Santander incorpora cuatro pollos de autillo europeo al seguimiento de la migración de esta especie
El anillamiento científico de aves es una herramienta fundamental para el estudio y la conservación de las especies silvestres. En el caso concreto del conocimiento del autillo en Cantabria, SEO/BirdLife y el Ayuntamiento de Santander, en el proyecto Santander Capital Natural, pusieron en marcha una campaña de seguimiento de la especie en 2009 con los primeros censos y continuó en 2011 con la colocación de las primeras cajas nido.
A lo largo de estos años, la población de autillo europeo ha aumentado de forma notable en Santander, no solo gracias a los nidales colocados sino también a otras medidas como la reducción de la frecuencia de siegas, que permite que el autillo tenga más polillas, saltamontes y otros insectos a su disposición en los parques y jardines urbanos.
Más conocimiento sobre su migración
Para seguir teniendo información de la especie, especialmente sobre su migración, se ha llevado a cabo esta mañana el anillamiento de cuatro pollos de autillo nacidos en una de las cajas nido, que se puede ver 24 horas gracias a la cámara en directo instalada por SEO/BirdLife.
La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santander, Margarita Rojo, ha estado presente en el momento del anillamiento de los pollos de autillo sobre los que se ha procedido a la identificación mediante una anilla metálica numerada, en una de sus patas.
Felipe González, delegado de SEO/BirdLife en Cantabria afirma que «el anillamiento científico es una herramienta esencial para conocer mejor especies como el autillo y disponer de información rigurosa que permita diseñar medidas de conservación eficaces. Los buenos resultados que estamos obteniendo en Santander demuestran que la colaboración entre el Ayuntamiento, las entidades científicas y las organizaciones conservacionistas es el camino para proteger nuestra biodiversidad. La mejora de la población de autillos en el municipio confirma que, cuando el conocimiento científico y el compromiso institucional van de la mano, es posible obtener avances reales en la conservación de las aves silvestres».
Santander, una ciudad acondicionada para los autillos
El autillo europeo es el búho migrador más pequeño de la península Ibérica, que pasa el invierno en África y viaja a Santander en primavera, donde desarrolla su fase reproductiva, apoyado en el centenar de cajas nido colocadas en árboles de diversos parques y zonas verdes de la ciudad, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Santander y SEO/BirdLife.
Este pequeño búho se alimenta principalmente a base de los insectos y polillas, que viven en las zonas verdes y se benefician, a su vez, de la reducción de la frecuencia de siegas que se aplica en algunas zonas verdes de la ciudad. Esta combinación de hábitat adecuado y refugios en forma de caja-nido hace que la población santanderina de autillo europeo está considerada de las mejores de la península ibérica.
Qué se sabe de esta familia de autillos
El pasado nueve de abril, la cámara en directo registró el primer encuentro dentro del nido de la pareja formada por Óleo y Otilia. A partir de ese momento se sucedió el cortejo, la puesta de cuatro huevos incubados por Otilia, hasta la eclosión del primer huevo que se produjo el pasado 15 de junio.
Respecto a la hembra de autillo, se conoce su ruta migratoria que va desde Guinea Bissau hasta Santander gracias al seguimiento realizado en el proyecto Santander Capital Natural en colaboración con el proyecto MIGRALIGHT, financiado por la UE (Marie Skłodowska-Curie Actions 101150591) y liderado por investigadores del Instituto Suizo de Ornitología y la Estación Biológica de Doñana-CSIC.
El verano de 2023, este equipo anilló y colocó un dispositivo de geolocalización a la hembra, el primero colocado en el marco de esta colaboración científica. La recuperación del dispositivo, en 2025, ha permitido saber que tanto en 2023 como en 2024 la hembra de autillo dejó Santander a principios de septiembre en dirección a la costa de Guinea Bisau, país situado en el oeste de África, volviendo entre finales de abril y principios de mayo a la capital de Cantabria, donde se ha reproducido en diversos parques santanderinos. El macho, en cambio, fue detectado por primera vez en el verano de 2025, cuando criaba en el entorno de la Avenida de Los Castros.
En los próximos días, los polluelos abandonarán el nido y seguirán siendo alimentados por sus padres durante unas semanas. Posteriormente, estos juveniles migrarán a África para pasar el invierno en un largo viaje de más de 4.000 kilómetros de distancia.