De Güemes a Europa: el aprendizaje de BREAK.TAKE.MAKE. continúa viajando

Una formación europea impulsada por la Asociación Sociocultural Papay, que reunió en Cantabria a profesionales de España, Polonia, Rumanía, Países Bajos, Francia, Grecia, Bulgaria, Serbia y Turquía para explorar el emprendimiento de impacto, la creatividad y el Design Thinking. Meses después, los aprendizajes de aquella experiencia se convierten en un Toolkit abierto a educadores, youth workers y facilitadores
Tiempo de lectura: 8 min

¿Y si dejásemos de empezar por las soluciones? Esta pregunta, aparentemente sencilla, está en el corazón de una de las metodologías que guiaron BREAK.TAKE.MAKE., una formación europea desarrollada en Cantabria en el marco del programa Erasmus+ de la Unión Europea.

El proyecto partía de una idea clara: para afrontar los retos sociales y profesionales actuales no basta con conocer herramientas. También es necesario desarrollar la capacidad de comprender a las personas, cuestionar nuestras propias suposiciones, trabajar desde diferentes perspectivas, generar posibilidades y atreverse a experimentar.

Con ese objetivo, profesionales de la educación y del trabajo con jóvenes procedentes de nueve países europeos —España, Polonia, Rumanía, Países Bajos, Francia, Grecia, Bulgaria, Serbia y Turquía— se reunieron durante ocho días, del 23 al 30 de enero de 2026, para participar en una experiencia de aprendizaje basada en el emprendimiento de impacto, la creatividad y el Design Thinking. El Call for Participants definía precisamente estos nueve países como los territorios de procedencia o residencia de las personas participantes. Pero BREAK.TAKE.MAKE. fue mucho más que una formación.

Aprender haciendo

El proyecto se diseñó desde los principios de la educación no formal y el aprendizaje experiencial. Las personas participantes no fueron únicamente receptoras de contenidos, sino protagonistas de un proceso en el que aprender significaba experimentar, compartir, probar y reflexionar.

Durante la formación se trabajaron diferentes marcos y metodologías, entre ellos Design Thinking, Inner Development Goals, Edge Leadership y Storytelling. El Design Thinking ocupó un lugar especialmente importante. Su punto de partida es sencillo: antes de intentar resolver un problema, hay que comprenderlo.

Por eso, el proceso comienza con la empatía y la observación de las personas que viven una determinada situación. Continúa definiendo el reto, generando diferentes ideas y convirtiéndolas en prototipos que puedan ser probados. Después llega el testeo, la escucha y, si es necesario, el cambio.

Empatizar. Definir. Idear. Prototipar. Testear.

No se trata de encontrar rápidamente “la respuesta correcta”, sino de aprender a hacer mejores preguntas y de entender que una idea puede evolucionar cuando entra en contacto con la realidad.

Esta forma de enfrentarse a los problemas fue uno de los principales aprendizajes que BREAK.TAKE.MAKE. quiso trasladar posteriormente a otros contextos.

Nueve países, muchas maneras de mirar

Una parte fundamental del proyecto fue precisamente la diversidad de las personas que participaron. El grupo reunió a profesionales procedentes de España, Polonia, Rumanía, Países Bajos, Francia, Grecia, Bulgaria, Serbia y Turquía. Nueve contextos diferentes, con experiencias profesionales, culturales y educativas diversas, que se encontraron durante ocho días en Cantabria.

El objetivo era convertir esa diversidad en una herramienta de aprendizaje. La formación estaba dirigida a líderes, agentes de cambio, youth workers y educadores interesados en desarrollar su mentalidad emprendedora y utilizarla como una herramienta para generar impacto. Entre los objetivos se encontraban mejorar competencias relacionadas con la comunicación, la toma de decisiones, el storytelling y la resolución de problemas, además de fortalecer la empatía, la confianza y la capacidad de crear comunidad.

Por eso, uno de los principios que atravesó todo el proyecto fue que el conocimiento se enriquece cuando se construye colectivamente.

Cada participante llegaba con sus propias herramientas, experiencias y formas de interpretar la realidad. El aprendizaje surgía también del encuentro entre todas ellas.

Güemes: el lugar también fue parte de la experiencia

En este proceso, el lugar elegido para desarrollar la formación tuvo un papel especialmente importante. Las personas participantes se alojaron durante el proyecto en el Albergue del Abuelo Peuto, en Güemes. La convivencia hizo que la experiencia no terminara cuando acababa cada sesión.

Compartir alojamiento, comidas, conversaciones y momentos cotidianos permitió construir vínculos que difícilmente se generan en una formación convencional.

Una reflexión podía continuar durante una comida. Una idea surgida en una actividad podía transformarse en una conversación informal. Las diferencias culturales y profesionales podían descubrirse no solo durante las dinámicas programadas, sino también en los momentos cotidianos. De esta manera, el albergue se convirtió en algo más que un alojamiento. Fue parte del espacio de aprendizaje y de la comunidad que se estaba construyendo.

En un proyecto cuyo objetivo era precisamente fomentar la comunidad y el empoderamiento colectivo, la convivencia permitió que las personas participantes no solo aprendieran juntas, sino que vivieran juntas el proceso de aprendizaje. Y esa dimensión humana es importante para entender lo que ocurrió después.

¿Qué queda seis meses después?

Una formación puede terminar cuando las personas regresan a sus países. La verdadera pregunta es qué sucede entonces. Meses después de BREAK.TAKE.MAKE., el equipo volvió a contactar con sus participantes para preguntarles qué había permanecido de aquellos días en Cantabria.

No se trataba únicamente de saber qué recordaban del programa. La pregunta era otra: ¿Qué te llevaste contigo? ¿Qué herramienta continuaste utilizando? ¿Qué idea cambió tu manera de trabajar? ¿Qué relación permaneció? ¿Qué aprendizaje llegó hasta tu organización o comunidad?

Las respuestas mostraron que parte de lo trabajado durante la formación continuó viajando después de Güemes. Las metodologías se incorporaron a talleres, organizaciones, programas educativos y diferentes procesos de resolución de problemas.

Los resultados de la evaluación también reflejan ese impacto. El 100 % de las personas que respondieron valoró positivamente la contribución de BREAK.TAKE.MAKE. a la innovación educativa y a la inclusión y cohesión social.

Además, un 94,7 % afirmó haber construido conexiones significativas con otras personas participantes, mientras que un 89,5 % recomendaría la experiencia a otras personas. Son cifras que hablan del impacto de la formación, pero detrás de cada porcentaje hay algo difícil de medir: las relaciones creadas, las conversaciones mantenidas y las nuevas formas de mirar que cada persona llevó de vuelta a su propio contexto.

De una experiencia compartida a un Toolkit

Todo este proceso ha dado lugar ahora a uno de los resultados más tangibles de BREAK.TAKE.MAKE.: el Handbook/Toolkit de Design Thinking. El recurso recoge y organiza parte de los aprendizajes y herramientas trabajados durante la formación para ponerlos a disposición de una comunidad más amplia.

Está pensado especialmente para educadores, youth workers, facilitadores y profesionales que quieran incorporar el Design Thinking a sus procesos educativos, profesionales o comunitarios.
Su propuesta vuelve a una de las ideas centrales del proyecto: no comenzar directamente por las soluciones.

Comprender primero. Escuchar. Cuestionar las propias suposiciones. Mirar desde diferentes perspectivas. Generar posibilidades. Hacer tangible una idea. Probarla. Escuchar. Cambiarla. Y volver a probar.

El Toolkit permite así que una experiencia desarrollada entre profesionales de nueve países pueda continuar utilizándose y adaptándose en otros lugares y con otras personas.

El impacto que continúa después del proyecto

El Toolkit no es el único resultado que recoge lo sucedido después de la formación. El proyecto ha reunido también un BTM Evaluation Booklet, centrado en la experiencia de aprendizaje y en el impacto de la formación, y un BTM Dissemination & Follow-up Booklet, que recoge cómo BREAK.TAKE.MAKE. continuó desarrollándose después del encuentro en Cantabria.

La difusión también permitió que el proyecto siguiera viajando: se han documentado 25 publicaciones y artículos en siete de los nueve países participantes. Pero el impacto no se mide solamente en publicaciones. También está en una metodología que alguien incorpora a un taller, en una organización que decide experimentar con una nueva herramienta, en un educador que cambia la
manera de plantear un problema o en una persona que descubre que no necesita encontrar inmediatamente la solución, sino que puede empezar por hacer mejores preguntas.

Un proyecto que comenzó en Güemes y sigue viajando

BREAK.TAKE.MAKE. nació como una experiencia europea, pero tuvo en Cantabria su punto de encuentro. Durante ocho días, del 23 al 30 de enero, Güemes se convirtió en un espacio de
aprendizaje, convivencia e intercambio entre personas procedentes de España, Polonia, Rumanía, Países Bajos, Francia, Grecia, Bulgaria, Serbia y Turquía.

Allí se compartieron metodologías, experiencias, dudas, ideas y también momentos cotidianos. Después, cada participante volvió a su realidad. Y ahí comenzó otra parte del proyecto.

Las herramientas viajaron a nuevos talleres y organizaciones. Las relaciones continuaron. Las ideas se compartieron. Los aprendizajes fueron reinterpretados en otros contextos. Y ahora una parte de todo aquello queda recogida en un Toolkit para que pueda seguir viajando.

Quizá esa sea una de las mejores maneras de entender el impacto de una experiencia educativa: no por lo que ocurre únicamente durante los días que dura, sino por aquello que las personas hacen con lo aprendido cuando vuelven a casa.

BREAK.TAKE.MAKE. terminó en Cantabria, pero el aprendizaje continúa. De Güemes a Europa. Y de Europa, de nuevo, a muchas otras comunidades

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1 Comentario

  • Artificial intelligence
    29 de agosto de 2026

    Yazdığınız yazıdaki bilgiler altın değerinde çok teşekkürler bi kenara not aldım.

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