Santander clama por los derechos de las mujeres en una luminosa manifestación
Serían imposibles de contar las horas que pasamos mirando al cielo. En Cantabria, quizá más que en otros lugares. Muchas veces, con la incógnita de qué nos deparará en los minutos y horas siguientes. Después de lluvias persistentes, cabía la duda de qué manifestación nos encontraríamos este domingo.
La meteorología ha sido generosa esta vez. Un domingo a mediodía tan soleado era una oportunidad perfecta para que la sociedad civil saliese a la calle. Y eso es lo que ha pasado. Los comentarios habituales en el evento fueron el gran día que hacía y que esta vez había más gente de la normal. Delegación de Gobierno estima que había más de 6.000 personas en las calles de Santander.
Cada año son muchos los motivos que rodean al 8 de marzo. Pero el movimiento feminista siempre está a la última e incorpora a sus pancartas y manifiestos los problemas que son hoy. Por eso era inevitable pensar en las seis personas fallecidas el pasado martes cuando una pasarela de madera cedió a su paso en El Bocal. Este trágico accidente ha conmocionado a la sociedad cántabra y la manifestación quiso tener ese momento de recuerdo. Primero se hizo durante el camino. Junto a la Delegación de Gobierno se guardó un minuto de silencio, pero la manifestación era tan larga que quienes no estaban junto a la cabecera no se enteraron. Después, ya en la Plaza del Ayuntamiento, se volvió a guardar un minuto de silencio, aunque aún faltaba bastante gente por llegar allí.
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Aparte del gesto, también se quería lanzar el mensaje de que lo sucedido en la senda costera debería de llevar aparejada una asunción de responsabilidades, dada la gravedad de los hechos, que indican un abandono de ciertas estructuras que se han colocado con la supuesta intención de que la ciudadanía las disfrute.
Un minuto de silencio que se produce por algo que está al margen del objeto de la manifestación, pero que cabe en una cita tan reivindicativa como esta. Las otras tragedias recordadas en la movilización y en la lectura de manifiestos final son muchas. Empezando por el hecho de que se sigue asesinando a mujeres por el hecho de serlo. A decenas cada año. 2026 no está siendo diferente en ese sentido.
Una de las cosas que se señalaba con especial ahínco en este 8M es que hay medidas de protección para víctimas de violencia machista que no son tales. Pueden parecerlo, pero hay órdenes de alejamiento que se quedan cortas y no tienen los medios suficientes para hacer cumplir con efectividad. Cuatro de las 10 mujeres asesinadas este año tenía una orden de alejamiento contra su agresor. Es la cara más cruel de lo que sufren las mujeres. Aunque a ello se suma también la violencia vicaria, es decir, el hacer daño a alguien muy importante para una mujer, para hacerle daño a ella. Este año ya han sido asesinado dos niños. Urge proteger de manera especial a quienes sin hijos o hijas de una mujer maltratada.
No es la única. Esta vez se ha querido poner un acento más relevante en la situación de la vivienda. Por mucho que se luche por una igualdad más real en nuestra sociedad, si no se puede acceder a una vivienda digna, no existe una vida digna, decía la Comisión 8 de Marzo en la Plaza del Ayuntamiento. «Las mujeres sostenemos los hogares y luego nos expulsan», haciendo referencia al drama de los desahucios, algo que ningún decreto ha podido parar, si acaso aligerar, y que ahora puede volver a enseñar su cara más fea.
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Las convocantes de la manifestación afean que se siga protegiendo a los especuladores, porque, en el caso de la vivienda, lo hacen con lo más básico de la vida. Además del techo que sirve de cobijo, también se lanzaba el grito de luz y agua son otros derechos irrenunciables y que deben asentarse como algo intocable.
Las reivindicaciones del 8M ya no podrían entenderse sin aludir a las mujeres migrantes. Despreciadas por una parte de la sociedad, ya sea por su condición de extranjeras, por tener un color de piel distinto al blanco o por estar recluidas en la parcela más débil del mercado laboral. Por ejemplo, los cuidados. Se perpetúa el modo patriarcal, sólo que ahora, con la mujer mucho más incorporada al trabajo, se acaba importando mujeres para que hagan trabajos domésticos o en centros de atención a la dependencia. Útiles, pero precarizadas.
Por eso se reclamaba que haya un sistema de cuidados que sea público, que no distinga a la población por los recursos que tiene, sino que sea una oportunidad a disposición de quien los pueda requerir. Otra manera más de buscar la justicia social.
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El momento internacional también merecía su mención. La guerra va ganando terreno en muchos lugares. El movimiento feminista expresa su solidaridad con las mujeres iraníes, que ahora, a lo que ya viven día a día, se suma una guerra que no las está ayudando en nada, tampoco a liberarse de quienes prefieren enjaularlas.
La mención no se ha hecho sólo por Irán, también por todos los países que están siendo atacados, de una manera o de otra, y que ven amenazada su vida. Particularmente, se citó también a Palestina, por ser un lugar que ya parece olvidado, tras un alto el fuego firmado en octubre de 2025 y que no ha detenido la muerte y la destrucción, si acaso las ha ralentizado. «No podemos olvidarnos», gritaban.
Mirando hacia dentro, otro punto en el que poner la atención es que hay un discurso antifeminista que prolifera de manera evidente en redes sociales y medios de comunicación, hasta el punto de desacreditar al movimiento mediante bulos y medias verdades. Y eso se amplifica hasta el acoso directo a mujeres que abanderan, de alguna manera, un discurso que tiene que ver con señalar a quien bloquea los avances en igualdad y las dinámicas que insisten en precarizar a la mujer. Ejemplos hay muchos. Uno de los citados fue el de Cristina Fallarás, periodista y escritora que se está dedicando a publicar relatos de mujeres que cuentan su historia relacionada con la violencia que sufren, del tipo que sea. Está creando una red social precisamente para que esos relatos puedan tener cabida y se llama ‘La nuestra’. Pero este mismo viernes contaba un nuevo caso de acoso sufrido en su casa, y no es el primero.
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El mensaje más potente que se vuelve a lanzar en un 8 de marzo es que muchas mujeres ya han tomado por costumbre decir las cosas en voz alta y no piensan dejar de hacerlo. No importa cómo sea un cuerpo, ni la condición sexual de una persona, sino que se sienta incluida, sin miradas prejuiciosas y con el mismo respeto que le podemos otorgar a cualquiera.
Y de nuevo muchas asociaciones, colectivos, sindicatos y partidos políticos representados. Desde la Comisión 8 de Marzo a las Asambleas Feministas Abiertas de Cantabria, pero pasando también por miles de personas que quieren una sociedad realmente igualitaria.
También gran asistencia en Castro Urdiales
Es la otra manifestación feminista que se podría decir que es de toda la vida. Castro Urdiales, al día siguiente de una movilización en favor de la acogida de menores migrantes en el municipio, ha vuelto a salir a la calle este domingo para decir que la inclusión es una herramienta mucho más útil para la convivencia que el odio.
La Plaza del Ayuntamiento se ha coloreado de morado también en este caso, aunque la manifestación también hace un recorrido por otras calles de la localidad. Con la asociación Las Sinsombrero detrás, un colectivo que ya tiene una larga trayectoria de reivindicación de los derechos de las mujeres, y de denunciar las agresiones que se producen, en diversa forma, contra mujeres o también contra el colectivo LGTBIQ+.
Una manifestación la de Castro que ha querido enfatizar la memoria como un valor fundamental para no volver a errores y penurias del pasado y mirar hacia delante fortaleciendo los mensajes de igualdad, algo que todavía requiere de muchos pasos para que cristalice definitivamente. Recordando a las que faltan y clamando, como en Santander, por la justicia sicial.
De este 8M, en Castro Urdiales falta un último evento. Este lunes, en el IES Ataúlfo Argenta, a las 19:00, habrá una proyección de cortos y un coloquio posterior, con el título ‘¡Mujer tenías que ser!’
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Güzel aydınlatıcı makale için teşekkürler daha iyisi samda kayısı umarım faydalı çalışmalarınızın devamı gelir.