Legado inicia un ciclo de proyecciones de ‘La memoria no arde’, su documental con la memoria colectiva del incendio de Santander
Este domingo 1 de marzo, a las 19 horas, se podrá ver de nuevo, en la Filmoteca de Cantabria Mario Camus, ‘La memoria no arde’, el documental en el que Fundación PEM y Legado Cantabria han recogido y preservado la memoria indeleble de algunas de las personas que vivieron el incendio que arrasó buena parte del centro de Santander en 1941. Tras el éxito de su estreno el pasado 14 de febrero, en el que muchas personas quedaron fuera de la sala, Legado y la Filmoteca han orientado su esfuerzo a ofrecer este segundo pase y articular otras proyecciones próximamente. La entrada será gratuita hasta completar el aforo, previa recogida en taquilla.
Se cumplen 85 años del suceso y 17 personas mayores, 4 de ellas centenarias, se han puesto frente a la cámara de Txatxe Saceda para contarle a la ciudad de Santander y a toda Cantabria cómo recuerdan aquel enorme fuego, en un documental de 32 minutos que la productora bandonthebend ha ensamblado hermosamente con la música original deNahúm Cobo del Barrio. La película constituye un testimonio colectivo que sin duda preserva una parte importante -menos oficial- de la historia de la ciudad.
La pieza audiovisual, guionizada y dirigida por Zhenya Popova Tikhonova, coordinadora del proyecto Legado Cantabria, y Paco Gómez Nadal, gerente del Grupo Social UNATE, cuenta con el escaso soporte visual que existe de archivos como el de RTVE, el Centro de Documentación de la Imagen de Santander (CDIS) o el archivo Zubieta, y «no se trata de un documental sobre el incendio, sino sobre la memoria que perdura», explica Gómez Nadal. «No busca la verdad, sino que recoge aquello que quedó grabado en el recuerdo de las personas que siendo menores lo vivieron en primera persona». No trata de reconstruir los hechos ni investigar los datos, sino que el documental indaga en los recuerdos de quienes asistieron más o menos cerca a lo que ocurrió y reflexiona sobre la importancia que tiene recuperar la memoria oral de quienes habitan Cantabria para construir una historia colectiva.
«Se refleja la memoria a distancia y desde la cercanía. Es algo curioso que el incendio se vivió en todas partes: en Linares, en Maliaño e incluso en Asturias», explicaba Zhenya Popova en la puesta en común de ideas junto al público tras el estreno.
El documental se ha construido partiendo de las historias de vida entregadas por personas de 70 o más años al proyecto Legado Cantabria y ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Santander.
Con este segundo documental, en consonancia con el anterior ‘La vida en voz alta’, y en memoria de Alfredo Viadero González y de María Martina Múgica de la Mano, dos de las personas centenarias que aportan su testimonio y que han fallecido recientemente, Legado Cantabria y Fundación PEM buscan poner en valor el patrimonio oral de las personas mayores, recordar la trascendencia de la memoria y seguir celebrando el legado narrativo de la historia de Cantabria. En esta segunda proyección de la pieza, estará más presente que nunca la recientemente fallecida Conchita Mantilla, quien fuera fundadora de la Asociación de Mujeres Empresarias de Cantabria, socia del Ateneo y política del PRC y que prestó su historia de vida al proyecto Legado Cantabria y cuyo testimonio está presente en el documental.
Legado Cantabria es un proyecto de construcción de la memoria oral de la región através de las historias de vida de personas de 70 años o más. Desde su inicio hacen cinco años, se han recogido y preservado las historias de 196 personas, sumando un total de 16.910 años de vida. «La memoria no se impone ni se acelera, se acompaña, y eso es lo que hemos intentado hacer desde Legado Cantabria», recordaba la coordinadora Zhenya Popova en uno de los últimos actos de celebración del proyecto.