«No los quiero en ningún lado»

Tiempo de lectura: 5 min

«No los quiero en ningún lado. Yo milito en el partido que está en contra de estas políticas de migración».

Estaba escuchando de fondo la radio y eso la he escuchado a la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Cartes.

Eso y el tumulto.

Esto viene por la decisión del Gobierno de Cantabria de ubicar en ese municipio una casa de acogida para 20 niños migrantes de los que se encuentran hacinados en Canarias. Se ha convertido en polémica,entre otras cosas impulsado por un desafortunado mensaje de la alcaldesa, socialista, del municipio que se convierte en titular y el resto… es historia.

Desafortunado, lo escribo generosamente. Se ha comido el marco completo. Porque les han puesto el charco y ha ido de cabeza. Porque el lenguaje crea pensamiento y hay que pensar bien lo que se dice y lo que se escribe. Porque tu puedes querer decir otra cosa, pero dices lo que dices y había alternativa para defender los valores, no digo socialistas, porque defender la dignidad de las personas, independientemente de su credo, orientación, nacionalidad, raza… creo que va más allá de los valores de una opción política.

Había una opción para defender la dignidad, la sensatez y los derechos humanos. Y esa era otra: ponerse a disposición de los niños que vengan a Cartes, darles la bienvenida, que bastante mal lo pasan, para que puedan emprender una vida mejor y decirle al Gobierno de Cantabria que puede actuar con lealtad institucional, que ese ayuntamiento no se comporta como se comportan ellos. Y desde el Ayuntamiento ponerse a disposición para que exista la colaboración necesaria para la mejor integración.

Y fín.

Pero nada de esto ocurre por casualidad. Se intenta azuzar la polémica justo el día después del anuncio del Gobierno de España de proceder a la regularización de personas que están viviendo con nosotros, vecinos y vecinas, sin papeles. Con esta sexta regularización, la propia administración no hace otra cosa que encauzar un sistema burocrático complejo y desgastante; quién está cerca de algún migrante lo sabe. La regularización es un proceso justo y necesario para gente que ya está con nosotros y que además, ha sido impulsada también por mucha buena gente de la sociedad civil. Eso no hay que olvidarlo.

Todo esto viene porque el Gobierno del Partido Popular en Cantabria, el Gobierno de la presidenta Buruaga, ha sido uno de los más insensibles e insensatos que hemos conocido en materia de sensibilidad social hacia las personas extranjeras, siempre que no vengan a hacer turismo a nuestra región. Para los turistas, todo; pero ¡ay de quien viene a labrarse un futuro mejor! ¡Ay de quien busca una sociedad civilizada y segura, donde trabajar y vivir en paz! A ese… a ese, leña.

Todo esto viene del único gobierno autonómico de toda España que se atrevió a intentar iniciar un expediente de expatriación contra 18 menores tutelados, en una maniobra no solo desalmada, sino además chapucera desde el punto de vista administrativo y jurídico. Una maniobra que, casualmente, coincidía con una deuda política con Vox por la aprobación de la Ley de Simplificación Administrativa.

Todo esto viene de un gobierno que lo primero que hizo fue anular un convenio para que el edificio de Parayas se convirtiera en un centro de acogida y asilo y que, tres años después, sigue sin oficio ni beneficio, sostenido únicamente por promesas, que eso siempre gusta más que trabajar.

Todo esto viene porque los discursos de la ultraderecha tienen eco y el Partido Popular ha decidido imitarlos, derechizarse aún más, hasta empujarnos a todos hacia el precipicio, sin darse cuenta de que cuando sales a imitar a otro la gente suele quedarse con el original.

Todo esto viene de estrategias sucias, evidentes para quienes manejamos los códigos de las tácticas políticas. El Gobierno de Cantabria tiene todo el derecho y la competencia para abrir casas de acogida para menores en desamparo, para mujeres víctimas de violencia de género, para personas en situación de vulnerabilidad y para el colectivo que lo necesite, siempre cumpliendo con la legislación correspondiente.

Lo que sería deseable es lealtad institucional. Comunicación entre las administraciones e instituciones para coordinar actuaciones, medidas y colaboración suficiente, de modo que las personas en desamparo no sufran todavía más violencia a causa de esta escalada absolutamente inmoral e innecesaria. También sería deseable que los lugares donde se sitúan estos centros, que van a ser hogares temporales para personas, no estuvieran en todos los titulares, porque ahora mismo hay gente muy peligrosa yendo a la caza del migrante.

En Cantabria hay y ha habido hogares de acogida. Yo he visitado algunos. No ha habido problemas. Son recursos asistenciales que existen. Que han existido desde hace años.

Y esto sí me preocupa: todos poniendo el foco en 20 menores que se han jugado la vida en un camino largo y difícil de imaginar para quienes estamos aquí, señalando al que menos puede, y nadie señalando a los verdaderamente peligrosos. Aquellos que utilizan a los migrantes en el campo, les pagan una miseria y los mantienen explotados; aquellos que tratan a las personas, mujeres en su mayoría, que trabajan en el servicio doméstico como si fueran una propiedad; aquellos capaces de lanzar un cóctel molotov contra una sala llena de gente pacífica que escucha una charla sobre memoria histórica.

Son muchos los tipos de gente peligrosa a los que hay que hacer frente.

¿Sabéis lo que sí es un castigo?

Utilizar a las personas migrantes para hacer política rastrera, contraria a cualquier sentido humanitario o de justicia. Contraria también al sentido común.

Manipularnos, alimentar miedos infundados y empujarnos a ensañarnos con quien menos puede, mientras otros convierten ese miedo en energía para hacer negocios y vivir cómodamente en su mundo en blanco y negro.

A esos: No los quiero a ninguno, en ningún lado.

Mostrar comentarios [0]

Comentar

  • Este espacio es para opinar sobre las noticias y artículos de El Faradio, para comentar, enriquecer y aportar claves para su análisis.
  • No es un espacio para el insulto y la confrontación.
  • El espacio y el tiempo de nuestros lectores son limitados. Respetáis a todos si tratáis de ser concisos y directos.
  • No es el lugar desde donde difundir publicidad ni noticias. Si tienes una historia o rumor que quieras que contrastemos, contacta con el autor de las informaciones por Twitter o envíanos un correo a info@emmedios.com, y nosotros lo verificaremos para poder publicarlo.