Salvar La Libre: una librería autogestionada frente a la presión inmobiliaria

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En La Libre, librería alternativa y centro social autogestionado ubicado en Santander, cumplimos 25 años a finales de 2026, aunque no podemos negar que lo celebraremos por los pelos. A mediados del pasado diciembre nos llegó la noticia de la puesta en venta del local, un jarro de agua fría para un proyecto con un frágil equilibrio económico.

De repente nos vimos barajando, a toda velocidad, diferentes escenarios que pudieran dar continuidad al proyecto. Aún no teníamos una cifra exacta, pero ya la preveíamos inasumible y la búsqueda de otros locales de similares características para alquilar -o comprar a un precio asequible- parecía casi imposible.

Lo más probable sería tener que mudarnos a una zona menos céntrica o a un espacio mucho más pequeño. Pero en un mundo donde el lucro gobierna todas nuestras relaciones, pensamos que un proyecto que ha sobrevivido un cuarto de siglo abriendo de lunes a viernes con trabajo voluntario no podía desaparecer.

Cuando supimos el precio, nos surgieron varios pensamientos: el primero, “no es tanto dinero, tal y como está el mercado” (de tal manera hemos integrado la subida meteórica de los precios inmobiliarios). El segundo, “no podemos pagar esa cantidad de ninguna manera”. El importe, incluyendo impuestos y gestiones, iba a rondar los 150 000 euros. A estas alturas ya estábamos en contacto con Coop57 (una cooperativa de servicios financieros éticos y solidarios que trabaja por la financiación de proyectos de economía social) que nos podría dejar el 80% del importe, pero aun así era imposible para nuestros ingresos devolver ese préstamo en «tan solo» 15 años.

Ante la urgencia de tomar una decisión, al haber ya una oferta de compra, y con la convicción de mucha gente de que La Libre debe continuar -y hacerlo, además, en su casa de Sotileza-, varias personas se ofrecieron a prestar íntegramente el importe necesario. Con la estrategia posterior sólo esbozada, se firmó el contrato de arras y se blindó el acuerdo de compra.

Se realizó una asamblea abierta multitudinaria en la que se vieron viejas y nuevas caras, con el ánimo de seguir adelante y las ganas de trabajar intensamente en ello. Se vienen por delante duros meses de preparación de una campaña de crowdfunding y de recogida de donaciones directas. Necesitamos recaudar con urgencia todo el dinero que podamos y así devolver la mayor parte del préstamo que hemos recibido en el menor tiempo posible.

Dentro de un contexto general, los precios se han disparado en los últimos años. Y en el caso de los locales, son innumerables los que se están vendiendo para reconvertirlos en pisos de alquiler turístico. Los ecos de la gentrificación tardaron en llegar a las provincias, aunque ya los oímos por aquí. Otros centros sociales de la ciudad (entre ellos, Smolny) se han visto obligados en los últimos meses a buscar otro espacio o a pagar el doble de alquiler. En la prensa estatal leemos cómo la nueva ola de gentrificación afecta a otras librerías con una larga historia detrás, como El Lokal en el Raval de Barcelona.

La historia de La Libre es la de 25 años de gestión de una librería sin poner un solo salario sobre la mesa, cubriendo las necesidades económicas con la venta de libros y las cuotas de socies, renunciando con convicción a acceder a subvenciones u otras formas de financiación ajenas. No por una cuestión de pureza, sino de coherencia: un espacio mantenido por y desde la militancia, sin tener que rendir cuentas a nadie. Demostrando que se puede hacer colectivamente un trabajo complejo, constante y profesional.

Como centro social, es la historia de cientos de actividades, charlas, talleres, proyecciones, clubs de lectura, exposiciones, fiestas… Es el orgullo de haber sido la casa de multitud de colectivos y asociaciones, de sus reuniones y asambleas. Un lugar abierto donde todas las actividades son de carácter gratuito -nadie cobra, nadie paga-. Aunque sí invitamos a todo el mundo a hacerse socie, tanto a nivel individual como colectivo, puesto que la mitad de nuestro sostén económico viene de ahí. La otra mitad viene de la librería, que es lo que articula todo el proyecto y lo que le dio sentido al nacer.

Hace 25 años no había en Santander nada parecido a La Libre, una librería alternativa con textos críticos, con libros de temática política y social. Por suerte, con el paso de los años se ha visto el nacimiento de otros espacios respirables dentro de la ciudad. En el mundo de la velocidad y de la saturación del mercado editorial, creemos que los libros no tienen fecha de caducidad -y mucho menos la que el mercado manda-, aunque eso suponga tener unas ventas menores. No queremos entrar al juego de las novedades aceptando acuerdos inasumibles, física e ideológicamente, con enormes distribuidoras. No podemos competir con la velocidad de Amazon, pero podemos conseguir casi cualquier libro que se nos pida, alternativo o superventas, en un plazo de dos o tres semanas.

Aún así, no todo es de color de rosa: ha habido temporadas en las que a duras penas se cubrían todos los turnos de librería (entre otras tareas), también se ha acusado una bajada en las ventas de libros y poca presencia de gente entre las estanterías (más allá de la asistencia a las actividades). Además, notamos que nos vamos haciendo mayores y que la necesidad de un relevo generacional está en el aire: es difícil no pensar en ello cuando nos enfrentamos a la idea de devolver un préstamo durante 15 años.

Aunque suene algo manido, hemos visto en esta crisis una oportunidad. Un momento para darle un nuevo impulso a La Libre, aprovechar el altavoz de los medios y el boca a boca para que más gente nos conozca, para reconectar con quien estaba lejos y para llegar más allá de nuestros muros. Invitamos a todo el mundo a venir a conocernos, a fisgar las estanterías, a cruzar la puerta sin miedo y charlar con les libreres, a darle vida a este espacio que es de todes.

También queremos recordar que estamos en www.librerialalibre.org, donde se pueden encontrar desde el catálogo de la librería y la biblioteca hasta la agenda de actividades. Desde los audios de las charlas que realizamos hasta los trabajos del taller de serigrafía, pasando por la explicación de qué es nuestra tienda gratis. Además, ahora nos podréis encontrar en redes sociales: se trata de una decisión complicada, no exenta de debate interno, pero hemos pensado que puede ser una herramienta útil y adaptada a los «nuevos tiempos». Sabemos que hay mucha gente que no nos conoce y para difundir el proyecto tu ayuda es muy importante.

No podemos dejar de incidir en la urgencia económica actual. Debemos devolver el dinero adelantado altruistamente y lo tenemos que hacer entre todes. Aunque ya se pueden hacer donaciones directas, tardaremos unos meses en lanzar el crowdfunding (debido a los requisitos exigidos por las plataformas). Os iremos informando cuando esté todo listo. Mientras tanto es importante que no se deje de hablar de la necesidad del dinero.

Te esperamos en La Libre, porque ¡La Libre se queda!

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