«Lo más bonito que ofrece BioCantabria es demostrar que un modelo alimentario alternativo y sostenible es viable en nuestra sociedad supercapitalista»
Conversamos con ella en ‘La energía del cambio’, sección en colaboración con Solabria, la cooperativa comercializadora de energías renovables de Cantabria, que participará también en la feria.
Este fin de semana, de viernes a domingo, llega la octava edición de BioCantabria, que se va a llevar a cabo en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander. Viernes y sábado, con horario de 11:00 a 21:00, y el domingo de 11:00 a 20:00.
Mónica de la Parte es nutricionista, pero forma parte del equipo que organiza BioCantabria. Desde el principio, además, como cuenta en una entrevista concedida a EL FARADIO para hablar del evento. «Lo más bonito que ofrece la feria es demostrar que un modelo alimentario alternativo y sostenible es viable en nuestra sociedad supercapitalista», señala.
Destaca De la Parte que es un punto de encuentro donde conocer otras formas de hacer las cosas. Predomina el tema alimentario, pero también hay otro tipo de productos, desde cosméticos a textiles orgánicos, o proyectos como la propia Solabria, que dará dos charlas distintas en la feria. «Allí puedes ir a charlar con gente que está viviendo de otra forma y que sus ingresos provienen de la elaboración, producción, transformación de materias primas de forma justa y sostenible».
Estas son palabras que aparecen muy habitualmente en discursos, pero aplicadas de una forma un tanto vacía. De la Parte pone un ejemplo para que se entienda mejor: «si en China se está produciendo un arroz que tiene el sello ecológico, porque no se le aplican pesticidas, herbicidas, etcétera, pero ese personal que está trabajando en ese campo de arroz está muy mal pagado, sin derechos laborales, a mí ese arroz me va a seguir pareciendo ecológico, porque lo pone, está certificado, pero no va a ser sostenible, por dos factores, porque no cumple el ciclo total de la sostenibilidad, que es también el valor que se le da a ese respeto de los derechos laborales de quien elabora, transforma, etcétera, y luego porque ese arroz va a viajar miles de kilómetros hasta aquí, hasta mi cocina, entonces nunca va a ser igual de ecológico que un arroz que se pueda cultivar muy cerca de aquí».
Son varios factores los que determina si las cosas se hacen, realmente, de manera sostenible. Y la nutricionista ve que para eso hay que comer «lo más local posible y lo más de temporada posible» y por eso cree necesario «recuperar la sabiduría ancestral de todas las familias que tenían a su alrededor lo necesario para subsistir y lo que no lo intercambiaban».
Ensalza a quienes acuden a la feria, porque subraya que no lo necesitan, tienen productos rentables y dedican tres días de su tiempo para ir a defender una forma de hacer las cosas más saludable para las personas y su entorno, por hacer las cosas con un concepto ecológico de inicio. Y recuerda que «ellos cumplen unas exigencias mucho más altas, es normal que el precio sea más alto, con los sueldos que tenemos, entiendo también y normalizo las críticas a los precios, ahora bien, hay que ser justos, el que yo no pueda pagar algo, no quiere decir que ese producto no tenga un precio justo». Un cambio posible y, seguramente, justo, sería que las administraciones dejasen de premiar a productos de mala calidad que acaban en nuestras mesas, y hacer más viables y asequibles aquellos que sí reflejan un sello de calidad.
Ella es nutricionista y volverá a participar en BioCantabria impartiendo una charla. Se titula ‘Menopausia: lo que comes puede cambiar cómo la vives’. No será la única sobre nutrición. «Me he empeñado en que la nutrición tenga un peso muy importante en la feria», refleja. Y cita, específicamente, las dos charlas de Ana Amo, otra profesional colegiada, explicando que en una de ellas va a tirar por la nutrición infantil, un enfoque que De la Parte destaca como especialmente interesante. Y, más en general, dice que «cuanto más conocimiento tengamos toda la sociedad sobre nutrición, más saludables estaremos. Y luego pensando en cómo la nutrición influye tantísimo en nuestro consumo, en nuestra forma de consumir y cómo esa forma de consumir tiene tanto impacto en la sostenibilidad de nuestro planeta». Tema para reflexionar, individual y colectivamente.
De la Parte explica que se especializó en la menopausia porque es una etapa de la vida de las mujeres de la que se sigue hablando muy poco y de una manera incorrecta. Piensa que es «absolutamente necesario desdramatizar, visibilizar que las mujeres no nos agotamos en un determinado momento de nuestra vida, que somos igual de valiosas o más, porque vamos cumpliendo años y vamos teniendo más experiencias, enriquecemos a quienes están a nuestro alrededor». Pareciera que fuera una enfermedad, cuando no es así y cree la nutricionista que nadie debería verla de esa manera, más ahora que se van conociendo más cosas de ella.
Ella ya ha dado más veces esta charla y afirma «siempre se llena, porque siempre hay mujeres nuevas que se van acercando con miedos, con mucho ruido sobre la nutrición, hay mucho, mucho ruido en las redes sociales, muchas dudas de esto será real, esto no, hay mucho intrusismo en la nutrición y entonces para disipar dudas, para normalizar, para visibilizar y para arrojar luz en una etapa más de la vida y que la tenemos que vivir con todo el bienestar que podamos y con toda la naturalidad».
Por eso tiene claro que «el feminismo sigue siendo necesario en todo, es una actitud ante la vida y también para rescatar, por ejemplo, etapas naturales como esta, que este sistema se ha encargado de invisibilizar y dramatizar. Las mujeres no verbalizaban esto ni en la menopausia, ni siquiera para charlar entre ellas y eso es realmente opresivo, porque el que nos dé vergüenza entre nosotras reconocer que estamos transitando hacia una nueva etapa es tremendo». Subraya que sí se le da importancia a la adolescencia, porque es el camino que se recorre hacia la edad adulta y es importante llegar a ella con buena salud. Pero, cuando miramos hacia personas más mayores, aparece el edadismo, especialmente hacia la mujeres. «Como una mujer tenga muchos cambios, a la mujer se le penaliza una barbaridad», reflexiona. Se camina hacia la igualdad real, pero hace falta llevar un mapa y la voluntad de recorrer la ruta hasta el final. Sobre todo si miramos hacia las redes sociales, donde se genera buena parte del ruido. «Habrá que trabajar sobre cómo gestionamos esas redes sociales, ese nuevo mundo, para que no nos amargue la vida», sugiere.
Sobre la nutrición, más en general, De la Parte comparte la idea de que «debería estar dentro del sistema público de salud que cuando necesitas unas pautas concretas no hagan lo que ocurre hoy en día, que una enfermera o tu médico de cabecera o un endocrino te imprime unas pautas que las tienen preparadas para cualquiera». Dice que en Cantabria se está exigiendo esto desde el Colegio Profesional de Nutricionistas. Las pautas generales no pueden acertar tanto como una atención personalizada, y esa se tiene que poder tener en la Sanidad pública. Mientras eso no se consiga, no habrá una igualdad real entre la población. Y mientras eso llega, si se quiere consultar, lo que hay que hacer es buscar a cualquier profesional que esté colegiado y graduado y convenientemente formado para tener pautas específicas.