¿Izquierdas o derechas?
En estos momentos estamos viviendo, en mi opinión, la mayor polarización de la sociedad desde el final de la dictadura franquista.
Ni siquiera en los primeros años del pos – franquismo, ese periodo que fue bautizado como «La Transición», estaba tan antagónicamente dividida la población.
Entonces la lucha social creciente inclinaba la balanza, al menos en número, claramente hacia el bando obrero.
Una clase obrera que sabía bien dónde estaba la defensa de sus intereses.
Otra cosa es , fue , que » los de siempre» , los que oprimieron, asesinaron y robaron, saliesen impunes y , sin rendir cuentas , continuasen como si nada.
Se cerró en falso la herida y no se depuraron culpas ni responsabilidades.
Y hoy, mira tú por donde, enseñan la patita y se dedican a dividir a la población.
Digo población que no sociedad.
Hay un ingente número de pobladores , con todos los derechos, que no son socios.
Critican eso si, la situación en función de cómo les va y en el momento en cuestión que les afecta tal o cuál decisión política.
Decisión, quiero decir, tomada por los políticos.
Porque esa es otra.
El criterio por el que se rigen estos políticos para decidir, aquello que deciden.
Alguna vez es un criterio tan inexplicable que incluso desisten de intentar hacerlo.
Y como no pueden explicar razonando y demostrar que lo que hacen es beneficioso para nosotros, se aprovechan de nuestra ingenuidad y se dedican a dividir a la población.
Es más. A enfrentar a la población entre sí.
Y resulta que, en estos tiempos en los que gran parte lo más profundo que leen es un mensaje en Twitter, a lomos de redes sociales consiguen su propósito.
Porque dividir a la población es una finalidad, un propósito en sí mismo.
Y llegados a este punto, reducen la cuestión a una simple pregunta:
¿ Eres de izquierdas o de derechas?
Así de simple.
Una pregunta simple, que funciona con una población simple.
Es como si te preguntan si eres cristiano , judío o musulman.
Lo que pasa es que hay una cuestión previa que es necesario averiguar.
Es necesario saber si crees en dios. En algún dios. Con minúscula.
Pues en lo de izquierdas o derechas , también es necesario saber algo previo.
Si eres demócrata o fascista.
Y ahí no todos pasan la criba.
Estén en el partido que sea.
Desde un extremo al otro.
Evidentemente, entre los ultras adoradores de Franco hay más gentuza ya que es su hábitat natural, pero no crean que no hay fachas en otras partes.
Hay más de un infiltrado que hace necesario que estemos atentos.
Así que aclaremos el concepto.
¿Qué es ser facha ?
¿Cómo distinguir a un facha?
Y aquí, suscribo unas líneas de Guillermo Fesser, que puso en mejor orden mi pensamiento.
«A los fachas se les llama fachas por ser CLASISTAS con sus compatriotas, RACISTAS con los inmigrantes, ARROGANTES con los extranjeros, MACHISTAS con las mujeres, LADRONES con la hacienda pública, MENTIROSOS con la historia de la dictadura franquista y EXPLOTADORES con sus empleados.»
¿Conocen a alguien?
Y los fachas, añado de mi cosecha, tienen otra característica.
No aportan ni una propuesta en favor de mejorar la vida de la gente.
La ausencia de ideas es su seña de identidad.
Son un conjunto vacío, que se aprovecha de una población contaminada por la apatía y mayoritariamente desnortada , hasta el punto de permanecer indiferente ante un genocidio televisado en directo.
Simplemente se oponen a que otros tengan su manera de pensar, de amar , de rezar o de no hacerlo.
Y no para criticar esas ideas, sino para eliminarlas.
Sienten una gran inseguridad cuando se avanza en derechos y libertades para la gran mayoría.
Propagan miedo y odio al diferente, porque su pequeño mundo se desmorona.
No hay nadie que busque menos el bien de la mayoría, la consecución de avances sociales que un facha.
A los fachas, les sobran mucha gente.
¿Conocen a alguien que tenga alguna de estas características en algún partido político?
¿En su comunidad de vecinos?
¿En su cuadrilla o familia?
Y una vez ordenadas las neuronas, centrémonos en pedir explicaciones por las decisiones que toman quienes nos gobiernan.
Con preguntas concretas, que requieren respuestas concretas.
Preguntas tales como:
¿Porqué proclaman que la gestión privada es mejor que la pública ?
¿Cómo van a ser capaces de convencernos de que la justicia es igual para todos?
¿Cuándo van a exigir a los bancos, la devolución de su rescate financiero ?
¿Cuándo van a demoler algo tan infame y vergonzoso para Santoña y Cantabria entera, como es el monumento a Carrero Blanco?
¿ Porqué sale gratis hacer apología del fascismo y del franquismo?
¿Porqué se van de rositas tantos y tantas corruptas y corruptores al amparo de privilegios, aforamientos y guardia pretoriana de togas con puñetas ?
¿Porqué no hay una ley en Cantabria que declare el carácter social de la vivienda y el Derecho Subjetivo de los cántabros al acceso a una vivienda digna y asequible ?
¿Porqué las administraciones cántabras no combaten la especulación con la vivienda?
¿Porqué wsas administraciones dictan normas que protegen y favorecen la especulación con la vivienda?
¿Porqué a esas administraciones les preocupa más el conceder licencias de vivienda turística que el hecho de que vecinos se suiciden desesperados por sufrir emergencia habitacional?
¿ Porqué, en Cantabria, se escucha a la asociación de propietarios dedicados al fraude del alquiler de viviendas con destino turístico, y se veta a las asociaciones de vecinos y colectivos sociales?
¿ Porqué se da voz a un catedrático que prostituye su cátedra y se presta a defender lo indefendible en materia de vivienda, siguiendo el dictado de su amo gobernante?
Y podríamos plantear docenas de preguntas más.
Sin embargo, no serán capaces de responder y explicar coherentemente cómo sus decisiones nos benefician.
Y llegado el caso, si insistimos y nos plantamos ante su desfachatez, nos dirán:
Lo que pasa es que eres rojo.