Cantabria presenta un nivel de emprendimiento consolidado superior a la media nacional, según el informe GEM
Este martes se presentaba el Informe GEM en la Universidad de Cantabria. El estudio, elaborado en el marco del proyecto Global Entrepreneurship Monitor (GEM), permite analizar con perspectiva comparada la evolución del emprendimiento en Cantabria, que participa de forma continuada en el estudio desde 2008. Esta trayectoria ofrece una visión detallada de los cambios estructurales del ecosistema regional y de sus principales fortalezas y limitaciones.
El proyecto GEM, coordinado en España por el Observatorio del Emprendimiento de España y liderado por la profesora de la UC Ana Fernández Laviada, busca medir la actividad emprendedora, las actitudes y las aspiraciones de los individuos en todo el mundo.
El emprendimiento consolidado se establece como uno de los principales pilares del ecosistema empresarial cántabro. Aunque la tasa de actividad emprendedora (TEA), con un 6%, continúa por debajo de la media española, del 7,2%, la comunidad destaca por tener menos abandono empresarial, lo que apunta a una mayor estabilidad de los proyectos una vez superadas las fases iniciales. Por el contrario, la tasa de actividad emprendedora (TEA) temprana se sitúa en el 6 %, todavía por debajo del promedio español, aunque la diferencia entre ambos valores se reduce ligeramente respecto a años anteriores. El informe señala, además, un repunte del emprendimiento potencial en 2024, al tiempo que se observa una leve reducción del número de emprendedores consolidados respecto al ejercicio previo.
La brecha de género en la TEA continúa estrechándose en Cantabria, con una evolución más favorable para las mujeres que en el conjunto del país, aunque también suelen experimentar una mayor caída de la autoconfianza cuando se implican en procesos emprendedores, lo que refuerza la necesidad de políticas específicas orientadas a reducir estas desigualdades, especialmente en el acceso a financiación, la regulación y la conciliación.
Pero, en general, el análisis de actitudes muestra una mejora en la percepción de oportunidades y una reducción del miedo al fracaso. Sin embargo, el informe advierte de una debilidad estructural persistente en la red de contactos y en el conocimiento de otros emprendedores, un ámbito en el que Cantabria se mantiene claramente por debajo de la media nacional.
Las características de las iniciativas muestran un tejido empresarial orientado al consumo y un repunte en actividades ligadas a la industria extractiva.
Las iniciativas cántabras muestran una evolución positiva en innovación de productos, servicios y procesos, así como una ampliación progresiva de los mercados y una recuperación de la actividad exportadora. Aumenta también la presencia de proyectos con más de seis empleados, aunque la expectativa de creación de empleo a largo plazo sigue siendo moderada.
En el ámbito digital, mejora la predisposición a incorporar nuevas tecnologías, si bien la inteligencia artificial aún no ocupa un papel central en la estrategia empresarial de la mayoría de los proyectos. Los emprendedores reconocen su impacto positivo en la innovación, pero señalan como principales riesgos la seguridad y la privacidad de los datos, lo que evidencia la necesidad de reforzar la formación y el impulso público en este ámbito.
Los expertos consultados perciben una mejora gradual del contexto emprendedor en Cantabria, con avances en formación y apoyo institucional. No obstante, el informe subraya que el entorno regional sigue situándose por debajo de la media nacional en aspectos clave, como la percepción del emprendimiento como opción profesional, el apoyo de los medios de comunicación o la facilidad para iniciar un negocio.
El fortalecimiento del marco político e institucional, junto con un mayor impulso a la financiación y a la capacitación especializada, se identifica como un elemento clave para consolidar un ecosistema emprendedor más competitivo y equilibrado en la comunidad.
El documento puede consultarse íntegro en este enlace: