La plantilla de Prysmian paraliza de nuevo la producción y la de Nestlé lleva a Santander la protesta contra el ERE
La segunda jornada de huelga convocada hoy por el comité de empresa en Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, ha vuelto a cerrar la fábrica y a paralizar la actividad productiva desde las 06.00 de la mañana, en una planta que permanece desde esa hora cerrada y con los trabajadores apostados en la puerta.
Se trata de la segunda movilización de las cinco convocadas hasta el momento por la cerrazón de la dirección de la empresa de aceptar incrementos salariales vinculados al IPC real y el empeño manifiesto en congelar los salarios de las aproximadamente 140 personas que trabajan aquí y pese a los buenos resultados y los beneficios del grupo empresarial.
El comité de empresa ha señalado que las convocatorias de huelga se producen porque la posición de la empresa ha sido inamovible y lo que no pueden permitir, y así se lo ha transmitido el personal en las distintas asambleas, es seguir con un convenio caducado desde diciembre de 2024.
La siguiente jornada de huelga está prevista para el próximo jueves, 21 de mayo, a la que seguirán dos paros más la próxima semana, los días 26 y 28 de mayo.

La plantilla de Nestlé lleva a Santander la protesta contra el ERE y pide una mesa con Industria, Gobierno cántabro, empresa y sindicatos
Además, un centenar de trabajadores de Nestlé de La Penilla, en Santa María de Cayón, se ha concentrado este martes frente a la Delegación del Gobierno en Cantabria para protestar contra el Expediente de Regulación de Empleo planteado por la multinacional, que supondría 49 despidos en la comunidad autónoma.
La protesta ha incluido el corte durante una hora de la calle Calvo Sotelo, en Santander, junto a la sede de la Delegación del Gobierno. Bajo pancartas contra los despidos y al grito de “No a los despidos en Nestlé”, la plantilla ha hecho sonar sirenas y silbatos para trasladar su rechazo a una medida que el comité considera “totalmente injustificada”.
Los representantes de los trabajadores han reclamado la creación de una mesa de trabajo en la que estén presentes el Ministerio de Industria, el Gobierno de Cantabria, la empresa y los sindicatos, con el objetivo de abrir una vía de negociación que permita alcanzar un acuerdo. Esa petición ha sido trasladada al delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares.
La secretaria del comité, Carolina Margüelles, ha insistido en que el ERE no está justificado porque Nestlé “tiene beneficios” y mantiene “grandes ventas”. Según ha señalado, los sindicatos han pedido “mucha documentación” a la compañía para justificar el expediente, pero hasta ahora no han recibido la información solicitada ni se ha avanzado “en nada”.
La negociación continuará este miércoles, 20 de mayo, a partir de las 12.00 horas, con una nueva reunión entre la empresa y los representantes de la plantilla. El objetivo del comité es “reducir al máximo” el número de despidos y, en caso de que finalmente se produzcan salidas, lograr “las mejores condiciones posibles”.
No obstante, los sindicatos advierten de que, si no se producen avances, convocarán huelga indefinida a partir del 1 de junio. La plantilla de Nestlé en Cantabria está formada por alrededor de un millar de trabajadores, y el comité ha agradecido el seguimiento de los paros convocados en los últimos días.
El vicepresidente del comité de empresa, Pablo Canales, ha señalado que la plantilla se siente “un poco defraudada” con la multinacional. “Es una empresa que está sana, que tiene muchos beneficios y los trabajadores están muy cabreados y muy decepcionados con Nestlé ahora mismo”, ha afirmado.
A juicio de Canales, se trata de “un ERE con carácter estructural, organizativo” con el que la empresa busca “más beneficios”. Por ello, ha llamado a la sociedad cántabra a sumarse a la manifestación convocada para este sábado, 24 de mayo, a las 11.00 horas, que partirá del campo de fútbol de Sarón y llegará hasta La Penilla.
La movilización del sábado pretende reforzar la presión social y sindical contra el expediente y visibilizar el peso de la fábrica de La Penilla, uno de los centros industriales históricos de Cantabria y un enclave clave para el empleo en la comarca del Pisueña.