista. Pero no por ser miembros de este colectivo, lo es por ser personas.

    En lo que ya discrepamos es en esto:

    «En muchos establecimientos a los niños y niñas trans se les prohíbe que usen el baño y el vestuario que les corresponde. A muchas personas se les sigue llamando por el nombre que ya no tienen en vez de usar su nombre sentido, algo que resulta humillante para quien lo sufre».

    -El baño que «les corresponde» desde su punto de vista, exigir lo contrario no deja de ser imponer una visión particular sobre otra global o social. Vuelvo a lo mismo: estoy seguro de que sin pasar mucho tiempo (antes de lo que creemos) la distinción entre baños y vestuarios desaparecerá (lo cual yo personalmente siempre he apoyado), pero no tanto por este tipo de exigencias parciales, sino por la inercia unisex que ya empezó hace años (eso sí, fura de España).

    Pero lo del nombre es otra cosa. La identificación la adjudica el Estado en función de un parámetro objetivo: el sexo. Mezclar esto con otro no parámetro: su nombre sentido, es conflictivo. Y más, cuando se dice que lo primero es humillante.
    Abrir la puerta a este tipo de situaciones supone apoyar el caos en demasiados ámbitos. Si se legislara en función de lo que cada persona o colectivo «sintiera», el concepto ´legislar´ estallaría en mil pedazos al hacer leyes a la carta.


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