La plantilla de Prysmian vuelve a paralizar la fábrica ante el bloque de la empresa a negociar unas condiciones asumibles y legítimas
La plantilla de Prysmian, la fábrica de cable de Maliaño, ha vuelto a paralizar hoy la producción de la empresa en una nueva jornada de huelga, la décima en menos de dos meses, para exigir a la dirección de la empresa que abandone la actitud de bloqueo y negocie unas condiciones que el comité de empresa ha calificado como asumibles, legítimas y justas.
El respaldo de la plantilla ha vuelto a ser mayoritario lo que, a juicio del comité de empresa, evidencia que los y las trabajadoras están dispuestas a luchar y a no rendirse ante las presiones de una dirección que condiciona la negociación al fin de las movilizaciones.
«Hoy hemos vuelto a demostrar que la plantilla sigue unida y decidida. Si la empresa piensa que amenazando con no negociar mientras haya huelgas va a romper nuestra unidad, se equivoca. Lo que tiene que hacer es dar respuestas a unas reivindicaciones justas que permitirían poner fin al conflicto», ha apuntado Ismael Vega (CCOO), presidente del comité de empresa.
La representación sindical ha insistido en que la diferencia entre ambas partes ya es mínima y que lo único que reclaman es un reparto más justo de los complementos de turnicidad y nocturnidad para que no haya diferencias en función de la categoría profesional, una medida que repercutiría especialmente a las personas que menos cobran, que es el grupo más numeroso.
En este sentido, el presidente del comité ha recordado que «la diferencia económica que separa a ambas partes ronda los 5.000 euros brutos al mes, una cantidad insignificante para una multinacional que obtuvo más de 1.200 millones de euros de beneficios netos el pasado año. Por eso nos cuesta entender que el problema sea económico».
«Con la fuerza y las ganas de seguir luchando de la plantilla intactas, está claro que la solución está en manos de la empresa. Nosotros vamos a seguir porque estamos convencidos de que lo que pedimos es justo», ha concluido Vega.