Herederos de Media
A vueltas con el problemón del imposible acceso a la vivienda, tanto el Gobierno como los demás partidos políticos se afanan en ofrecer soluciones.
Y tiene guasa, pero todos, lo que se dice todos, dicen saber con certeza lo que hay que hacer para revertir la situación.
Y la verdad es que entre algunos hay coincidencias, aunque digan lo mismo de distinta manera por aquello de distinguirse de la competencia, pero en cambio otros tienen planteamientos totalmente distintos.
Así que todos, lo que se dice todos, no pueden tener razón.
Incluso es posible que ninguno la tenga.
Por riguroso orden, hoy toca analizar lo que dice el Gobierno, por boca del consejero Roberto Media.
Para él, el texto que propone se acepte como Ley de Vivienda para Cantabria es el Grial que solucionará todos los males.
Claro que ni por un instante analiza el porqué se ha llegado a la actual situación.
Como si fuera una situación que ha aparecido de repente, y no algo que se ha cocinado a fuego lento durante décadas de actuación viciada por la especulación, la falta de control y la tergiversación de las leyes, incluida la Constitución.
Como si existiera un especial interés en simular que se hace para que, en realidad, todo siga igual.
Porque la situación actual viene propiciada por políticos que han tomado decisiones en favor de unos intereses concretos.
Unos intereses que se afanan en salvaguardar como si se tratase de su plan de pensiones futuro.
Por eso, a menudo, cuando alguien propone una medida que ataca sus intereses, tanto los especuladores/usureros como los políticos afines, que son los que actualmente ocupan el Gobierno, tachan inmediatamente la propuesta como anticonstitucional.
Entre las derechas, esgrimir la Constitución como escudo contra lo que consideran subversivo causa verdadero furor.
Y subversivo para la derecha es luchar contra la especulación.
Porque para la derecha especular con la vivienda es un derecho.
Y enmarañan el juego mezclando conceptos, y equiparando luchar contra la especulación con la vivienda con atacar la propiedad privada.
Por eso la derecha lee e interpreta la Constitución en función del artículo que le conviene.
Éste viene bien y lo utilizo. Aquél no, así que no existe.
Veamos.
Todos somos capaces de entender lo que significa PROPIEDAD PRIVADA. Todos.
Y también todos somos capaces de entender que NO ES LO MISMO comprarse cien coches de 200.000 €/unidad que cien pisos del mismo precio.
Todos entendemos que no es lo mismo tener esos cien coches parados en un pabellón que tener los cien pisos vacíos.
Lo uno es inocuo para la gente y lo segundo resta posibilidades de acceso a quienes necesitan una vivienda.
Y ambas situaciones describen una actuación con una propiedad privada.
Pues de esas viviendas vacías, el Gobierno del PP dice que hay 50.000 en Cantabria.
Y también dice, Media lo dice, que están vacías porque los propietarios tienen miedo a ponerlas en alquiler.
Y por eso dice, lo dice Media, que la ley que propone ofrece la imprescindible seguridad jurídica.
Sin embargo, lo que no dice es que la TOTAL SEGURIDAD JURÍDICA ya existe.
Lo que no dice es que todos los caseros tienen a su disposición el plan MOVIVA, que garantiza el cobro y mantenimiento de su piso, siendo gestionado por el Gobierno.
¿Acaso ninguno de esos 50.000 lo sabe?
Ni de coña. Claro que lo saben.
¿Entonces?
¿Acaso prefieren no cobrar una renta?
Pues no. Lo que ocurre es que se gana mucho más esperando para tensar la demanda y vender luego al mejor postor.
Habrá que decir también que hay casos para todos los gustos.
Pisos procedentes de herencias sin repartir, otros que necesitan rehabilitación y otros muchos en la situación antes mencionada.
Vacíos por especulación.
Y contra la especulación, Roberto Media no ofrece nada.
Porque, a pesar de lo que EXPRESAMENTE prohíbe la Constitución, ese artículo no cuenta para Media.
Por eso en la ley propone construir más.
Es decir, seguir cocinando con la misma receta y los mismos ingredientes que han ocasionado la actual situación.
Como si no hubiera vivienda construida.
La hay a cascoporro.
Dedicada por miles a ser segunda vivienda de veraneantes que producen engendros urbanísticos como la localidad de Noja, por mencionar una.
Las hay dedicadas por miles al uso turístico. Otra modalidad fraudulenta, insostenible y especulativa.
Un fraude recientemente agravado con el decreto del Gobierno de Cantabria que permite que grandes tenedores y fondos puedan entrar en el negocio de los apartamentos turísticos.
Ésa es la intervención que le gusta a Media.
A Roberto le encanta la especulación.
Ni por un momento se le va a ocurrir presentar una ley que diga qué se puede y qué no se puede hacer con una vivienda.
Ni por un momento va a seguir los ejemplos de Nueva York, Bruselas o gran parte de Italia o Francia, por nombrar sólo algunos.
Y si no se evita que las viviendas se dediquen a otros fines que el ser primera residencia permanente, no servirá de nada seguir construyendo.
Se repetirá y agravará la situación, tal y como viene ocurriendo año tras año.
La última vez, de momento, la reciente venta de las viviendas de la calle Hnos. Calderón a espaldas de los vecinos.
Unas viviendas que se edificaron para ser residencia habitual en alquiler asequible, y La Caixa ha vendido a un fondo buitre que quiere dedicarlas al alquiler turístico.
Y el Gobierno al que pertenece Roberto Media no quiere regular el uso de la vivienda, porque a quienes defiende les va bien así.
Porque ésos son los intereses que defiende.
A pesar de que, mintiendo descaradamente, diga que es por no dejar esa herencia a nuestros hijos.
La realidad es que él prefiere dejar otra herencia.
Una en forma de pelotazo amañado a 75 años vista, en la que constructoras exploten por ley, según un apartado preparado a tal efecto, el alquiler de viviendas edificadas en suelo público.
Sin ninguna garantía de que no surjan sorpresas en el precio para los inquilinos, en forma de añadidos por cualquier servicio que engorde la renta mensual.
Y desde luego, con la CASI TOTAL CERTEZA de que la Administración se vea obligada a RESCATAR dentro de unos años a esas empresas gestoras, que evidentemente se irán de rositas, como lo están haciendo los bancos tras su rescate.
Ese rescate bancario que no nos iba a costar ni un euro.
Avisamos para que nadie albergue dudas sobre qué intereses protege esta ley.
Por el futuro de los hijos de quién sí y de quién no se preocupa Media.
¿Otra vez el mismo truco?
Por supuesto.
Si algo funciona, no se toca.
De la misma forma que mentir le funciona a Roberto.
No dice ni media verdad.
Y, si se sale con la suya, nos dejará una gran herencia.
Eso sí… envenenada.