El hotel de Valencia donde Lorca escribió algunos de los Sonetos del Amor Oscurso dedicados a Rapún ya tiene una placa conmemorativa
Desde la semana pasada, una placa ha congelado el tiempo y fijado un momento muy especial: el día en el que Federico García Lorca escribió algunos de los ‘Sonetos del Amor Oscuro’, una obra que refleja un sentimiento desgarrado del amor y que cobró especial relevancia por lo tortuoso de su publicación, póstuma, décadas después de su ejecución franquista y transmitidos de forma casi clandestina, buzoneadas a sus principales críticos y expertos.
Federico García Lorca visitó València en la primera quincena de noviembre de 1935 con motivo del estreno de Yerma por la compañía de Margarita Xirgu, sin la presencia de Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca –la compañía de teatro universitario que llevó los clásicos por pueblos de España–, con quien mantuvo una intensa relación. En ese estado de agitación emocional es cuando escribe alguno de los poemas que luego formarían los Sonetos del Amor Oscuro. Algunos de los manuscritos llevan incluso el membrete de las hojas del Hotel Reina Victoria, que hoy se llama Hotel One Shot Reina Victoria.
Desde el pasado 5 de febrero, una placa recuerda ese momento. El evento estuvo impulsado por el cantaor Miguel Poveda y contó con un recital en el que se interpretaron poemas de Lorca, con la participación de la cantante Sole Giménez y el guitarrista Paco Costa.
Allí se escribieron obras como el ‘Soneto de la dulce queja’, ‘El poeta pide a su amor que le escriba’ y el ‘Soneto gongorino en que el poeta manda a su amor una paloma’, conocido popularmente como el del pichón del Turia por su referencia explícita al río valenciano. Crítica especializada –como el propio Ia Gibson– considera que los tres pueden estar dedicados expresamente a Rapún, tanto por el contenido (y lo trágico de un amor que no siempre fue fácil) como por las fechas y los distintos viajes o momentos vitales de uno u otro.

Lorca y Rapún
Rafael Rodríguez Rapún formó parte activa de La Barraca, el proyecto teatral universitario impulsado durante la Segunda República para llevar los clásicos del Siglo de Oro a pueblos y zonas sin acceso a la cultura. Como secretario de la compañía, Rapún participó en un modelo que entendía el teatro como herramienta de alfabetización cultural, pedagogía democrática y compromiso social. Lo hizo de forma clave: era el responsable de la organización de las giras, de custodiar su archivo o de llevar al día sus finanzas.
El cantaor Miguel Poveda ha sido uno de los principales impulsores del homenaje celebrado en València. A lo largo de su carrera, Poveda ha desarrollado un trabajo continuado de difusión de la obra de Lorca, mediante la musicalización de sus poemas y la creación de espectáculos centrados en su legado, incluyendo convertir en canciones los ‘Sonetos del amor oscuro’. Además de sus constantes referencias en su obra, es autor de un documental sobre los pueblos y ciudades que visitó Lorca –en el que sale Santander–.Noticias relacionadas:
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