Hormigón armado
Hay veces que conviene reposar las malas noticias.
De no ser así, se corre el peligro de que la indignación te nuble la mente, y te pongas a soltar improperios que, además de no llevar a ninguna parte concede satisfacción a quien ofende.
El pasado martes tuvo lugar la aceptación y rechazo de comparecencias respecto del proyecto de ley de vivienda para Cantabria.
La comisión creada al efecto aprobó o rechazó, según el criterio de la mayoría, a los propuestos por los partidos políticos representados en el parlamento.
La verdad es que el resultado ha sido el esperado.
La ultraderecha PP/VOX ha impuesto su número, y ha impedido que la inmensa mayoría de la ciudadanía tenga voz a través de una comparecencia.
Incluso gran parte de sus votantes que, será necesario recapaciten para revertir la situación a que nos aboca cada vez más éste gobierno.
Por ir enumerando casos , y exponer lo sangrante de la situación, tomen nota :
– Hablarán los representantes de propietarios de vivienda turística. Un fraude permitido que concede un uso distinto del adecuado a una vivienda, necesidad básica , y aboca a barrios enteros a emigrar de zonas en las que los precios suben de forma desorbitada , producto de la especulación.
– Por contra son vetados las asociaciones de vecinos que padecen lo insostenible de ése fraude, sin que la administración municipal y autonómica se digne siquiera a oírles.
– Serán escuchados los afectados por la ocupación.
Una situación que habrá que decir que:
* Sucede en viviendas vacías.
Nunca en viviendas habitual ni de fin de semana, puesto que sería delito de allanamiento.
* Suceden en una cantidad prácticamente anecdótica y su alarma social es totalmente ficticia.
– Por contra colectivos que trabajan por el acceso a una vivienda, como Derecho Subjetivo, y otros han sido vetados.
Y con ése veto:
– Se niega la voz a los cientos de desahuciados que Cantabria sufre cada año.
– Se niega la voz a los que sufren la emergencia habitacional y a quien propone la urgencia de implantar un protocolo de actuación, que actúe y evite suicidios.
– Se impide escuchar el relato de organizaciones como Cáritas o Cruz Roja que saben del drama humano que supone un desahucio.
Por contra, tendrán voz:
Arquitectos, abogados, aparejadores, inmobiliarias, constructores y promotores, la Ceoe- cepyme e incluso un catedrático que se prestó a realizar un informe truculento señalando lo desaconsejable de implantar zonas tensionadas.
Personajes todos ellos, a quienes el acceso a la vivienda y la emergencia habitacional sabemos que les importa …… absolutamente nada.
A todos éstos lo único que les preocupa es el negocio con la vivienda.
La mayoría forman parte del grupo de especuladores que han ocasionado la actual situación.
No por esperado, deja de fastidiar. Sabemos de sobra que de ésta gente no podemos esperar otra cosa que aquello que nos dan.
Sabemos también que en los ocho años anteriores, otros gobiernos no sacaron una ley de vivienda para Cantabria que declarase el Derecho Subjetivo y el carácter social de la vivienda.
Sabemos también que cuando se presentó a última hora un proyecto de ley de vivienda, infinitamente mejor que el esperpento que presentan los ultras , tampoco hubo presencia en las comparecencias, de los colectivos sociales que luchamos por que se acabe éste drama.
Al menos eso sí, no se dio voz a auténticos caraduras como lo son varios de los admitidos ahora.
Algún rasgo diferencial debe haber con ultras con la cara de hormigón armado.
Unos ultras que nos están llevando al borde del abismo.
Y aún hay imbéciles que están deseando dar un paso al frente.