La instructora de El Bocal resiste a los intentos del Ayuntamiento de dirigir su investigación sobre el derrumbe de la pasarela
Pese a que hace dos semanas la alcaldesa de Santander, Gema Igual, presentara un documento de la investigación judicial sobre la pasarela de El Bocal como una confirmación de sus tesis –por otra parte, cambiantes-, lo cierto es que la instrucción abierta en el Juzgado está en una fase inicial en la que está recabando información, testimonios y documentos de todas las administraciones con responsabilidad en el proyecto, esto es, el Estado y el Ayuntamiento.
Y sus decisiones o mensajes no están siendo siempre en sintonía con las tesis del Consistorio, pese a los esfuerzos públicos y privados por presentarse como una mezcla de víctima y absuelto que está haciendo el PP de Santander , consciente de que la tragedia que causó la muerte a seis jóvenes y heridas a una séptima ha convertido en un clamor las críticas por la falta de mantenimiento en la ciudad.
Un buen ejemplo lo tenemos en el último auto, difundido este jueves, en el que la jueza elude comprar en su totalidad dos de las tesis del Ayuntamiento: la responsabilidad única de la agente de la Policía Local que atendió la llamada del 112 o la nueva teoría de la rebaja de calidad técnica de los materiales (un nuevo relato, tras el del mantenimiento y el del fallo de diseño).
Sobre lo primero, lo de la Policía, la instructora sigue a la búsqueda del protocolo que el Ayuntamiento asegura tener –y que debería constar en la documentación que ha remitido, que, por tanto, tiene la jueza, y que, además, no ha sido publicado en los medios de forma directa o indirecta-, y además ha implicado a mandos más allá de la agente, al citar como testigos a sus superiores y compañeros.
Respecto a los apartados técnicos –en los que el Consistorio parece refugiarse al considerarlo una suerte de zona de confort que permite sacar el debate de lo más político, el mantenimiento o la falta de interés por la zona en cuanto la anulación del PGOU echó por tierra el proyecto de campo de golf–, la jueza ha aceptado abrir la vía de investigación propuesta y amplificada por el Ayuntamiento. Pero el auto no es ni mucho menos una asunción de esa tesis, y, de hecho, rebaja la solidez técnica en la que el PP local quería instalarse en un documento cuya filtración además se presentó como una suerte de impulso de la causa. Y le señala que tales afirmaciones “carecen de todo rigor técnico” pues “no están suscritas por profesional cualificado en la materia”.
No es el único mensaje que la jueza le ha ido trasladando estas semanas al Ayuntamiento de Santander, además, desde el primer momento en que se abrió la causa judicial.
-PERSONACIÓN, SI ACASO, COMO RESPONSABLE
Sucedió, por ejemplo, ante el anuncio del Consistorio de solicitar su personación –ser parte- del proceso judicial, lo que sumado a los mensajes públicos de apoyo a las familias y a la vertiente más emocional y en primera persona que viene esgrimiendo la alcaldesa podía correr el riesgo de presentar al Ayuntamiento de Santander como una parte acusadora, víctima o una especie de adhesión a la postura de las verdaderas víctimas.
Más allá de eso, la personación es una estrategia antigua del PP local, que ya empleó en otro proceso legal, el del derrumbe que hace 18 años causó la muerte a tres personas en el Cabildo de Arriba. Y es un trámite que, sobre todo, permite tener acceso a la documentación que va recopilando el juzgado dentro de sus investigaciones y que puede acabar trascendiendo públicamente cuando se corresponde con sus tesis.
En este caso, la jueza no tuvo problema en aceptar la personación del Ayuntamiento, si bien expresamente le puso en su sitio: no sería como víctima ni como acusador ni como respaldo a las familias, sino que, en todo caso, como responsable civil, es decir, como una de las administraciones a las que le acabe correspondiendo –la otra es el Estado, que licitó, adjudicó y paralizó la obra- la posible indemnización.
SEÑALIZACIÓN DE LUGARES PELIGROSOS
El Ayuntamiento presentó el auto del pasado 24 de marzo como un respaldo total a sus tesis al responsabilizar del mantenimiento de la pasarela a Costas –una teoría que el mismo Consistorio ha desechado poco después al pedir centrar la investigación en las causas técnicas, y eso después de haber pasado ya por la teoría del mal diseño desde el origen–.
Pero lo cierto es que en esa misma resolución judicial se le lanzaron dos recordatorios muy básicos sobre sus competencias al Ayuntamiento, que evitó expresarse al respecto sobre ellos, centrado como estaba en lo que en ese momento sentían como un aval, lo del mantenimiento.
Así, la jueza incidía en que un deber municipal es la señalización de los lugares peligrosos, algo que el propio Consistorio confirmó cuando en los días siguientes a la tragedia y a raíz de ese auto se entregó al momento de señalización general de infraestructuras, tanto en primera línea de playa como de otro tipo, admitiendo que ahora estaba ya atendiendo las llamadas de aviso vecinales.
Y LA DIFUSIÓN TURÍSTICA
Asimismo, en ese documento se remarcó, dejando constancia, de una evidencia: la promoción y difusión que el Ayuntamiento de Santander hizo en distintos espacios municipales (vídeos de promoción, guías turísticas, página Web institucional) de la promoción de la senda costera, el itinerario en el que se enmarcaba la pasarela de El Bocal.
Un proyecto que en su día impulsaron Costas y el Consistorio –que actuaba prácticamente como portavoz del Estado-, y que tras las quejas vecinales por su impacto dio paso a una pérdida de interés desde el PP de Santander – al que le hemos visto durante años batallar por otros intereses con Costas, como las escolleras, La Horadada o el Rema—
que es paralela a la imposibilidad de ejecutar proyectos en la costa norte en cuando el PGOU fue anulado y con él, su proyecto de campo de golf.
El PGOU de Santander aprobado en 2012 contemplaba un campo de golf en el entorno de El Bocal
Noticias relacionadas:
- Gema Igual: “ahora es cuando más quiero quedarme para conocer la verdad”
- Ya no es el mantenimiento: Gema Igual cambia su argumentario tras el derrumbe de El Bocal y apunta a los cambios en el proyecto
- Igual desecha la teoría del fallo de diseño y vuelve a la del mantenimiento tras el auto judicial
- Las mociones aprobadas en el Pleno de Santander: la de Vox contra el aborto se cumple; las de la senda costera, con votos del PP, no