El Castillo de Argüeso acoge la proyección del documental ‘Las que fueron a servir’ que “da voz a mujeres invisibles”
Ocho mujeres del valle de Iguña protagonizan el documental ‘Las que fueron a servir’, dirigido por Patricia Hernández. Ocho historias que resumen y representan lo vivido por cientos de mujeres que, siendo apenas unas niñas, tuvieron que trabajar como sirvientas en casas de familias pudientes.
Este testimonio, que supone la recuperación de una memoria colectiva casi olvidada, se podrá ver este jueves 16 de julio a las 19.30 horas en el Castillo de Argüeso, en la Hermandad de Campoo de Suso, en una actividad cultural organizada por la Universidad de Cantabria con acceso libre y gratuito. La proyección y posterior coloquio contará con la presencia de la directora del trabajo, del presidente de la Asociación Movimiento Cultural de Iguña, Iván García Bartolomé, colectivo impulsor del documental, y de la profesora de la UPV, Eider de Dios.
‘Las que fueron a servir’ recala en el Castillo de Argüeso tras un largo periplo por múltiples localidades de Cantabria, y tras obtener numerosos premios y reconocimientos, como el premio al mejor documental cántabro en el Festival de Cortometrajes Torre en Corto de Torrelavega en 2025, o en el Festival de Cortos de Temática Rural, Festifal en Teruel.“Es un documental que en los visionados en los festivales ha llegado, porque todos tienen un familiar que vivió esa historia, directa o indirectamente”, explica Patricia Hernández.
“El documental ha hecho que las voces invisibles sean visibles, y qué bien haber podido dar voz a estas ocho mujeres que representan a muchas mujeres que levantaron sus países y familias, no solo en España, con un trabajo no reconocido pero que fueron el sustento económico de muchas familias”, destaca la directora y cortometrajista, para quien este trabajo es su primer documental rodado.
Con ‘Las que fueron a servir’, un proyecto impulsado por la Asociación Movimiento Cultural Iguña, el equipo implicado en el trabajo ha querido enviar un mensaje: la “importancia que tiene escuchar a nuestros abuelos y abuelas, y decir a los jóvenes que deberíamos escuchar más las historias de nuestros abuelos porque son memoria e historia, y es importante para nuestro desarrollo”, explica Patricia Hernández.
“Como si hubiesen grabado series de Netflix toda la vida”
En el encuentro también se hablará de cómo fue el rodaje y la elección de los testimonios, y de las sensaciones de las ocho mujeres después de haberse visto en el documental. “Ellas se han desenvuelto en el rodaje como si hubiesen grabado series en Netflix toda la vida, fue genial, y si bien es cierto que a nivel movilidad era limitado, porque son personas mayores, a la hora de exponerse delante de una cámara, cualquiera diría que era su primera vez. Fue para todos una experiencia muy enriquecedora”, resume su directora, quien reconoce que gracias a la repercusión que he tenido este trabajo “se me han abierto las puertas a otros proyectos laborales y profesionales”.