Movilizaciones para detener el racismo y para apoyar a Gaza en Santander
Ya ha pasado más de un mes desde que decenas de miles de personas cruzasen la frontera entre Marruecos y España en Ceuta. Aunque no se ha dado una cifra definitiva, el 30 de julio murieron más de un centenar de personas que querían entrar en un país más próspero que el de origen, y eso les acabó costando la vida.
Ahora muchos municipios, aprovechando que este miércoles es el día de Ceuta, se están sumando a una propuesta de hacer concentraciones en apoyo a Ceuta. El PP ha sido uno de los impulsores de esta iniciativa. Sin embargo, uno de los argumentos utilizados contra la voluntad del PP de apoyar a la ciudad autónoma es que las Comunidades Autónomas donde gobierna ese partido podrían acoger a menores migrantes no acompañados que se encuentran en Ceuta y aliviar así la situación que se está viviendo desde hace ya caso cinco semanas.
Pasaje Seguro y Las Calles contra el Fascismo creen que es importante defender a las personas migrantes y a las que tienen otro color de piel. Ya sean de las que han llegado a España o de las que han nacido y crecido aquí. Por ejemplo, la comunidad musulmana de Ceuta, sobre la que también se pone el foco, pese a que muchos de sus miembros tienen nacionalidad española.
La concentración que ha surgido para este miércoles será a las 20:00 ante la Delegación de Gobierno, frente al edificio de Correos y junto a la Plaza Porticada. El lema será ‘Paremos los pies al racismo’, una invitación a pensar en una convivencia social sana y no dejarse arrastrar por discursos de odio que pueden conducir a un verdadero estallido social.
El jueves será el turno de Amnistía Internacional, que sigue convocando concentraciones los primeros y terceros jueves de cada mes en la Plaza del Ayuntamiento (19:00 horas) para protestar contra el genocidio en Gaza.
La organización de defensa de los derechos humanos ha denunciado de forma reiterada las graves consecuencias que está teniendo la ofensiva militar sobre la población palestina y ha pedido a la comunidad internacional que actúe para poner fin a las violaciones del derecho internacional.
Además de la concentración, las personas participantes continuarán con la lectura pública de los nombres de niños y niñas fallecidos durante la ofensiva sobre Gaza, una iniciativa que se mantiene desde hace meses y que, según la organización, busca preservar la memoria de las víctimas civiles.
En este sentido, cada jueves se incorporan nuevos nombres a un tendal instalado durante la concentración, como símbolo del aumento del número de menores muertos en el conflicto. La acción pretende visibilizar el impacto de la guerra sobre la infancia y mantener presente la dimensión humana de una crisis que continúa provocando un elevado número de víctimas civiles y un deterioro de las condiciones de vida de la población, según han advertido organismos internacionales como Naciones Unidas.
Comunicados de Pasaje Seguro y Las Calles contra el Fascismo
Las organizaciones Pasaje Seguro y Las Calles contra el Fascismo han mostrado su rechazo a las concentraciones convocadas para este miércoles 2 de septiembre en distintos puntos de Cantabria en relación con la situación migratoria de Ceuta. Ambas denuncian, en sendos comunicados, que estas movilizaciones pueden servir para extender discursos de extrema derecha y cuestionan que el fenómeno pueda abordarse desde el concepto de «invasión».
Pasaje Seguro, asociación dedicada a la defensa de las personas migrantes y de una legislación adecuada para su acogida, sostiene que la llegada extraordinaria de personas a Ceuta a finales de julio no puede explicarse únicamente por la actuación del Gobierno de Marruecos o por sus alianzas internacionales. A su juicio, la dimensión del movimiento responde también a las condiciones de precariedad y pobreza existentes al otro lado de la frontera y a la búsqueda de mejores condiciones de vida.
La organización pone el foco especialmente en la situación de niñas y niños que han llegado solos. Considera que su permanencia en Ceuta, pese a las dificultades de alojamiento y a las agresiones que denuncia, evidencia los límites de una política migratoria basada en el cierre de fronteras y en acuerdos con terceros países para contener los flujos migratorios. Para Pasaje Seguro, estas políticas no solucionan el fenómeno y contribuyen a generar más sufrimiento y alimentar el racismo.
En este sentido, critica la actuación del Gobierno de España durante las primeras semanas de la emergencia. La asociación considera que se produjo una respuesta tardía ante necesidades básicas como el alojamiento, la alimentación, la higiene y la protección de menores. También advierte de que esta falta de intervención habría repercutido en los servicios públicos y en la vida cotidiana de Ceuta.
Pasaje Seguro destaca, por otra parte, la respuesta de una parte de la población ceutí, que ha participado en tareas de acogida, alimentación y protección de las personas migrantes. La entidad considera que esta reacción ha permitido cubrir algunas de las carencias institucionales y ha mostrado la existencia de una población diversa y solidaria, aunque advierte de que la ciudadanía organizada no puede asumir por sí sola una emergencia de esta magnitud.
La asociación sitúa frente a esa respuesta la actuación de la extrema derecha, a la que acusa de recurrir al odio, los bulos y las agresiones para provocar enfrentamientos. En su comunicado denuncia ataques contra personas migrantes, intentos de impedir la llegada de alimentos y señalamientos contra españoles musulmanes de Ceuta. Para Pasaje Seguro, estas actuaciones persiguen deteriorar la convivencia y cuestionar la condición ciudadana de una parte de la población ceutí.
Además, reclama que las administraciones garanticen los derechos de las personas migrantes y, especialmente, de los menores. Recuerda que quienes llegan tienen derecho a solicitar asilo y que los niños y niñas que se encuentran solos deben ser acogidos cuando no sea posible el reagrupamiento familiar. Para ello, considera necesario garantizar alojamiento digno, identificación y tramitación de sus expedientes, así como acelerar su derivación a recursos de otras comunidades autónomas.
En el caso de Cantabria, Pasaje Seguro reclama al Gobierno autonómico que ponga a disposición su red de acogida para contribuir a descongestionar la situación de Ceuta. La asociación apunta que existen menores que podrían ser trasladados a la península y plantea que las comunidades autónomas compartan la responsabilidad de su atención. También vincula el debate migratorio con la extensión de discursos de criminalización de las personas migrantes.
Las Calles contra el Fascismo comparte el rechazo a las convocatorias del 2 de septiembre, pero desarrolla un discurso más centrado en la dimensión política e internacional de la situación. La organización considera que las movilizaciones son una vía para trasladar a Cantabria una agenda reaccionaria y denuncia la presencia de grupos de extrema derecha en Ceuta. Además, relaciona los acontecimientos con las políticas migratorias europeas, el régimen marroquí y el papel de Estados Unidos e Israel.
La organización antifascista pone también el acento en la respuesta ciudadana frente a la extrema derecha. Destaca el trabajo de activistas que están documentando lo ocurrido y de vecinas de Ceuta que, según su comunicado, continúan ayudando a las personas migrantes pese al señalamiento y el acoso. Su particularidad respecto al comunicado de Pasaje Seguro es la reivindicación explícita de una respuesta antifascista e internacionalista, que conecte lo sucedido en Ceuta con otros conflictos y con la situación de Palestina.
Desde una perspectiva transfeminista, Las Calles contra el Fascismo incorpora además una crítica al uso de las mujeres y de las denuncias de agresiones sexuales para justificar discursos racistas. Rechaza lo que denomina «femonacionalismo» y «homonacionalismo» y acusa a la extrema derecha de vincular la violencia sexual con el origen o la cultura de quienes la ejercen. También critica a sectores de la izquierda que, en su opinión, están asumiendo discursos securitarios, islamófobos y nacionalistas.
Por último, Las Calles contra el Fascismo sitúa el conflicto migratorio dentro de una lectura de clase. Defiende que las personas trabajadoras de distintos países tienen intereses comunes frente a las clases dirigentes y sostiene que las fronteras responden también a las necesidades del sistema económico de disponer de mano de obra barata. Desde este planteamiento, llama a colectivos y organizaciones antifascistas a pronunciarse en solidaridad con las personas atrapadas en Ceuta y con las vecinas que las están apoyando.
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