321.572 euros para prevenir inundaciones: la Plaza del Ayuntamiento vuelve a anegarse tras las obras de las nuevas rejillas del centro
Santander ha vuelto a ver este miércoles calles del centro convertidas en auténticos cauces de agua apenas unos días después de finalizar una de las últimas actuaciones municipales diseñadas específicamente para prevenir las inundaciones en esta parte de la ciudad.
La imagen resulta especialmente significativa porque el Ayuntamiento había instalado durante la segunda mitad de septiembre nuevas rejillas transversales de drenaje en Jesús de Monasterio, junto a la Plaza del Ayuntamiento, precisamente para mejorar la recogida de agua de lluvia y completar un proyecto de prevención de inundaciones presupuestado en 321.572 euros.
Los trabajos comenzaron el pasado 16 de septiembre y tenían una duración prevista de dos semanas. Es decir, sobre el calendario anunciado por el propio Consistorio, deberían haber terminado alrededor del 30 de septiembre, una semana antes de la tromba de este miércoles 7 de octubre que ha anegado precisamente la Plaza del Ayuntamiento.
Plaza del Ayuntamiento de #santander https://t.co/NOh5wz6gQX
— PRC Santander (@prcsantander) October 7, 2026
OBRAS PREVENTIVAS
Las inundaciones del entorno del Ayuntamiento no son nuevas. Cuando la Junta de Gobierno Local aprobó el proyecto el 24 de noviembre de 2025, el propio Ayuntamiento reconocía que se trataba de una zona que en episodios de precipitaciones intensas presentaba «dificultades en la evacuación de las aguas en superficie» y «desbordamientos de los colectores de saneamiento».
La respuesta planteada fue una actuación global de 321.572 euros destinada a renovar y ampliar la red de alcantarillado y mejorar la captación del agua de escorrentía. El proyecto incluía intervenciones en la Plaza de la Leña, Isabel II y Calvo Sotelo, además de un aumento y mejora de los imbornales situados alrededor de la Plaza del Ayuntamiento.
Los trabajos comenzaron finalmente el 2 de febrero de 2026. La primera actuación se situó en la curva de la calle Mercado con Los Escalantes y el Ayuntamiento anunció entonces que las obras irían avanzando después por Plaza de la Leña, Guevara, Isabel II y Jesús de Monasterio.
El presupuesto seguía siendo de 321.572 euros y, en ese momento, el plazo anunciado era de alrededor de dos meses. La intervención, sin embargo, se desarrolló durante buena parte del año y por diferentes fases.
Entre las actuaciones previstas figuraba la sustitución y ampliación de colectores para aumentar la capacidad de evacuación del sistema, además de nuevos pozos e imbornales destinados a captar una mayor cantidad del agua que circula por la superficie de las calles antes de alcanzar los colectores.
Las obras fueron llegando progresivamente a diferentes puntos del centro hasta alcanzar en septiembre Jesús de Monasterio, uno de los accesos principales a la Plaza del Ayuntamiento. El 16 de septiembre el Ayuntamiento anunció una nueva fase que presentaba expresamente como parte de las actuaciones realizadas durante los meses anteriores «para prevenir inundaciones en esta zona de la ciudad».
321.572 euros, pero no es una licitación convencional
Los 321.572 euros no corresponden exclusivamente a las rejillas instaladas en septiembre en Jesús de Monasterio, sino al conjunto del proyecto de mejora del alcantarillado del entorno del Ayuntamiento.
Y tampoco consta una licitación municipal independiente por esa cantidad mediante la que el Ayuntamiento sacara las obras a concurso y adjudicara después el contrato a una constructora.
En lugar de eso, el proyecto se financia mediante el canon anual de Aqualia para obras de nueva ejecución, contemplado dentro de la concesión del servicio municipal de abastecimiento de agua y alcantarillado.
Ese mecanismo obliga a la empresa concesionaria a dedicar anualmente determinados recursos financieros a actuaciones de nueva ejecución, ampliación, mejora, reposición o sustitución de las infraestructuras de la red.
El PSOE pide explicaciones por la eficacia de las obras
El PSOE ha reclamado explicaciones al equipo de Gobierno del PP tras las inundaciones registradas este miércoles en distintos puntos de Santander y ha cuestionado la eficacia de las actuaciones municipales de drenaje. Su portavoz, Daniel Fernández, ha recordado que en febrero el Ayuntamiento anunció un plan de 321.572 euros para prevenir inundaciones en el entorno de la Plaza del Ayuntamiento y que hace apenas tres semanas daba por próxima su finalización con la instalación de nuevas rejillas. A su juicio, las nuevas inundaciones demuestran que el problema no está resuelto y obligan al Consistorio a explicar qué obras se han ejecutado, qué mantenimiento se está realizando y qué medidas adoptará en zonas como La Enseñanza, Plaza de la Leña o Plaza de Italia, insistiendo en que vecinos, comerciantes y familias necesitan “soluciones, no anuncios”.
El precedente del tanque de tormentas
El episodio recuerda inevitablemente al precedente del tanque de tormentas de El Sardinero, otra infraestructura presentada desde el Ayuntamiento como una mejora frente a los efectos de las lluvias y que poco después quedó sometida a prueba por nuevas inundaciones.
El tanque, construido bajo la Plaza de Italia y finalizado en 2020, tuvo un presupuesto de 851.084 euros, también con cargo al canon anual de Aqualia para nuevas obras y renovación de redes, y una capacidad de 176 metros cúbicos. Sin embargo, en noviembre de 2021 las fuertes lluvias volvieron a anegar la zona y obligaron incluso a cortar el tráfico, un episodio que reabrió las críticas sobre el alcance real de la infraestructura.
El problema no era tanto un “fallo” del tanque como sus propios límites de diseño y, sobre todo, las expectativas generadas alrededor de una obra concebida principalmente para gestionar las primeras aguas de lluvia y reducir vertidos, no para absorber cualquier episodio intenso de escorrentía, e una obra vinculada además en el tiempo a la reforma de la Plaza de Italia adjudicada a COPSESA.