Paro total en el cuarto día de huelga en Prysmian con una plantilla que no va a ceder a la propuesta de la empresa de congelación salarial
Nuevo paro total y producción paralizada en Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, con una plantilla que sigue unida y más fuerte que nunca y que ha mostrado su total oposición y su rechazo frontal a la congelación salarial que proponía la empresa para la negociación del nuevo convenio colectivo.
La fábrica de Maliaño vuelve a estar por cuarta vez cerrada a cal y canto y con trabajadores apostados a la entrada en una reivindicación que es más que legítima: la conservación del poder adquisitivo y unos incrementos salariales acordes al IPC.
Ismael Vega (CCOO), presidente del comité de empresa, ha reiterado que el personal, en torno a las 140 personas, está convencido de que las “reivindicaciones son justas. Sabemos que la empresa nos está sometiendo a un pulso para ver cuánto aguantamos pero la convicción es firme: vamos a llegar hasta el final porque, insisto, no pedimos nada desorbitado para un grupo empresarial que genera ingentes beneficios cada año”.
El comité de empresa ha subrayado que la empresa les está testando, de ahí que les ofreciera reunirse este martes a cambio de la desconvocatoria de alguna jornada de huelga. Sin embargo, tal es la fuerza y la convicción de la plantilla que rápidamente y de forma mayoritaria se desechó la idea de ceder a este chantaje y se mantiene la convocatoria en el Organismo de Resolución de Conflicto Extrajudiciales (ORECLA) para este miércoles, 27 de mayo, a las 10.00 horas.
La huelga proseguirá el jueves si mañana no se alcanza ningún acuerdo entre las partes en la reunión que se celebrará a instancias de la empresa.
La Guardia Civil investiga a dos empresarios en Santander por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores
La Guardia Civil de Cantabria ha procedido a instruir diligencias en calidad de investigado a dos hombres de 31 y 46 años de edad, vecinos de los municipios de Santander y Camargo, como presuntos autores de un delito contra los derechos de los trabajadores.
El pasado día 9 de febrero, la Guardia Civil tuvo conocimiento que, en un establecimiento del término municipal de Santander, personal de otra empresa que habían contratado,se encontraba desmontando unos garajes, realizando trabajos de retirada y manipulación de la cubierta de uralita.
Hasta la zona se desplazaron efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Cantabria, quienes encontraron las uralitas ya cargadas en la furgoneta de la empresa, listas para llevárselas, procediendo a identificar a los trabajadores de la misma siendo uno de ellos el propietario.
Las primeras inspecciones permitieron constatar que los operarios estaban llevando a cabo la manipulación de este material sin hacer uso de los equipos de protección individual obligatorios (máscaras de alta filtración, buzos herméticos, etc.), determinando que el empresario, contratado por el establecimiento, no había adoptado las medidas de prevención de riesgos laborales legalmente exigidas para este tipo de operaciones.
El SEPRONA paralizó e intervino las uralitas, tomaron muestras de las mismas, que fueron remitidas al Laboratorio de Criminalística de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Guardia Civil en Madrid. También dieron aviso a inspección de trabajo.
Finalmente, en el presente mes de mayo, contando con el resultado de los análisis que confirmaron que contenían amianto, la Guardia Civil procedió a instruir diligencias en calidad de investigados alos responsables de la empresa que retiraba las uralitas y del establecimiento que contrató sus servicios, por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores, por tener a un operario desmontando las uralitasque contenían amianto, sin haberle proporcionado los medios necesarios para su protección.
Desde la Guardia Civil se recuerda que la manipulación, retirada y gestión de materiales que contienen amianto es una actividad sujeta a una estricta normativa de seguridad. Los trabajos deben ser ejecutados exclusivamente por empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA), utilizando los medios técnicos y de protección adecuados para evitar la liberación de partículas nocivas que pueden derivar en graves enfermedades respiratorias a largo plazo.