La memoria de Rapún crece: homenaje en Santander en vísperas del estreno de La bola negra y la publicación de su biografía
La Asociación Héroes de la República y la Libertad de Cantabria y El Faradio celebrarán este martes, 18 de agosto, un nuevo homenaje al que fuera secretario de La Barraca, militante socialista y teniente del Ejército republicano, fallecido en Santander ese mismo día de 1937.
El acto, convocado bajo el lema «Flores para Rapún. Cada año, un poco menos solo», comenzará a las 12:00 horas ante la huesera en la que descansan sus restos, situada en Urnas Centro 3, norte, número 214, del cementerio de Ciriego.
Consistirá en una ofrenda floral y una lectura de poemas, abierta a todas las personas que quieran sumarse al recuerdo de quien fue mucho más que una nota al pie en las biografías de Federico García Lorca.
Antes de La bola negra
El homenaje llega en un momento de creciente recuperación de la figura de Rapún, una vida que, pese a su importancia para La Barraca, sólo había sido documentada por figuras de la memoria como el cántabro José Ramón Sainz Viadero y el hispanista experto en Lorca Ian Gibson.
Fue la premiada obra de teatro ‘La piedra oscura’, de Alberto Conejero, quien devolvió para el gran público a quien tanto hizo por el teatro con su labor en el grupo de teatro universitario que durante la República llevó los clásicos a los pueblos españoles.
Ese legado crecerá aún más: a finales de septiembre se estrenará La bola negra, la película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, rodada parcialmente en Cantabria y en cuyo guión participa Alberto Conejero, en la que la historia de Rapun (al que dará vida Miguel Bernardeau) es una de las claves del film
A esa recuperación se suma la biografía que prepara Oscar Allende, periodista y director de El Faradio (medio que en los últimos años ha divulgado la figura de Rafael) , de próxima publicación en la editorial Libros del KO. La investigación trata de reconstruir la vida de Rapún más allá de su relación con el poeta: su infancia en el Madrid obrero, su militancia política y sindical, su participación en el deporte obrero, su trabajo al frente de la gestión cotidiana de La Barraca y su intervención en la Guerra Civil.
El hombre que hacía posible La Barraca
Rafael Rodríguez Rapún nació en Madrid en 1912. Estudiante de Ingeniería de Minas, futbolista y militante socialista, se incorporó en 1933 a La Barraca, el teatro universitario dirigido por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte.
En la compañía no fue únicamente actor. Como secretario, asumió buena parte del trabajo menos visible que hacía posibles las representaciones y las giras: las cuentas, la correspondencia, el archivo, la organización de los desplazamientos y la resolución de los problemas cotidianos que surgían cuando el grupo recorría las carreteras españolas llevando el teatro clásico a pueblos y ciudades.
Tras el golpe de Estado de julio de 1936, Rapún se incorporó al Ejército republicano, siendo destinado al frente norte. Herido en agosto de 1937, fue trasladado a Santander, donde murió, con apenas 25 años, el día 18 exactamente un año después del asesinato de Federico García Lorca.
Noticias relacionadas:
- La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica comienza en Arredondo la búsqueda de varias víctimas asesinadas por pistoleros falangistas
- Inaugurada la exposición con 25 imágenes de archivo de la Agencia EFE del Festival Internacional de Santander
- El Fiscal de Derechos Humanos y Memoria Democrática de Cantabria recibe a representantes de AFAPREDESA y organizaciones solidarias con el pueblo saharaui
- Fernández Viaña propone reforzar el compromiso con el pueblo saharaui y aplicar la Ley de Memoria Democrática a lo ocurrido durante la administración española