Dos juicios por agresión sexual llegan esta semana a la Audiencia Provincial
El primero de los casos es de un acusado de agredir sexualmente a una chica con la que había quedado. Según relata el ministerio público en su escrito de acusación, el joven se encontró con la chica y una amiga de esta en la calle. Minutos después, la amiga se marchó y los dos comenzaron a conversar mientras paseaban.
La fiscalía señala que “se adentraron en una casa abandonada, donde aquel se acercó a ella y, de forma sorpresiva y con ánimo de satisfacer sus libidinosos deseos, comenzó a desnudarse mientras le propuso tener relaciones sexuales”.
La joven no accedió a ello, pero el acusado le levantó la ropa y le introdujo los dedos en la vagina. Después, sacó un preservativo y le propuso de nuevo tener sexo, pero ella, “llorosa, le pidió que parase, cesando en aquel momento el acusado su conducta”.
Añade el ministerio fiscal que la joven padece como secuela trastorno por estrés postraumático grave y posiblemente crónico.
Por todo ello, solicita una condena de ocho años de prisión, nueve años de alejamiento e incomunicación respecto de la joven, siete años de libertad vigilada tras la cárcel y veinte años de inhabilitación para desempeño con menores.
En concepto de responsabilidad civil, pide que sea condenado al pago de una indemnización a la joven de 7.000 euros por los daños y perjuicios, así como de la cantidad que se estime en ejecución de sentencia por el tratamiento psiquiátrico que la mujer ha recibido.
La defensa del acusado pide su absolución porque sostiene que solo mantuvo un contacto verbal con la joven y que no se produjo “contacto físico ni conducta de carácter sexual”.
El jueves se juzga a un acusado de violación
Vista para formalizar la conformidad alcanzada por todas las partes en un procedimiento que se sigue contra un hombre acusado de agredir sexualmente a una mujer con la que había intimado.
Según el escrito de la fiscalía y que suscriben la acusación particular y la defensa, el acusado y la joven se habían conocido y acudieron al domicilio de esta.
“Pese a que ella le había advertido de que solo le permitiría dormir en el cuarto de su hermano y que no iban a mantener relaciones sexuales, una vez hubo subido al piso, el acusado la cogió de manera sorpresiva, la agarró del pelo violentamente y acercó su cara para darla un beso, conminándole ella a que la soltase, ya que la hacía daño”, señala el escrito.
Pero “lejos de hacerla caso, el acusado la agarró fuertemente de los brazos, la sujetó y la tumbó boca arriba sobre la cama, sin que ella pudiera zafarse ni defenderse del ataque”. El acusado la desnudó, la penetró y finalmente eyaculó sobre su abdomen, “todo ello sin consentimiento” de la mujer.
Los delitos constituyen, según las partes, un delito de agresión sexual con penetración vaginal cometido con violencia, así como un delito leve de lesiones, con la concurrencia de la circunstancia atenuante de reparación del daño, ya que el acusado ha consignado 47.000 euros para indemnizar a la mujer.
Por ello, la pena solicitada por todos es de tres años de prisión, cuatro años de prohibición de acercamiento y comunicación con la mujer, y 150 euros de multa por el delito leve.
En concepto de responsabilidad civil, solicitan que el hombre sea condenado a indemnizar en 47.000 euros a la mujer por los daños morales y lesiones físicas, cantidad que ya está consignada judicialmente.
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