Pasaje Seguro llama a la unidad y el apoyo mutuo entre las personas trabajadoras, combatiendo las políticas de odio y favoreciendo la acogida de migrantes
La asociación Pasaje Seguro ha querido unirse al Primero de Mayo con un comunicado en el que rechaza las políticas «descaradamente racistas del PP y de Vox, que pretenden criminalizar a las personas migrantes y promover el odio y la xenofobia entre trabajadores y vecinos de diferentes procedencias que convivimos juntos». Ahora que se está llevando una regularización extraordinaria de personas migrantes, reivindican que la presencia de un número importante de personas migrantes trabajadoras en la sociedad española en los últimos años sólo puede ser vista como un beneficio social, económico y cultural para nuestro país.
Defiende Pasaje Seguro que el crecimiento de la actividad y del empleo se explican en buena medida por la presencia de numerosas personas migrantes que buscan trabajo y un futuro en nuestra sociedad. Pero además, la llegada de las personas migrantes «está aportando actividad, vida social y diversidad a nuestras ciudades y pueblos, a pesar de que estas personas padezcan, como las demás personas trabajadoras, las consecuencias de una política de vivienda organizada para enriquecer a los grandes propietarios de pisos».
Por todo ello, la asociación considera necesario poner en valor el enriquecimiento social que supone la presencia de las personas migrantes en España, combatiendo a quiénes, «como la ultraderecha y buena parte de la derecha, buscan convertir la convivencia en odio, buscan enfrentar a las personas trabajadoras entre sí».
Pasaje Seguro cree que buscan lo mismo que el peor racismo que llevó al mundo en los años 30 del siglo pasado a la II Guerra Mundial, bien representado en España «por el neofranquismo de Vox o el supremacismo racista de Aliança Catalana». Todos ellos, señala el comunicado, formando parte de la internacional ultraderechista capitaneada por el presidente estadounidense Donald Trump, que ha puesto en el centro de la diana a las personas migrantes. A estos grupos dice que se están uniendo sin paliativos el PP y Junts per Catalunya, «que copian y reproducen las peores consignas racistas de Vox y Aliança Catalana».
Sin embargo, la asociación subraya que no se trata de expulsar a la inmensa mayoría de las personas migrantes trabajadoras, sino que «pretenden someterlas a la condición de ciudadanos de segunda con derechos de tercera, siempre al borde de la ilegalidad, sin casi derechos, a ser posible trabajando en negro y enfrentándolos con el resto de trabajadores y trabajadoras, el negocio redondo del buen empresario patriota».
Frente a estas políticas de demagogia Pasaje Seguro plantea respuestas solidarias que las enfrentan y en las que la sociedad debería perseverar. La culminación de la regularización es una de ellas y llaman por eso a todas las entidades solidarias que trabajan con personas migrantes a reforzar el trabajo que ya están haciendo, tal y como se hizo con la Iniciativa Legislativa Popular Esenciales que permitió recoger las más de 700.000 firmas en las calles que han posibilitado la aprobación del Decreto de regularización hoy en vigor.
La asociación pide al Gobierno de España que flexibilice ya exigencias del Decreto como el certificado de vulnerabilidad, que está suponiendo retrasos significativos en la cumplimentación del proceso. Certificado que ellos califican de incomprensible utilidad, porque ya es bastante con no tener papeles.
En el Primero de Mayo, piden a los sindicatos de clase que incrementen al máximo sus políticas de apoyo a las personas migrantes en proceso de regularización, dedicando el mayor número posible de sus recursos a facilitar la cumplimentación de los requisitos, «habida cuenta de la política de poner palos en las ruedas que están adoptando las administraciones del PP, como las de Cantabria», denuncian.
Frente al racismo y el odio quieren celebrar también la reacción democrática y solidaria de los miles de personas que se han manifestado en Cantabria a favor de la acogida de los niños y niñas migrantes sin familia de quienes la sociedad es responsable, de entre los miles que se encuentran varados en Canarias. «Las agresiones racistas, inhumanas y de odio de la ultraderecha en Cartes y en Castro-Urdiales han sido ampliamente respondidas en las calles y en la opinión pública», reivindican.
«Con esos buenos ejemplos, en este 1º de mayo la práctica real de la fraternidad y unidad de todas las personas trabajadoras, vengan de donde vengan, debe marcar la diferencia con las prácticas racistas y xenófobas de quienes quieren acabar con los derechos sociales duramente adquiridos, empezando con los de las personas migrantes», concluye el comunicado.