Flauta y guitarra mágica. Conciertos con mucha identidad de un dúo internacional: Amalia Tortajada y Andrea González Caballero

Identidade – Dúo Amalia Tortajada / Andrea González – Auditorio Centro Botín – 12 y 13 abril
Hace unos pocos siglos -finales del XVII- una guitarra barroca española se paseaba por Roma y Napoles donde seguro coincidió con traversos, esas flautas que triunfaban desde los teatros venecianos. Hubo después flautas mágicas mozartianas y muchas guitarras españolas con duendes. Los compositores empezaron a interesarse por esta unión musical de flauta y guitarra (Albéniz, Granados, Piazzolla) y en este siglo XXI una joven flautista y una joven guitarrista unieron su arte en un proyecto: “En el año 2021 empezamos a trabajar con compositoras contemporáneas de diversos países en un proyecto que quería unir diferentes mujeres de diversos campos y experiencias musicales. Un grupo de diez artistas amantes de muchas músicas”.
Así nació “Identidade” como proyecto, como álbum de canciones (2022) y como pulsión vital. Ellas son Amelia Tortajada y Andrea González Caballero, valenciana de Buñol y vasca de Éibar. Su formación internacional les ha llevado a residir profesionalmente en Lisboa y Miami, desde donde giran por toda América y Europa; han recalado durante dos días en Santander en tres conciertos muy diferentes, uno con familias, otro con estudiantes y un tercero abierto al público de todas las edades. En los dos primeros hubo mucho tango -Piazzolla- y Buenos Aires -Montero- y el tercero fue ese homenaje a la identidad cultural de las dos orillas del Atlántico.
La música para flauta y guitarra combina la calidez melódica de la flauta con la riqueza armónica de la guitarra. Una combinación que en las tres piezas de Historia del tango (1985) de Astor Piazzolla jugaron con las melodías, con variaciones donde la flauta exploraba caminos jazzísticos y la guitarra percusiones que hacían comprensible el mundo porteño, ese que Astor conocía bien. Compenetración máxima y miradas cómplices entre Ana y Andrea. Belleza y alegre virtuosismo.

Amalia Tortajada
Sus identidades incluían a la compositora argentina Claudia Montero (1962-2021), a la venezolana Adina Izarra (1959-), a la brasileña Clarice Assad (1978-), a la norteamericana Gwyneth Walker (1947-), a la mexicana Gabriela Ortíz (1964-) y a la puertorriqueña Johanny Navarro (1992-). Muchas piezas para conocer mundos diferentes que emocionaron en dos momentos: A quiet place (2020), un segundo movimiento de una suite de Assad, suave, sencillo que “se inspira en un lugar tranquilo que nosotros trasmitimos”. Se trasmitió y se trasladó al público a lugares de placidez personal. Y con Bambuleo (2020) llegó el movimiento: “Hay mucho baile en su interior. Intentamos reflejar ritmos, acentos, algo más percusivo. La melodía se te queda pegada, como una danza”. Y así fue.

Andrea González Caballero
Un dúo que combina ritmos que resuenan en muchas voces femeninas, dando una textura íntima y personal a cada pieza, explorando las posibilidades de compositoras que reclaman su identidad en el panorama musical. Ana y Andrea ya están en él con excelencia en sus interpretaciones, con una guitarra granadina de Paco Marín y una flauta Brannen-Cooper en sus manos. Como dijeron sus más jóvenes espectadores: “Hay mucho bouba en lo que tocáis”. Traducción de este cronista: habéis tocado melodías para todas las edades, sois dos músicas (intérpretes) excepcionales. Queremos más.