Siguen los paros horarios en la fábrica de Nestlé en La Penilla con respaldo total de la plantilla
El cuarto día de paros de dos horas en todos los turnos de trabajo de la fábrica de Nestlé en La Penilla ha vuelto a ser secundado hoy por toda la plantilla del relevo de mañana y el de jornada partida, en coincidencia con el quinto día de negociación del expediente de regulación de empleo (ERE) planteado por la compañía con 49 despidos en la planta productiva cántabra.
Según recuerda el comité de empresa de Nestlé en La Penilla; los paros horarios, que se iniciaron el pasado 15 de mayo siempre en coincidencia con el calendario de negociación del ERE, también están convocados este jueves 28 de mayo por última vez, ya que a partir del próximo lunes 1 de junio se iniciará una huelga general indefinida en la fábrica cántabra en función del resultado de las negociaciones.
El calendario de negociaciones del ERE de Nestlé tiene previstas inicialmente tres últimas reuniones la próxima semana, en concreto el 2, 3 y 4 de junio.
El comité de empresa valora una vez más que «la plantilla sigue unida, fuerte y decidida en contra de un ERE injustificado e inaceptable» y agradece «el gran apoyo y la respuesta multitudinaria de la población a la manifestación» de este pasado mongo 24 de mayo, que fue secundada por más de 3.000 personas.
«Como ya se aclaró en el manifiesto que se leyó después de la manifestación, la plantilla no se rinde y no está dispuesta a dar ni un paso atrás», subraya el comité de empresa de la planta productiva de Nestlé en La Penilla.
Concluye sin avenencia la reunión en el ORECLA entre la dirección de Prysmian y el comité de empresa
La empresa ha emplazado a la comisión negociadora a una reunión el próximo 2 de junio en la propia fábrica para presentar su propuesta y el comité de empresa no descarta recrudecer las movilizaciones, tras la huelga prevista para mañana jueves, ante una situación que sigue completamente bloqueada
La reunión celebrada este miércoles en el Organismo de Resolución de Conflictos Extrajudiciales (ORECLA) entre la dirección y el comité de empresa de Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, ha concluido sin avenencia.
El comité de empresa ha explicado que la reunión ha sido “breve y decepcionante” y que la empresa ha llegado sin ninguna propuesta concreta a la mediación. Es más, lo único que ha llevado es una petición que, a juicio de la representación sindical, ha sido más bien una exigencia, una reunión con la comisión negociadora para presentar su propuesta el próximo martes, 2 de junio, en las propias instalaciones de la fábrica.
“Hemos aceptado porque tenemos voluntad negociadora y queremos llegar a un acuerdo, eso sí, no a cualquier precio. Hablaremos con la plantilla porque esta aceptación no quita que planteemos un nuevo calendario de paros. A la vista está que la situación sigue completamente bloqueada”, ha añadido Ismael Vega (CCOO), presidente del comité de empresa.
Para Vega, “acudíamos a la mediación en el ORECLA sin expectativas concretas pero con la intención de conocer la posición actual de la empresa porque desde hace un mes no ha habido ningún tipo de movimiento por su parte. De hecho, fue la última propuesta empresarial en abril la que provocó la convocatoria de huelgas actualmente en marcha”.
El comité de empresa señalaba antes del inicio de la reunión que llegaban con esperanza porque “pedir a los compañeros sacrificios y huelgas es duro, pero también expectantes porque necesitamos saber si la empresa quiere seguir instalada en el inmovilismo o empezar realmente a dar pasos hacia un acuerdo”, afirmaba el presidente del comité.
El conflicto laboral se mantiene centrado en la negociación salarial del nuevo convenio. Según denuncia el comité, la propuesta planteada por Prysmian contempla una congelación salarial para 2025 y 2026 y un IPC real con tope para 2027, una cantidad inaceptables y poco realista.
“Es totalmente injusto porque hablamos de una multinacional con importantes beneficios y únicamente estamos reclamando mantener el poder adquisitivo mediante la actualización conforme al IPC. No estamos pidiendo nada más”, ha subrayado Vega, que ha recordado que mañana jueves, 28 de mayo, tendrán el último paro de este primer calendario de movilizaciones.
La representación de los y las trabajadoras ha recordado que incluso en épocas de mayor actividad “se pidió a la plantilla contención salarial por solidaridad con otras partes del grupo y por eso ahora lo que pedimos es precisamente esa solidaridad hacia esta planta y hacia esta plantilla”.
El comité también ha querido poner el foco en la situación que atraviesa actualmente la fábrica cántabra, que ha perdido más de 80 puestos de trabajo en los últimos 12 años, pasando de 216 trabajadores a 138, con dos años de ERTE y 11 despidos en los últimos seis meses.