Del matorral al fertilizante: el Saja ensaya una nueva economía del monte
Ruente ha acogido la reunión de lanzamiento de BIOTER-Lab, el Laboratorio de Bioeconomía Circular en Territorios Rurales mediante la Valorización de los Recursos AgroForestales, una iniciativa que pretende transformar materiales forestales sin valor añadido en productos de interés industrial, como biocompuestos, fertilizantes naturales o compuestos bioactivos.
El proyecto está liderado por la Mancomunidad Reserva del Saja (MRS), junto al Centro Tecnológico CTC, el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y el Centro de Desarrollo de Energías Renovables del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CEDER-CIEMAT). Durante 30 meses, los cuatro socios trabajarán en un modelo de bioeconomía circular orientado a reducir el riesgo de incendios forestales, generar empleo verde, fijar población y preservar la calidad del suelo.
La propuesta parte de un problema habitual en territorios rurales y forestales: la acumulación de matorral y recursos agroforestales sin aprovechamiento económico. BIOTER-Lab plantea una extracción sostenible de estos materiales y su transformación posterior en productos de mayor valor, con aplicaciones en la industria y en la agricultura. Para ello, se emplearán técnicas de tracción animal y maquinaria portátil que permitirán triturar, peletizar y compactar el material en el propio lugar de extracción, reduciendo el volumen y los costes de transporte.
En Cantabria, los pilotos se desarrollarán en el ámbito de la Mancomunidad Reserva del Saja, dentro del entorno del Parque Natural Saja-Besaya y de los municipios de Mazcuerras, Ruente, Cabuérniga y Los Tojos.
Además, el proyecto contempla actuaciones en Sanabria, en Zamora; en El Barco de Valdeorras, en Ourense; y en Barbanza, en A Coruña. Todas estas zonas comparten desafíos vinculados a la gestión del monte, la acumulación de biomasa, el riesgo de incendios y la necesidad de abrir nuevas oportunidades económicas sostenibles.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 1.191.940 euros y con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), mediante cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Dentro del proyecto, el Centro Tecnológico CTC trabajará en una línea específica de fertilizantes naturales de liberación controlada. La entidad aprovechará conocimientos adquiridos en Fortexval, una investigación anterior en la que matorrales, astillas y otros materiales de escaso valor se utilizaban para producir biochar, un carbón vegetal con aplicaciones de alto valor añadido.
En esta nueva fase, el equipo de Materiales Avanzados y Nanomateriales de CTC, dirigido por Ángel Yedra, empleará nanopartículas de biochar como transportadoras de fertilizantes en base nitrógeno, fósforo y potasio. El objetivo es conseguir una liberación más lenta y controlada de nutrientes, de forma que las plantas reciban una aportación constante durante más tiempo y se mejore la eficiencia de la nutrición vegetal.
CTC ya había avanzado en soluciones de nanotecnología aplicadas a la liberación controlada de fertilizantes, con el uso de nanopartículas de arcilla y biochar como transportadoras de nutrientes. Según el centro, esta línea busca reducir el impacto de los agroquímicos tradicionales e impulsar una agricultura de precisión más sostenible.
El proyecto incluirá también una evaluación ambiental, social y económica para analizar su viabilidad y la posibilidad de replicarlo en otras regiones.
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