Última semana para disfrutar de la exposición ‘Lo que quedará de nosotros’ de Verónica Bueno en La Vidriera y visita guiada
‘Lo que quedará de nosotros’ reúne los últimos trabajos de la artista cántabra en una exposición comisariada por Raúl Reyes e instalada en las dos salas de exposiciones del Centro Cultural La Vidriera de Maliaño, que fue inaugurada el pasado 18 de diciembre y podrá visitarse hasta el viernes 30 de enero en horario de 17 a 21 horas.
Según Raúl Reyes, comisario de la muestra, las últimas obras creadas por Verónica Bueno «narran su intencionalidad en una coreografía nacida del diálogo entre la memoria y el presente más íntimo, y en donde cada brochazo es una confesión». Así, su propuesta artística se materializa en el lienzo, en palabras de la propia artista, «como una criatura libre que se rebela y al tiempo se escurre entre los dedos. La razón y la emoción cabalgan hacia una búsqueda existencial con el ímpetu de quien se sabe incompleto en un turbulento y hermoso vaivén que dicta sigilosamente nuestro destino».
Su obra pictórica contiene todos los ingredientes del expresionismo abstracto: es intensa, vibrante y siempre busca la participación emocional del espectador, que será quien complete la historia propuesta por la artista en cada lienzo. Para ello, a Verónica le gusta utilizar grandes formatos con los que envolver a quien los mira en una explosión de color que impactará, sensación apoyada por el uso de distintas texturas y técnicas de grafiti que ayudan a liberar el inconsciente en una caligrafía violenta y armónica en un acto de alto valor emocional y simbólico. La versatilidad de su estilo permite contar sin palabras. El gesto, lo imperfecto, lo emocional, lo auténtico.
Con la presente muestra, que inicia el calendario expositivo del Centro Cultural La Vidriera de 2026, la artista quiere rendir también un personal homenaje a las pintoras pioneras del expresionismo abstracto; mujeres que como ella han luchado y siguen haciéndolo para conseguir un merecido espacio y reconocimiento en el arte actual.
Verónica Vero define su proceso pictórico de la siguiente manera: «más allá del contorno y la superficie late un proceso en solitario similar a ‘salir a ganar una batalla’. Ya frecuenté lo íntimo, poético y estático, donde el símbolo representaba esa constante búsqueda de la comprensión profunda del ser humano. Lejos queda aquella calmada crítica sobre el plano pictórico. Ahora la sola pintura, desnuda en su esencia, protagoniza y muestra la agitación interior que provoca saber que la existencia es un devenir. Esa no permanencia nos conduce siempre a lo que aún no somos. Es ahí donde nace este proyecto, en el que desde un ámbito subjetivo el espectador se enfrentará a una apasionada abstracción gestual que mostrará el abismo interior de la artista y el carácter expresivo del arte.»
Al final del recorrido expositivo planteado se encuentra un vídeo de cuatro minutos de duración con el que la artista pretende mostrarnos aquellas cuestiones que la impulsan a desarrollar su creación, sus pensamientos e ideas, pero también sus miedos y a ella misma, en una arriesgada «desnudez artística».
Como clausura de la exposición, la artista ofrecerá una visita comentada a la misma el viernes 30 de enero a las 19:00 h, a la que invita a toda persona interesada.
Sobre Verónica Bueno
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), de sus exposiciones individuales resalta la realizada el pasado año en la Sala Mauro Muriedas de Torrelavega (Sujetos a mudanza) y la que actualmente expone sus últimos trabajos en las salas de La Vidriera en Camargo (Lo que quedará de nosotros).
Ha sido seleccionada en las dos últimas ediciones de los Premios de Artes Plásticas convocados por el Gobierno de Cantabria y ha participado en ferias como la FIG de Bilbao o en simposios de artistas como SIANOJA 24 o MK ART RESIDENCE en Marrakech, Marruecos.
Como pintora, Verónica busca comunicar emociones profundas que hablan de conflictos internos, vértigos, miedos y preguntas que conducen a que el hecho de «crear» se convierta en un acto existencial donde el gesto queda registrado en la obra y marca la intensidad de la emoción propia.
Más allá de lo que entendemos por realidad hay un mundo subjetivo y distorsionado que grita quiénes somos a través de trazos, líneas, manchas y formas indeterminadas que desde una perspectiva filosófica conectan con el existencialismo.
Su obra pictórica, eminentemente abstracta, contiene todos los ingredientes del expresionismo como movimiento artístico: es intensa, vibrante, y buscará la participación emocional del espectador, que al igual que ocurre con sus series fotográficas —otra de sus pasiones— será quien complete la historia.
A menudo utiliza grandes formatos para envolver a quien lo mira con colores que contienen un alto valor emocional y simbólico y texturas que ayudan a liberar su inconsciente con una caligrafía violenta y armónica. La versatilidad de su estilo permite contar sin palabras. El gesto, lo imperfecto, lo emocional, lo auténtico.
La muestra, que ha sido organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Camargo, cuenta también con el apoyo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.