Tras el precintado general, llega el de las terrazas: El PSOE denuncia el «caos» e «improvisación» en Santander
Semana Santa debía ser, nos dictaba la lógica, esa fecha en la que una ciudad despliega su mejor imagen de cara a la llegada del sector más defendido por el PP local –con permiso del rentismo–, la de los servicios y el turismo.
Pero en el Santander post-Bocal, la caída de una plataforma en la fracasada senda costera que causó la muerte a seis jovenes y heridas a una séptima ha hecho saltar todas sus costuras y grandes defectos, denunciados durante años por un sector creciente de la capital cántabra.
La pertinaz falta de mantenimiento y planificación ha llevado a que sigan cerrados espacios que serían objeto de visita y que son totalmente municipales –es un clásico que el PP en el Ayuntamiento señale por las cosas que pasan en ‘su’ territorio a otras administraciones– como la duna de Zaera o los Jardines de Piquío.
A esto se ha sumado el precintado general de todo tipo de infraestructuras en la costa, playa o ya general sobre las que se han recibido avisos por el mal estado como los que gestionó mal el Ayuntamiento, responsable del funcionamiento y medios de la Policía Local mientras insiste en la teoría del fallo estrictamente humano y ajeno a su gestión de quien gestionó la llamada.
Suma y sigue: el siguiente precintado de esta nueva era le ha tocado al mimado sector de la hostelería, dejando rocambolescas imágenes de sillas y mesas apiladas y encitandas como si del lugar del crimen o una zona peligrosa se tratase.
El portavoz y secretario general del PSOE de Santander, Daniel Fernández, ha denunciado el “caos y la improvisación” en la gestión municipal de las terrazas y veladores, tras las actuaciones de balizamiento y precintado de mobiliario llevadas a cabo durante la pasada Semana Santa en distintos puntos de la ciudad.
Fernández ha recordado que el Ayuntamiento anunció hace meses una nueva ordenanza para regular este ámbito, “pero la realidad es que sigue sin aprobarse ni aplicarse –las últimas previsiones publicadas la llevaban a más allá del verano, el momento más álgido del sector–, manteniendo a Santander en un vacío normativo que afecta directamente a vecinos y hosteleros”.
En este sentido, ha criticado que, “lejos de ofrecer una solución estructural, el equipo de gobierno actúa a golpe de medida puntual”, lo que a su juicio “genera desconcierto, inseguridad jurídica y una sensación de falta de control en el uso del espacio público”.
“El problema no es solo que no haya ordenanza, es que tampoco hay criterio claro. Unos días todo vale y otros se precinta mobiliario sin que nadie entienda en base a qué normas”, ha señalado.
El portavoz socialista ha subrayado que esta situación evidencia “una forma de gobernar basada en la inacción y la improvisación”, incapaz de anticiparse a conflictos que afectan a la convivencia en la ciudad.
Por ello, el PSOE llevará al próximo Pleno una batería de preguntas para exigir explicaciones sobre el estado de la ordenanza, los motivos de su retraso y las actuaciones realizadas durante la Semana Santa.
“Los vecinos tienen derecho a descansar, los hosteleros a trabajar con seguridad jurídica y la ciudad a tener normas claras. Lo que no es aceptable es este desorden permanente”, ha concluido Fernández.
Noticias relacionadas:
- El concejal de Seguridad admite en su primera intervención en público tras la tragedia de El Bocal que el sistema de grabación de la Policía Local estaba incompleto
- La jueza de El Bocal recuerda al Ayuntamiento su deber de restringir el acceso a lugares inseguros y la difusión turística de la pasarela
- El Ayuntamiento ‘estrena’ en el entorno de El Bocal sus competencias en señalización de espacios que le recordó la jueza del caso
- Un análisis de la tragedia de El Bocal y un homenaje a Matilde de la Torre, entre las próximas actividades del Ágora Solidaria