Escuchando el latido del pueblo palestino
Ojalá que los versos nos atraviesen como balas.
pum, pum, pum ,pum
late el corazón…a ritmo de tambor.
La conciencia se abre.
Y las alas nos impulsan a volar más allá…
Corazones palestinos a ritmo de danzas y cuerdas de laúd transmiten el sentir popular de un pueblo que resiste, como el saharaui, sin caer en el olvido, ni en ficticias treguas.
Ojalá la música y el arte popular nos adentren en el sentir de la injusticia y nos dé fuerza para estar informados y desmontar argumentos antipersonas.
Gracias a todos los asistentes, organizadores, poetas, periodistas, artistas y grupos cántabros que desinteresadamente colaboraron como Los Castos, Cahornega, Adallifolk o Mala Yerba. Ritmos de bolero, jota o cumbia para alegrar los corazones y digerir la poesía subversiva y reivindicativa.
Baile comunitario palestino en círculo que invita a creer en el corazón que late, cuerpos que se desplazan con confianza disfrutando del movimiento en un espacio seguro y pacífico.
Derecho a la vida, a la dignidad, a la salud, a la libertad … .todos ellos pisoteados sin conciencia, como elefante en una cacharrería.
Solo la ciudadanía unida por los derechos es capaz de sembrar humanidad donde sólo hay salvajismo y barbarie.
Otra jornada más «Cabezón por Gaza» nos invitó a cultivar presencia, remover conciencias y redescubrir sensibilidades.
El genocidio en Palestina y otros conflictos mundiales actuales como Sudán o Ucrania no nos deja indiferentes, monstruos que se tornan pesadillas y duelos interminables.
A cuerda de laúd palestino nos envuelve la cultura del día a día de una tierra prometida convertida en escombros, obligadas migraciones, lamentos y gargantas rotas y mudas.
Dolor para valorar la vida.
Frío para valorar el calor de un abrazo.
Amor para apagar insomnios.
Unión para ser más fuertes.
Música para recordar nuestro origen.
Baile para parar la mente.
Movimiento de cuerpo y alma.
Energía estancada que vuelve a fluir.
Realidad que supera la fantasía.
Información a tiempo real para vencer la ignorancia.
Poemas versus bombas.
Solidaridad: que bonitos ojos tienes.
Ojalá la muerte de tantos nos haga valorar la vida.
Ojalá la paz inunde los cuerpos, las familias, los países y los gobiernos.
Ojalá las palabras transformen realidades hostiles.
Ojalá haya un cambio en la mirada y brote la vida y la esperanza.
Ojalá llegue el verso al corazón como el río al mar.
Ojalá nos volvamos a amar.