El Ayuntamiento de Cartes continúa sus bandazos argumentales: no alegará a una medida judicial contra su intento de cierre del centro de jóvenes migrantes
Parece como si las personas que gobiernan el Ayuntamiento de Cartes hoy y la semana pasada fueran totalmente distintas, a la luz de sus declaraciones y acciones en torno a la llegada de jóvenes migrantes al pueblo.
El último ejemplo lo tenemos este mismo viernes: el Consistorio, a cuyo frente sigue Lorena Cueto (y sigue en representación del PSOE) ha anunciado que no presentará alegaciones a las medidas cautelares (cautelarísimas, en realidad) con las que el Juzgado ha logrado frenar el cierre del centro de menores de Cartes.
EL AYUNTAMIENTO ‘ACATA’ UNA RESOLUCION JUDICIAL EN SU CONTRA
Hay que poner en contexto el hecho de que el Ayuntamiento esté renunciando a decir nada en torno a una medida contra una decisión adoptada por ellos: el Consistorio se está rectificando a sí mismo.
Cuando la propia alcaldesa reveló con un mensaje alarmista la llegada de menores extranjeros en Cartes pasó de su deriva declarativa en medios o el pleno a los hechos administrativos. Desde el primer momento, fue ella la que avisó de que habría una inspección urbanística para ver si el edificio estaba en condiciones.
Días después, se notificó el expediente (del que no informó al Gobierno de Cantabria a pesar de haber coincidido en una reunión cuando ya estaba preparado) en el que, apelando a un papel que veía necesario (la declaración responsable para la licencia de actividad), ordenaba su cierre y amenazaba con el corte de los suministros de luz y agua.
Desproporcionando la exigencia previa de una declaración responsable que se puede presentar antes de la entrada en servicio, el Consistorio pensaba así encontrar un resquicio administrativo frente a un Gobierno de Cantabria con unos servicios jurídicos especializados y una fundación, Cuin, con experiencia de tres décadas en la apertura de este tipo de espacios.
“Nuestro trabajo es generar oportunidades”: así funcionará el centro de menores migrantes de Cartes
Cuando trascendió (el pasado martes), no por su iniciativa –llamativo en alguien que empezó todo esto hablando de opacidad del Gobierno–, el Ayuntamiento justificó la sanción en que actuaba a raíz de denuncias vecinales ante las que tuvo que actuar. El caso es que esa fue la primera referencia a las denuncias vecinales, ya que hasta la fecha lo había presentado como iniciativa municipal, no como reacción a peticiones.
Bueno, pues detrás de esa papel había una estrategia que consistía en conseguir que el centro cerrara antes de que llegaran los menores, de forma que no tuvieran donde estar. No tuvo éxito porque al día siguiente de presentar esa sanción ya habían llegado los primeros menores, y entonces, como debería saber por la mínima lectura de prensa nacional o adscripción a un partido que en el Gobierno central impulsa un escudo social que impide el desahucio de vulnerables como menores de edad, primaba la protección del menor por encima del teórico trámite urbanístico que faltaba. Es a eso a lo que apeló el Gobierno de Cantabria en su presentación de medidas cautelares (pedirle a la Justicia que frene una decisión para que no cause daño), que además fueron cautelarísimas, es decir, que ni siquiera escucharon al Ayuntamiento. Hubiera sido interesante como conciliaba el Consistorio la defensa de sus decisiones con la de la acogida de los menores, ya que es (una obviedad que da hasta pudor escribir) incompatible exigir el cierre de un centro con brindarles un techo.
Tras conocerse el auto que confirmaba el fracaso de la estrategia municipal, el Ayuntamiento confirma ahora que no alegará frente a ese auto, es decir, que confía en el ‘correctivo’ judicial a sus decisiones. En el comunicado en el que informa de este paso llega a usar la palabra “acata”, como si fuera una condena tras un juicio.
Pero no es el único bandazo argumental de estos días, en especial a raíz de que el pasado martes trascendiera su deseo de cerrar el centro y privar a los menores de acogida, y de que el líder de su partido dijera que no representaba los valores socialistas y que defendía lo indefendible (si bien las palabras no se han traducido en algún correctivo disciplinario a nivel de militancia).
DE NO QUERERLES…
Su primer mensaje, el martes de la semana pasada en Facebook, y luego las declaraciones en medios y en el Pleno en las que teóricamente habían pasado días para que no fueran en caliente abundaron en que el pueblo no estaba preparado para su inclusión, en que no tenía servicios –enfatizó lo de la Policía–, en que el emplazamiento en pleno camino real no era el adecuado y en que no estaba urbanísticamente en regla
…A GARANTIZAR LA ACOGIDA
Su último comunicado sostiene: “Tanto el Ayuntamiento como el auto emitido por el Tribunal de Instancia coincidimos en la necesidad de que lo fundamental es garantizar los derechos y la protección de los menores, por eso respetamos y acatamos la decisión judicial”.
“Para el Ayuntamiento de Cartes y para mí la prioridad es la acogida, el bienestar, la protección y la seguridad de los menores”, sostiene quien tardó 7 días en usar la palabra “bienvenidos” y aún no ha condenado los mensajes de odio y el discurso racista desatado por Vox.
DE DECIR QUE NO TIENE SERVICIOS…
Fue de los primeros argumentos que usó, el decir que el pueblo no tenía servicios suficientes para acoger a una veintena de jóvenes.
El mensaje escondía la falla de que si no los había para estos menores migrantes, tampoco los habría para familias que quisieran elegir Cartes para vivir.
No era la única: sin entrar en la masificación fomentada por el Ayuntamiento las dos últimas navidades, obviaba evidencias tales como que hay servicios que dependen de otras administraciones (los colegios y los centros de salud no dependen del Consistorio), que muchos otros los ofrecería la fundación Cuin (30 años de experiencia con menores, gestionando educación para el empleo y ocio, sólo necesitaba que la dejaran hacer), que en su pueblo ya se hacen muchas cosas a nivel de comarca (institutos u hospital en Torrelavega o Cabezón) y, como recordaban sus vecinos, que en los últimos años, ante la llegada de familias al pueblo por su tamaño medio y buena ubicación, el propio Ayuntamiento ‘vende’ la cantidad de actividades que organiza durante todo el año.
“Llevamos años viviendo con gente de otros países sin ningún tipo de problema”
…A ASEGURAR QUE LOS PRESTARÁ
Ahora asegura que desde todas las áreas municipales se va a trabajar para que “Cartes sea hogar para estos niños y niñas”. “Vamos a poner a disposición de la Fundación Cuin todas las dotaciones y los recursos educativos, sociales, culturales y deportivos de los que disponemos para que los niños y niñas que lleguen puedan desarrollar su vida con plena normalidad”, ha añadido la alcaldesa, quien inicialmente dudó de la capacidad del municipio de absorber en sus actividades deportivas a todos los jóvenes –como si todos tuvieran los mismos gustos–.
Afortunadamente, la educación depende del Gobierno y de Cuin, que además tiene muy claro –30 años de experiencia—que dado que su objetivo es la integración, nunca serían todos de golpe, sino que irían en grupos pequeñísimos –incluso de uno en uno—a distintas actividades de ocio o deporte. Y muchas de ellas no serán en Cartes. De nuevo, bastaba con preguntar.
DE PREOCUPARSE PORQUE NO HABÍA POLICÍA…
En realidad, el servicio que más parecía preocuparle sí dependía de ella: la Policía municipal. Fue recurrente su referencia, amplificada por vecinos, a que sólo hay Policía municipal por las mañanas (todo un llamamiento a que quien necesite que no haya agentes sepa a qué horas puede actuar en Cartes) y que evidenciaba que se había ‘comido’ la vinculación entre migración y delincuencia que guía desde hace años la propaganda política de Vox.
…A PREOCUPARSE POR SUS DERECHOS Y PROTECCIÓN
En el actual comunicado, recalca que el “interés superior del menor, su bienestar y su cuidado, así como el de los trabajadores afectados por la actividad, ha sido siempre el elemento fundamental que ha regido la actuación municipal”. Lo cierto es que la tormenta desatada por su gestión de la información ha llevado a que sean los menores los señalados, los que están recibiendo discursos de odio y para quienes se ha tenido que armar protección ya que si hay alguien corre riesgo para su integridad en estos momentos son ellos.