Izquierda Unida-Podemos acusa a CEOE-CEPYME de “hostigar a trabajadores y sanitarios” con su campaña sobre las bajas laborales
Izquierda Unida-Podemos ha cargado contra la campaña publicitaria impulsada por CEOE-CEPYME Cantabria sobre el denominado “absentismo laboral”, que considera “una operación de propaganda irresponsable” destinada a señalar a las personas trabajadoras que se encuentran de baja y a los profesionales sanitarios que las atienden.
El candidato de la coalición a la Presidencia de Cantabria, Israel Ruiz Salmón, ha acusado a la patronal de “convertir la enfermedad en sospecha, al trabajador enfermo en culpable y al personal sanitario en cómplice”, mediante una campaña que simplifica de forma interesada un problema complejo y evita cualquier análisis sobre sus causas reales.
“Lo que CEOE-CEPYME llama absentismo son, en una parte sustancial de los casos, incapacidades temporales prescritas por profesionales sanitarios, accidentes laborales, enfermedades profesionales, problemas de salud mental y dolencias agravadas por las condiciones de trabajo”, ha señalado Ruiz Salmón.
“Presentar estas situaciones como una especie de fraude generalizado es una forma deliberada de criminalizar a quien enferma y de presionar a quien tiene la obligación médica de proteger su salud”, ha continuado.
La izquierda cántabra enmarca esta campaña en una ofensiva más amplia de la derecha política y empresarial contra las personas trabajadoras que se encuentran en situación de incapacidad temporal. “Feijóo y el Partido Popular quieren recortar salarios y derechos a quienes están de baja, y para justificarlo necesitan construir previamente la sospecha de que las personas enfermas abusan del sistema”, denuncia Ruiz Salmón.
La coalición reconoce que en los últimos años se han incrementado tanto el número de episodios de incapacidad temporal como su duración media, pero advierte de que “el PP y la patronal presentan el dato aislado porque no les interesa mirar las causas que lo explican”.
“Hay que mirar el mapa completo porque hay más población ocupada y, por tanto, más personas potencialmente expuestas a una enfermedad o un accidente laboral. También ha aumentado el número de trabajadores mayores de 50 años, una franja de edad en la que crecen las dolencias crónicas y los procesos de recuperación pueden ser más largos”.
A ello se suma, según Izquierda Unida y Podemos, el incremento de las listas de espera para consultas especializadas, intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y tratamientos de rehabilitación, así como el progresivo desmantelamiento de la Atención Primaria. “Muchas personas permanecen de baja no porque quieran, sino porque tardan semanas o meses en ser diagnosticadas, tratadas u operadas”, señala Ruiz Salmón.
La coalición apunta también que la reducción de determinadas formas de precariedad permite que más trabajadores puedan ejercer derechos que antes no utilizaban por miedo al despido, a la no renovación del contrato o a perder ingresos.
“Durante años, miles de personas han acudido enfermas a trabajar porque su empleo era tan precario que no podían permitirse una baja. Que ahora algunos trabajadores ejerzan un derecho reconocido no puede presentarse como un problema social”, afirma.
Recuerda igualmente que en los últimos años se han reconocido nuevos supuestos de protección vinculados a la salud y a los cuidados, como las bajas de las mujeres a partir de la semana 39 de gestación, los permisos relacionados con la interrupción del embarazo o la protección de las personas donantes de órganos. “Es profundamente tramposo sumar nuevos derechos al balance de las bajas y utilizar después ese incremento para pedir que se recorten esos mismos derechos”, sostiene el cabeza de lista de IU-Podemos.
“Resulta especialmente indecente y provocador que el cartel que alude directamente a los trabajadores sanitarios se haya colocado en las inmediaciones del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla”, critica.
“Han decidido situar su campaña junto al lugar donde miles de profesionales sostienen diariamente la sanidad pública y donde pacientes y familias sufren las consecuencias de unas listas de espera que no han provocado ni los médicos ni los enfermos”, ha denunciado el coordinador de IU.
El candidato invita a la patronal a preguntar a los pacientes y a sus familias “qué opinan de que su cáncer, su operación pendiente, su rehabilitación, su ansiedad o su dolor sean utilizados como reclamo publicitario y como arma política”.
“Hay que tener muy poca consideración por las personas enfermas para convertir sus procesos médicos en un instrumento con el que alimentar el resentimiento contra otros trabajadores”, ha añadido Ruiz Salmón.
La formación ha advertido de que muchas bajas se prolongan porque las personas esperan durante semanas o meses una consulta, una prueba diagnóstica, una intervención quirúrgica o un tratamiento de rehabilitación. “Habría menos bajas y serían más cortas si la sanidad pública dispusiera de plantillas suficientes, una Atención Primaria accesible, servicios de salud mental reforzados y tiempos de respuesta razonables”, ha subrayado.
“Pero de eso CEOE-CEPYME no quiere hablar”, ha añadido Ruiz Salmón. “No quiere hablar de los recortes sanitarios, de las plantillas agotadas, de la precariedad ni de los recursos públicos que se desvían hacia conciertos y negocios privados. Prefiere apuntar hacia abajo, contra el trabajador enfermo y contra el sanitario que lo atiende, antes que cuestionar las decisiones políticas que deterioran el sistema”.
IU-Podemos acusa a la patronal de guardar “un silencio cómplice” ante las políticas de privatización, concertación y debilitamiento de la sanidad pública promovidas por el Gobierno del Partido Popular.
Para Israel Ruiz Salmón, la campaña busca además convertir a pacientes y familiares “en carne de cañón de una indignación fabricada”, tratando de enfrentarlos con los profesionales que los atienden.
“Es una maniobra miserable y, además, condenada al fracaso, porque la gente sabe perfectamente quién está cuidándola en Valdecilla y quién pretende ganar dinero con su salud”, ha afirmado Ruiz Salmón.
“Las bajas no se reducen culpabilizando al enfermo, intimidando al médico ni colocando carteles ofensivos junto a un hospital. Se reducen previniendo riesgos laborales, mejorando las condiciones de trabajo, reforzando la sanidad pública y acortando las listas de espera. Todo lo demás es propaganda patronal al servicio del recorte de derechos y de la privatización”, concluye.