El Ayuntamiento derriba otros tres edificios en el Cabildo tras décadas de deterioro y planes pendientes
El Ayuntamiento de Santander ha iniciado la demolición de los edificios situados en los números 6, 8 y 10 de la calle San Pedro, en el Cabildo de Arriba. La actuación se ejecuta de forma subsidiaria y mediante el procedimiento de emergencia debido al estado de los inmuebles, según ha informado el concejal de Fomento y Vivienda, Agustín Navarro.
Los informes técnicos municipales consideran que los números 8 y 10 se encuentran en situación de ruina inminente. El número 6 cuenta con una declaración de ruina económica y ya ha terminado el plazo concedido a la propiedad para ejecutar el derribo.
Aunque aparentemente los tres edificios disponen de estructuras independientes, los técnicos municipales advierten de que existe una probabilidad elevada de que compartan esfuerzos estructurales. Derribar solamente uno podría comprometer la estabilidad de los otros, por lo que se ha optado por demoler conjuntamente los tres inmuebles.
Los trabajos corresponden a Palomera Obras y Proyectos, mientras que la coordinación de seguridad y salud está a cargo del arquitecto técnico Javier Diego Montero, y se centran en la calle en la que antes se concentraban los locales de prostitución, donde todavía a día de hoy quedan algunas mujeres que ejercen en alguna de las viviendas. Hace unos años, EL FARADIO accedió a esos locales abandonados.
La intervención elimina el riesgo inmediato, pero supone también la desaparición de otros tres edificios en un barrio cuya trayectoria reciente está marcada por la sucesión de ruinas, derribos y solares. El Cabildo es uno de los escasos espacios de Santander que conserva parte de la trama urbana anterior al incendio de 1941, pero ha sufrido durante décadas un proceso de deterioro, despoblación y pérdida del patrimonio edificado.
La situación tiene como fecha especialmente trágica el 8 de diciembre de 2007, cuando el derrumbe del número 14 de la Cuesta del Hospital, provocado por unas obras sin licencia en el inmueble contiguo, causó la muerte de tres vecinos: Gumersinda, Jesús y Teo. A partir de aquel suceso se sucedieron planes de reforma, áreas de regeneración, comisiones institucionales y anuncios urbanísticos cuyo desarrollo no logró frenar la degradación general del barrio.
En 2016, El Faradio informó de otra actuación urgente ante el riesgo de desplome en el número 17 de la calle Alta. Entonces, los proyectos de regeneración se habían traducido fundamentalmente en intervenciones en calles y aceras, mientras las ayudas vinculadas al Área de Regeneración y Renovación Urbana se acercaban al agotamiento de sus plazos.
Dos años después, el barrio seguía pendiente del nuevo Plan General de Ordenación Urbana y de los proyectos de promotores privados propietarios de varios solares. En 2018 fueron derribados el número 1 de la calle San Pedro y el 26 de la Cuesta del Hospital, uno de ellos un edificio histórico y centenario. La crónica de El Faradio de aquel momento retrataba un barrio en el que “el vacío crece año tras año”.
La pérdida de edificios también ha generado conflictos entre propietarios y Ayuntamiento. En 2020, El Faradio recogió el caso del número 15 de la calle Alta, cuyos afectados acusaban al Consistorio de haber consentido el incumplimiento sistemático de las órdenes de reparación y de no haber actuado subsidiariamente después de vencido el plazo de derribo. El caso acabó en los tribunales.
El concejal Navarro sostiene que existe un “compromiso firme para mejorar la calidad de vida de los vecinos” y señala que el Consistorio ha invertido más de 500.000 euros en adquirir pisos para disponer de capacidad de intervención sobre los inmuebles. Según el concejal, las compras se han realizado “sin ánimo de especulación”.
El Ayuntamiento vincula estas adquisiciones al trabajo conjunto con el Gobierno de Cantabria y cita entre las actuaciones relacionadas con el entorno el ascensor del Pasaje de Peña, la plaza Juan José Ruano, el Espacio Joven y las 66 viviendas protegidas de Tabacalera. Se trata, no obstante, de proyectos de naturaleza y localización diferentes, algunos situados en el entorno del Cabildo, que no han evitado que dentro del propio barrio continúen produciéndose declaraciones de ruina y derribos de emergencia.