Nuevo Pulso vuelve a Santander para dar escenario a la música emergente y abrir los conciertos más allá del ocio nocturno
El proyecto nació en 2017, cuando varias bandas de Santander decidieron unir fuerzas para llegar a nuevos públicos. Aquella iniciativa surgió de las colaboraciones que ya existían entre los grupos y de la voluntad de organizar sus propios conciertos.
«Compartíamos muchísimas colaboraciones entre bandas. Se creó una sinergia muy buena y decidimos montar el festival como fruto de esa sinergia», explica Curro Gallego, uno de sus impulsores en una entrevista en EL FARADIO en su espacio en el Centro Social Smolny.
Después de las ediciones de 2017, 2018 y 2019, y de una pequeña actividad en 2020, la pandemia interrumpió su continuidad. Ahora, la organización ha tenido que recuperar contactos, reconstruir su comunidad y acercarse a nuevos públicos.
Un festival para descubrir a las bandas antes de que llenen grandes escenarios

Curro Gallego durante la entrevista
La identidad de Nuevo Pulso está vinculada al descubrimiento de proyectos musicales jóvenes, especialmente relacionados con el pop, el rock alternativo y otras propuestas que también incluyen el hip hop.
Entre los antecedentes del festival destaca Aiko el Grupo, que ofreció su primer concierto en Nuevo Pulso y posteriormente desarrolló una trayectoria con actuaciones internacionales. Por sus anteriores ediciones también pasaron bandas como Repion, Airu y Malamute.
«Solemos buscar bandas jóvenes que estén a puntito de petarlo», señala el organizador, que reivindica la posibilidad de acercarse a grupos en una fase inicial de su trayectoria, antes de que lleguen a festivales multitudinarios.
En este sentido, explica que una de las bandas del cartel de este año ha sido confirmada también para el Primavera Sound, lo que permitirá al público santanderino conocer su música en un formato más cercano y con un coste inferior al de los grandes eventos.
Cuatro propuestas para la cita en Tabacalera
El cartel de 2026 reúne a Missing, Nuda Propiedad, Aeronave Adolescente y Bloodstein, cuatro proyectos con diferentes aproximaciones a la música independiente.
Missing es una banda cántabra de indie rock formada por Melisa Nazábal, Manuel Palazuelos, Ana Ramírez y Rodrigo Serrano. Su formación se consolidó en 2024 y desde entonces ha participado en distintas citas musicales de Cantabria.
También desde Cantabria llega Nuda Propiedad, integrada por Elvira Martín, Nacho Arteche y Dee Diego. Su propuesta combina trip hop, electrónica, sonidos atmosféricos y elementos procedentes del hip hop.
Aeronave Adolescente es el proyecto del músico gallego Daniel Valcárcel, que trabaja con guitarras, sintetizadores y sonidos próximos al indie lo-fi. En enero de 2026 publicó el disco ‘Sueño con salones llenos’, producido junto a Pablo Villalba.
Por su parte, Bloodstein es un proyecto madrileño que incorpora influencias del pop, el post-punk, el rock, el emo y la electrónica, con una producción vinculada al ámbito independiente.
Conciertos de pie y fuera de los espacios habituales del ocio nocturno
Una de las principales novedades es la elección de Tabacalera, un espacio que permite desvincular la experiencia musical de los locales de ocio nocturno y llegar a personas que habitualmente no acuden a salas donde se consume alcohol.
«Queremos ampliar un poco el espectro de gente que viene», explica el impulsor del festival, quien señala que existen personas con reparos a la hora de acceder a determinados establecimientos nocturnos.
La organización considera que Tabacalera ofrece un entorno «más amable y más abierto» para desarrollar una propuesta musical destinada también a públicos jóvenes.
Además, aclara que los conciertos se celebrarán de pie. Las gradas del espacio permanecerán retraídas para configurar una zona de público sin asientos.
La decisión forma parte de una reflexión sobre los espacios disponibles para la música en directo y sobre la necesidad de ampliar las alternativas culturales más allá de la noche.
Entradas desde nueve euros y un modelo sin ánimo de lucro
El acceso se gestionará mediante packs de aportación al proyecto que incluyen un fanzine de la edición y una pulsera para entrar al recinto.
El pack general cuesta 15 euros, mientras que las personas menores de 21 años podrán acceder por nueve euros. La organización pretende así reducir las barreras económicas para el público más joven.
Los packs pueden adquirirse a través de Big Cartel, en nuevo-pulso.bigcartel.com, y la información del festival está disponible en Instagram, en la cuenta @nuevo.pulso .
El funcionamiento económico también responde a la filosofía con la que nació la iniciativa: el beneficio que se genere se reinvertirá en futuras ediciones.
Ver esta publicación en Instagram
Como músico, defiende que los grupos deben disponer de condiciones justas para actuar y señala el ejemplo de la sala New, de Santander, por las facilidades que ofrece a las bandas.
La organización afronta esta cuarta edición con la intención de recuperar a quienes participaron en las primeras convocatorias y sumar a nuevas generaciones de público y músicos, además de con una ampliación del equipo organizador.
- Rompe el algoritmo. Que la música independiente también encuentre su público. Comparte esta información en tus redes y grupos de mensajería. Decide tú qué cultura merece circular.
- La cultura de base también necesita periodismo que la cuente. Podemos dar voz a festivales autogestionados y bandas emergentes gracias a apoyos como el tuyo. Súmate a nuestra comunidad y hazte socia o socio de EL FARADIO por ocho euros al mes: Hazte socia o socio de EL FARADIO
Noticias relacionadas:
- Quedan tres días para presentar cortometrajes a la III Jornada de Jóvenes Realizadores Cántabros
- La fotografía de Jorge Póo y la exposición ‘Simulacros’ de Nieves Álvarez Martín, en la agenda cultural
- El documental ‘Naza’, que investiga los ataques del ejército israelí contra la población civil de Gaza, llega a Santander