Absentismo patronal
por José María Gruber, sindicalista
Acaba de llegar a mis manos el comunicado leído por la Coordinadora Cántabra de Pensionistas, la semana pasada, en todas las localidades donde dicha Coordinadora tiene Plataformas Locales. Y me ha hecho reflexionar: el comunicado incide directamente en el debate (lamentable debate) que se ha creado en torno al absentismo laboral. Los pensionistas le dan la vuelta y afirman rotundamente que el verdadero y grave absentismo es el de la patronal.
Lamentable debate, en primer lugar, por el contenido. Pero también por la forma en que se está tratando: se están juntando las bajas médicas con los permisos retribuidos estatutarios o acordados por convenio, o con otro tipo de licencias, todos ellos derechos de los trabajadores y trabajadoras.
El debate iniciado por el Presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijó, en un ataque de pleitesía y servilismo ante la patronal vasca, comenzaba llamando “jetas” a los trabajadores de baja por enfermedad, calificando el absentismo como “cáncer”, y lo completaba con la “amenaza” de que, cuando él gobierne, corregirá esta situación, con acuerdo o sin acuerdo de las partes implicadas. “No es justo que quienes faltan al trabajo sin justificación cobren lo mismo que sus compañeros que están trabajando”. ¿Sabrá este señor algo del mundo laboral?
Tal postura ha sido inmediatamente refrendada, por supuesto, por sus principales compañeros de partido. Y, como no podía faltar, aclamada también por el partido adlátere VOX.
A la palestra ha saltado presurosamente el Presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi que, si bien ha defendido que el problema hay que resolverlo con diálogo, ha insistido en que es algo que vienen diciendo desde hace tiempo, que el absentismo laboral es la ruina de las pequeñas empresas, es un fraude para quienes pagan impuestos, y perjudica a la economía del país.
Como el revuelo se ha producido al instante, con respuestas de un sector importante de la opinión pública, Feijó y compañía enseguida han intentado matizar: que si se referían solo al fraude en las bajas de enfermedad, que solo hablaban de “algunas”… pero sin quitar ni una coma a lo dicho anteriormente.
Por si fuera poco, en nuestra Cantabria, la patronal CEOE ha tratado de significarse un poco más, poniendo en marcha una llamativa campaña, intencionadamente engañosa, que trata de mezclar todo, insinuando que los perjuicios que puedan sufrir personas concretas, en determinadas situaciones, es por culpa del absentismo, como un todo, sin hacer distinciones. De nada vale que después, viendo el cariz que está tomando el asunto, haya querido quitar hierro, matizando, diciendo que la postura de la patronal cántabra lo que quiere es atacar “solo” el absentismo fraudulento. ¿Y cuál es? ¿El que ocasionan unos insensatos médicos que regalan las bajas alegremente? ¡Un respeto por los médicos!
Personalmente, coincido con el comunicado de los pensionistas: que, cada día, más de un millón de trabajadores no acudan al trabajo es un grave problema, pero que es un problema para ellos mismos, para los que no acuden, “porque la mayoría no se ausenta por ganas, sino porque no tiene más remedio: están enfermos. Y nadie apuesta por estar enfermo. Nadie apuesta por perder parte del salario. Nadie apuesta por que el empresario le cuelgue el sambenito de maula, vago y caradura. Y, mucho menos, que se lo llamen sus compañeros”.
Y siguen los pensionistas: “el auténtico absentismo, y el que nos preocupa, dicen, especialmente, es el absentismo patronal”.
Sería cansino introducir aquí los innumerables datos reales sobre cómo se manifiesta el absentismo patronal que denuncian los pensionistas, pero no por ello, vamos a ignorarlos, empezando por los 735 muertos, en 2025, en accidente de trabajo; los más de un millón de accidentes laborales, de los cuales, más de la mitad fueron con baja, en el mismo año; son los cientos de miles de denuncias a la Inspección por falta de medidas de seguridad en los talleres y centros de trabajo.
Pero los pensionistas van más allá, consideran también absentismo patronal “los continuos incumplimientos de las leyes, los convenios, el Estatuto de los Trabajadores y las normas de prevención de riesgos laborales. Son los cientos de miles de denuncias que cada año se hacen ante los Juzgados de lo Social. Son los miles de sentencias que dan la razón a los trabajadores injustamente despedidos. Son las jornadas interminables, la sobrecarga de trabajo, los cientos de miles de horas extraordinarias que no se pagan. Es la presión que ejercen las Mutuas sobre las y los trabajadores enfermos para que vayan a trabajar sin estar curados, olvidando que no es el enfermo el que “se coge la baja” alegremente, sino que es el médico el que se la da”. Y terminan los pensionistas, “es, en definitiva, la agresión a nuestros derechos y el desprecio hacia nuestra dignidad lo que nos preocupa: eso es absentismo patronal”.
Absentismo es no acudir deliberadamente al lugar donde se debe cumplir una obligación. Es el abandono habitual del desempeño de funciones y deberes propios de un cargo. Es ausentarse del lugar en que se debería estar. Dicen los pensionistas: “son los empresarios los que se ausentan, los que quieren vivir en un mundo sin obligaciones, los que ignoran constantemente los derechos de los y las trabajadoras».
Como siempre, es de aplaudir la actitud de los pensionistas: a ellos, el absentismo no les afecta directamente, pero no viven al margen de la sociedad y, mucho menos, son ajenos a los problemas que padecen los y las trabajadoras. Ellos los han vivido y saben de qué hablan.