Tendencioso
Dícese de lo que se presenta parcial, sesgado, que obedece a una idea o interés determinado y no presenta los hechos con imparcialidad.
Permítanme que comience con una definición del diccionario, para apoyar mi punto de vista sobre un artículo publicado en prensa días atrás.
Decía así:
«El teléfono y correo para víctimas de okupación reciben 14 consultas en dos meses».
Más adelante, desarrollando la «noticia», decía que el 78 % corresponde a víctimas de «inquiokupación».
No voy a detenerme en señalar la ignorancia manifiesta que supone no saber distinguir entre okupación y ocupación.
Para la inmensa mayoría es chino y no estoy por la labor de predicar en el desierto.
Simplemente me voy a limitar a ofrecerles LA MISMA NOTICIA, de otra manera.
Diría así:
«En Cantabria, solo uno de cada 4.360 caseros con vivienda en alquiler ha utilizado el teléfono y correo que tiene a su disposición para casos de ocupación y morosidad en el pago de renta».
Describe exactamente la misma situación.
La misma.
Sin embargo, ¿a alguien le parece que sea la misma?
Vaya por delante que a mí no me lo parece.
Un titular pretende alarmar, y el otro relativiza tanto el asunto que prácticamente lo diluye.
Así que el lector, los pocos que quedan, está jodidamente perdido entre el titular que busca llamar la atención y encontrar un problema en donde no lo hay, y la verdadera realidad.
¿Quién se ha inventado ese palabro de inquiokupación?
¿Acaso hay algún sector comercial, del tipo que sea, que no tenga ningún impagado?
Evidentemente todo esto obedece a unos intereses concretos.
Se crea una alarma ficticia y con ello se crea una necesidad.
Se bautiza un impagado como inquiokupación y con ello una sola empresa de seguros factura del orden de 45 millones de €, en pólizas asegurando el cobro de la renta.
Y hay más de 200 empresas que venden ese producto.
Saquen la calculadora.
Se crea ese temor y el sector de instalaciones de alarmas domiciliarias factura 2.000 millones de € al año en España.
Sin embargo, la realidad es muy tozuda.
¿Saben quiénes no tienen ningún miedo a la inquiokupación?
Los profesionales.
Los caseros que, pudiendo estar a salvo de cualquier contratiempo, cediendo su piso a la administración mediante el plan MOVIVA, para que lo gestione y asegurarse el cobro de la renta, prefieren especular y cobrar precios abusivos un mes sí y otro también.
Hasta que uno de cada 4.360 tiene un impagado.
Entonces la máquina de hacer mierda de la ultraderecha, con el consejero Roberto Media a la cabeza, se pone en marcha y coloca titulares en prensa y todo tipo de tertulias, presentando una situación dantesca totalmente falsa.
Y sus secuaces en los ayuntamientos se prestan a la misma pantomima.
Tampoco tienen ningún temor esos «emprendedores» que mediante un crédito compran una vivienda, la ponen en alquiler y con lo que cobran pagan la cuota del préstamo hipotecario y les queda un remanente.
Y tampoco tienen ningún temor los bancos que conceden el préstamo y son conocedores de la realidad del mercado.
Una realidad que dice que el inquilino paga.
Sin embargo, hay otro dato que no aparece en ningún titular que yo haya visto.
En Cantabria, en 2024, se realizaron 257 desahucios.
Los datos de 2025 son similares.
La gran mayoría por impago de alquiler. A razón de 5 desahucios a la semana.
Dicho de otra manera:
Los caseros cuentan con un seguro de cobro de alquiler.
Cuando no cobran, ese mismo seguro inicia los trámites judiciales y, a pesar del escudo social, los inquilinos son desahuciados.
Esa es la realidad.
El resto es disfrazar el dato, sirviendo a unos intereses muy concretos que no son los generales.
En Logroño, la semana pasada, el ayuntamiento acordó que fuesen las constructoras quienes adjudicasen las viviendas de protección oficial.
¿Qué criterio creen que van a seguir?
¿Adivinan quién gobierna en Logroño?
Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…
Pues eso.