Silva sólo encuentra 7 voluntarios para todos los tribunales de las oposiciones de Maestrosios de los comedores escolares de Cantabria tras estimar una propuesta de UGT
La Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria únicamente ha conseguido siete docentes voluntarios para formar parte de los tribunales de las oposiciones de Maestros, muy lejos de los 52 necesarios para constituir los 13 previstos. Así lo ha denunciado el sindicato STEC (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria), que considera que la modificación del sistema de selección “ha fracasado antes de ensayarse”.
El proceso de concurso-oposición es el mecanismo establecido para acceder a la función docente en la Educación Pública, basado en los principios de igualdad, mérito y capacidad. En este sentido, desde el sindicato recuerdan que, aunque el sistema es susceptible de mejora, las competencias de Cantabria para introducir cambios son limitadas.
Según el STEC, una de las propuestas trasladadas a la Consejería consistía en publicar desde la convocatoria los criterios de calificación y las rúbricas de evaluación, una medida que ya se aplica en otras comunidades autónomas. Esta iniciativa, que incluía un modelo completo desarrollado por el sindicato, no ha sido incorporada.
Por otra parte, la Consejería optó por modificar el sistema de designación de los vocales de los tribunales. Hasta ahora, estos se seleccionaban mediante sorteo entre funcionarios de carrera, pero el nuevo modelo introduce la voluntariedad. Esta decisión fue adoptada sin acuerdo en la mesa de negociación y rechazada por todas las organizaciones sindicales, así como por nueve de cada diez docentes en una consulta realizada por la Junta de Personal el pasado mes de marzo.
En este contexto, la falta de respuesta del profesorado ha sido significativa. De los siete voluntarios registrados, uno se ha presentado para los cuatro tribunales de Educación Infantil, otro para los cuatro de Primaria, tres para el tribunal único de Pedagogía Terapéutica, uno para Audición y Lenguaje y otro para Educación Física. No se ha registrado ningún voluntario en las especialidades de Inglés ni Música, por lo que en estos casos los vocales serán designados mediante sorteo, como en el sistema anterior.
Además, el sindicato advierte de que este cambio pone en riesgo la diversidad e independencia de los tribunales, elementos que consideran esenciales en un proceso público de selección.
En otro orden de cosas, el STEC critica que la Consejería haya decidido prolongar el desarrollo del proceso selectivo durante buena parte del curso 2026/27. Esta decisión implicará, según denuncian, retrasar un año la conformación de listas de interinidad y el nombramiento de nuevos funcionarios de carrera.
Asimismo, señalan que la corrección de la primera parte de la oposición se pospondrá hasta septiembre, lo que mantendrá a los aspirantes durante el verano sin conocer si han superado esa fase. Desde el sindicato consideran que esta situación genera “incertidumbre y angustia” entre los opositores.
En este sentido, plantean como alternativa corregir la primera prueba antes del mes de agosto, de manera que quienes no la superen puedan “desconectar y descansar”, mientras que quienes continúen en el proceso dispongan de tiempo para preparar la programación didáctica.
Otra de las medidas cuestionadas es la eliminación del derecho a conservar la nota de convocatorias anteriores para la elaboración de listas de interinidad. Al mismo tiempo, se permite incorporar calificaciones obtenidas en otras comunidades autónomas, una situación derivada de una sentencia judicial desfavorable para la Consejería. Según el STEC, esta circunstancia genera una “discriminación” hacia el personal interino cántabro, sobre la que, añaden, no se han conocido avances en el recurso anunciado ante el Tribunal Supremo.
En definitiva, el sindicato considera que se ha producido una modificación “unilateral” de un proceso clave para el sistema educativo, sin consenso y con el rechazo mayoritario del profesorado. Por ello, reclaman medidas urgentes para mitigar los efectos más perjudiciales y abogan por replantear el modelo en futuras convocatorias.
Educación reduce los ratios de los comedores escolares de Cantabria tras estimar una propuesta de UGT
El Sector de Restauración Colectiva de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT en Cantabria ha agradecido hoy a la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria que haya reducido el ratio de monitores de los comedores escolares de los centros educativos públicos, tras estimar una propuesta del sindicato.
UGT aclara que planteó el pasado mes de enero en una reunión con Educación “una serie de medidas fundamentales con mejoras para el personal de comedores escolares para ser tenidas en cuenta en el nuevo pliego de cláusulas técnicas, que regulará los contratos con las empresas concesionarias de los comedores escolares”.
Según precisa la responsable de Restauración Colectiva de UGT en Cantabria, Mari Luz Basurto, “esas propuestas ponían el foco en la necesidad de disminuir los ratios de monitor por alumno en los comedores escolares para mejorar tanto las condiciones laborales como la calidad del servicio que se presta en los centros educativos”.
La sindicalista agradece que “la Consejería de Educación lo haya tenido en cuenta y adopte una decisión que supone un avance significativo en la labor y en las condiciones laborales” de aproximadamente más de un millar de personas trabajadoras de distintas empresas elegidas por cada centro para prestar el servicio de comedor a su alumnado, siempre y cuando cumplan el pliego de condiciones.
En el caso concreto de un solo monitor, en el nuevo ratio atenderá a un número de entre 9 y 16 alumnos comensales de Infantil cuando en al anterior era entre 9 y 23; en Primariaahora será entre 16 y 32 cuando antes era entre 16 y 45 alumnos usuarios; y en la ESO se establece entre 21 y 50 en lugar de entre 21 y 60 comensales.
Esta reducción de ratios se aplicará de manera progresiva según el número de alumnado a atender en un baremo de hasta 12 monitores cuando se superen grupos de comensales que superen los 300 en Infantil, más de medio millar en Primaria o más de 700 en la ESO.