El Ayuntamiento ‘descubre’ que el hormigón necesita menos mantenimiento que la madera en la Duna de Zaera
El Ayuntamiento de Santander ha tomado cartas en el asunto para tratar de resolver el grave problema de mantenimiento de la Duna de Zaera, infraestructura construida para el Mundial de Vela de 2014, cerrada desde hace casi un año (es decir, ha estado sin poder usarse en temporada alta turística como Semana Santa y el verano), cuando los agujeros y los listones sueltos la volvieron impracticable,y eso en cuanto a los daños visibles, que luego estaban los estructurales (y que el exalcalde Íñigo de la Serna minimizó como humedades cuando se le preguntó por el cierre).
La primera de ellas es tratar de implicar a más en la solución, como quiso visualizar con la reunión de este miércoles con el Gobierno de Cantabria, el Puerto de Santander y el CEAR de Vela (en origen, la infraestructura fue financiada también a partes, pero luego pasó a ser municipal, tras cesión del Puerto de espacios, como evidencia la pura obviedad de que la licitación del mantenimiento y reforma la acometerá el Ayuntamiento, o que fue el Consistorio el que ordenó el cierre). No está ya en la foto la Real Federación de Vela (sí el CEAR, que depende de ella, parece haberse delegado), cuya situación financiera a la hora de abordar el mundial está ligado en la fuerte baja en que se adjudicó la obra.
La siguiente medida es dejar de llamarla Duna de Zaera: la denominación con la que se refiere a ella a partir de ahora es Duna de Gamazo, la zona en la que está, no sabemos si por intentar que el inconsciente urbano haga tabla rasa con el nombre o porque la solución para la reforma sea incompatible con el diseño que planteó el prestigioso arquitecto Alejandro Zaera.
Porque esa es la otra decisión: el Ayuntamiento de Santander, una ciudad volcada a su Bahía que conoce no sólo el efecto del mar sino el de la virulencia del viento sur, parece haber tenido una revelación, y no es otra que la madera es un material más sufrido que el hormigón.
De modo que la reforma, con un presupuesto de 924.255,58 euros y un plazo estimado de ejecución de seis meses, contempla la sustitución del actual pavimento de madera sintética por un sistema de piezas prefabricadas de hormigón compacto de alta resistencia, con un espesor aproximado de 4 centímetros.
El diseño mantendrá las formas y geometría actuales del espacio, incluyendo piezas especiales en esquinas para preservar la imagen original. El nuevo material contará con un acabado similar a piedra de color arena, con baja absorción de humedad y una película hidrófuga para repeler el agua, lo que garantizará una mayor durabilidad en el entorno marino.
El capítulo principal del presupuesto, cercano a los 700.000 euros, corresponde a los trabajos de pavimentación, prefabricados y entablonados, incluyendo la retirada del material existente, la colocación del nuevo sistema y las labores de impermeabilización.
HISTORIA DE UNA OBRA
En 2012, la Real Federación Española de Vela (RFEV), en colaboración con el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria, diseñó un proyecto de modernización del CEAR de Vela «Príncipe Felipe» con motivo del Mundial de Vela de 2014.
Las obras de la duna iban en el lote de otras acciones desarrolladas en la misma zona, (las instalaciones en las que entrena el equipo olímpico de Vela y en las que se desarrollan cursos todo el año, propiedad de la Federación Española de Vela) y la rehabilitación del entorno portuario, como la adecuación del Dique de Gamazo.
El proyecto consistió en sustituir las antiguas naves de almacenamiento por un espacio único que integrara el área destinada a hangar, cuya cubierta es accesible al público y funciona como mirador hacia la bahía de Santander. Es decir, una función interna ligada a la vela y el almacenaje, y otra externa de espacio-mirador ciudadano.
Fue la Federación Española la responsable de la contratación, por tanto, de sacar la licitación con las condiciones, de estudiar a las aspirantes y de finalmente elegir la que haría los trabajos, en un proceso del que formó parte el Ayuntamiento de Santander, con miembros en la mesa de adjudicación. El compromiso de financiación era el pago entre tres partes. Gobierno, Ayuntamiento y Federación.
La licitación de la obra fue lanzada a finales de 2012, con un presupuesto inicial de 4,3 millones de euros. En 2013, la obra fue adjudicada a la empresa constructora Ascán (del Grupo Sadisa), que presentó una oferta significativamente más baja que el presupuesto original. Finalmente, el contrato se cerró por 2,5 millones de euros, un 44% menos de lo previsto.
La adjudicación a la baja de la duna generó un remanente de 1,9 millones de euros dentro del convenio de financiación.
Como contó en su día EL FARADIO y confirmaron en su momento responsables de la Federación, a través de una adenda al convenio de financiación, se aprobó la reasignación de estos 1,9 millones de euros a la organización del Mundial de Vela 2014.
![]()
Rompe el algoritmo y mueve esta información por tus redes o mensajería. Hablar de dinero público, urbanismo y grandes eventos también es una forma de participación ciudadana.
![]()
Podemos hablar de financiación deportiva, responsabilidades institucionales y ciudad gracias a apoyos como el tuyo. Súmate a la comunidad de El Faradio y hazte socia o socio por 8 euros al mes en
https://www.elfaradio.com/