Daniel Fernández traslada al Consejo de la Juventud un plan integral de vivienda y pide que Santander actúe ya como zona tensionada
El secretario general y portavoz del PSOE en Santander, Daniel Fernández, mantuvo ayer una reunión de trabajo con el Consejo de Juventud de Cantabria en la que la vivienda se situó como una de las principales preocupaciones compartidas y como el mayor problema social que afronta actualmente la ciudad.
Daniel Fernández defendió la necesidad de que el Ayuntamiento de Santander «deje de mirar hacia otro lado y asuma de forma proactiva la dirección del principal problema que tienen hoy los vecinos y vecinas», apostando por una política de vivienda ambiciosa, planificada y centrada en las personas.
Entre las líneas planteadas destaca la declaración de Santander como zona tensionada, una medida clave para contener el precio del alquiler y proteger a quienes destinan una parte excesiva de sus ingresos a la vivienda, especialmente jóvenes y familias.
El portavoz socialista propone además la creación de una bolsa pública de vivienda desde el Ayuntamiento, que permita incorporar viviendas al mercado de alquiler a precios asequibles, en colaboración con propietarios que quieran participar con garantías y seguridad jurídica.
Fernández subraya también la necesidad de impulsar vivienda pública en régimen de alquiler en solares disponibles de titularidad municipal, así como promover nuevas construcciones tanto públicas como privadas, dentro de una planificación urbana orientada al acceso a la vivienda y no a la especulación.
Otro de los ejes del plan es una política decidida de rehabilitación, dirigida especialmente a jóvenes y a personas mayores que no pueden seguir afrontando los actuales precios del alquiler, favoreciendo la mejora del parque existente y la permanencia en sus barrios.
Asimismo, plantea explorar fórmulas de colaboración con entidades financieras, especialmente con los bancos, para poner en uso vivienda vacía y ampliar la oferta de alquiler asequible en la ciudad.
«La vivienda no puede seguir siendo un privilegio. Es una cuestión de justicia social y de modelo de ciudad», ha señalado Fernández, quien ha insistido en que Santander necesita un Ayuntamiento que lidere, coordine y dé respuestas reales a un problema que condiciona el presente y el futuro de miles de personas.
«El Ayuntamiento tiene herramientas y capacidad. Lo que falta es voluntad política. Nosotros vamos a seguir planteando soluciones concretas y valientes», ha concluido