Raquel Gutiérrez Sebastián dedicará el miércoles La palabra habitada a Demetrio Duque y Merino
La profesora y directora del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, Raquel Gutiérrez Sebastián, será la encargada el miércoles, día 10, a partir de las 19:30 horas, de divulgar la figura del campurriano Demetrio Duque y Merino en el ciclo de ‘La palabra habitada. El autor y sus voces’. La conferencia de Gutiérrez Sebastián tendrá lugar en el Centro Cultural Doctor Madrazo de Santander.
El ciclo, coordinado por La Machina Teatro y patrocinado por el Ayuntamiento de Santander, con la colaboración en una sesión de la Fundación Gerardo Diego, se celebra con el apoyo de la lectura de los actores de esta compañía que leerán textos del autor al que se dedica la sesión.
‘La palabra habitada’ es un programa compuesto por ocho conferencias en torno a escritores de Cantabria. El formato gira en torno a una ponencia impartida por un profesor o investigador, acompañado de la lectura dramatizada de intérpretes profesionales de La Machina de textos seleccionados.
Raquel Gutiérrez Sebastián es catedrática de Didáctica de la Lengua y la Literatura del Departamento de Filología de la Universidad de Cantabria. Se doctoró en Filología por la Universidad de Santiago de Compostela con una tesis sobre José María de Pereda.
Fue la creadora del Instituto Cántabro de Estudios e Investigaciones Literarias del siglo XIX (ICEL19), y en la actualidad es directora del Portal de Literatura con ilustraciones del siglo XIX de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y directora de la revista Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. En 2020 fue galardonada con el Premio de investigación Isabel Torres de la Universidad de Cantabria.
Como investigadora, su labor se ha centrado en el estudio de la literatura del siglo XIX, especialmente en la obra de José María de Pereda, con diversas estudios y publicaciones
El autor y sus voces
Demetrio Duque y Merino nació en Reinosa en 1844. Estudió el bachillerato en el colegio de los padres Escolapios de Villacarriedo y en Palencia. Posteriormente se trasladó a Madrid donde estudió Filosofía y Letras. En la capital de España comenzó a colaborar en la prensa, regresando a Cantabria para dedicarse a sus aficiones literarias, a la lectura (reunió una gran biblioteca), a dar clases y al periodismo local.
Entre 1884 y 1890 funda y dirige uno de los primeros periódicos reinosanos, «El Ebro». También escribió artículos costumbristas y de crítica literaria en «El Atlántico», «El Día», «Nuevo Mundo» de Madrid, y «El Correo Español» de La Habana.
Su obra literaria incluye poesías, ensayos y sobre todo artículos costumbristas como admirador del novelista José María de Pereda.
Entre sus obras se encuentran «El argumento de Amadís de Gaula» (1881), «Nuevas antigüedades recién descubiertas en Julióbriga» (1885), «El último carretero» (1888), «Panojuca» (1889), o «Contando cuentos y asando castañas» (1897) que obtuvo el premio de la Real Sociedad Cantábrica de Amigos del País. Entre los miembros del jurado de este certamen estuvo Marcelino Menéndez Pelayo, que señaló que el trabajo de Duque «debe ser tenido como excelente en su género, así por la amenidad de la narración y difícil facilidad de su diálogo cuanto por el sabor profundamente montañés de su estilo».