El Colegio de Trabajo Social, Punto Violeta para las víctimas de violencia de género
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha distinguido al Colegio Oficial del Trabajo Social de Cantabria como ‘Punto Violeta’ y ha destacado que, con ello, la entidad colegial se convierte en una nueva “venta de esperanza” para las víctimas de violencia de género que podrán también acudir a la sede de la calle Lealtad 19 y “encontrar una mirada aliada y una voz amiga”.
Casares ha colocado este lunes junto a la presidenta del Colegio de Trabajo Social, Cristina Arriaza, el distintivo que acredita a la entidad como integrante de la red de Puntos Violeta impulsada por el Ministerio de Igualdad y promovida en Cantabria desde la Unidad de Coordinación de Violencia contra la Mujer de la Delegación del Gobierno.
Casares ha ensalzado el papel del colectivo de trabajadoras sociales y su colegioen la lucha y prevención de la violencia de género, que es “la mayor de las desigualdades que hoy persisten en nuestra sociedad”. “El trabajo conjunto de todos es fundamental para combatir este gravísimo problema social”, ha dicho.
El representante del Estado ha considerado “fundamental” el “compromiso” de los colegios profesionales en la erradicación de la violencia de género. “Quiero agradecer ese compromiso continuo que este colegio profesional demuestra siempre con todas las causas que merecen la pena”, ha añadido.
Para Casares, este Punto Violeta de la sede del Colegio Oficial de Trabajo Social de Cantabria supone “abrir una nueva ventana de esperanza y de oportunidad” para las víctimas.
En el acto de adhesión del Colegio de Trabajo Social como ‘Punto Violeta’ también ha participado la jefa de la Unidad de Coordinación de Violencia contra la Mujer de la Delegación del Gobierno, Diana Mirones, e integrantes de la Junta Directiva de la entidad colegial.