Razones para pedir a FELISA que retire a Marcos Ricardo Barnatán de su programación
La presencia de Marcos Ricardo Barnatán (MRB) en la programación de la Feria del Libro de Santander (Felisa), el próximo domingo 5 de julio, creo que debe ser vista desde el punto de vista de la propaganda a favor de las políticas criminales del Estado de Israel contra la población palestina y no de su carácter de escritor y de crítico.
Nadie discute los méritos literarios de MRB, ni su obra propia, ni sus trabajos biográficos sobre Borges, pero el aspecto más importante de la biografía de MRB en el momento presente es de ser un entregado propagandista de las políticas guerreristas y genocidas de Israel. Las políticas que han convertido a Gaza en un vertedero de ruinas y niños enfermos, extienden la guerra y la ocupación al Líbano y hacen vivir a los palestinos de Cisjordania en un pogromo diario. El compromiso de MRB con estas políticas es cotidiano y entusiasta como puede verse en su cuenta pública en X https://x.com/BarnatanMR
El estado de Israel no es un estado cualquiera, es uno al que la “Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU” acaba de documentar y probar el asesinato deliberado de niños.
El estado de Israel incumple sistemáticamente todas las resoluciones de la ONU que le condenan por la ocupación ilegal de Cisjordania, Gaza, los altos del Golán, Jerusalén Este, etc, además de tener a su primer ministro en busca y captura por el Tribunal Penal Internacional por posibles crímenes de guerra.
El apoyo que Israel recibe de Estados Unidos y también de la Unión Europea, para nuestra vergüenza, ha llevado a amplios sectores de la sociedad civil a movilizarse para que se aísle y se boicotee a Israel, como único modo de frenar su escalada racista y genocida. A ese fin responde la campaña mundial no violenta BDS (siglas en inglés de Boicot-Sanciones-Desinversión) que en coordinación con los grupos palestinos que la mantienen en Palestina, lanza iniciativas de boicot contra la actividad económica, militar y propagandística israelí en todo el mundo. Estas campañas siguen el ejemplo del boicot que recibió el régimen racista de Sudáfrica durante años y que contribuyó de manera eficaz a su final.
Boicotear la presencia de un equipo israelí en la Vuelta, abandonar Eurovisión por la participación de Israel, denunciar la intervención de equipos israelíes en competiciones deportivas o la presencia de orquestas y grupos musicales de Israel en festivales y conciertos, forman parte de esa campaña necesaria de aislamiento y denuncia. ¿Por qué? Porque esas actividades aparentemente culturales persiguen blanquear y normalizar a este estado cargado de crímenes y agresiones.
La presencia pública de MRB en Felisa forma parte de ese blanqueamiento porque el escritor interviene constantemente de manera pública a favor de las políticas de Israel, criminalizando a la población palestina y, por lo que nos toca, calificando a los manifestantes de Santander contra el genocidio en Gaza de “amigos de Hamas” en una entrada en X el 1 de marzo de 2025. Las intervenciones de MRB justifican explícitamente el genocidio que está cometiendo Israel, a la vez que niegan que tal genocidio se esté produciendo ¿daría Felisa la palabra a alguien que negara el genocidio cometido por los nazis contra los judíos, al holocausto?
Por esas razones MRB no debe participar en la plaza de la palabra, porque hoy ha optado por ser portavoz del supremacismo y de la violencia étnica y esa condición prevalece sobre las demás.
Alguien recordará a Telesforo de Monzón, fue un importante escritor en euskera que formó parte del Gobierno Vasco durante la Guerra Civil, por lo que tuvo que exiliarse durante el franquismo. Además, fue portavoz de Herri Batasuna hasta su muerte en 1981, en los peores años del terrorismo de ETA. No cesó de justificar y blanquear públicamente la práctica criminal de ETA hasta que murió. ¿Hubiera debido participar, en 1980, en un evento literario que tuviese como bandera el uso de la palabra y el dialogo para abordar relaciones y conflictos? Creo sinceramente que no. Algo similar sucede con MRB hoy, es su presente blanqueador del terrorismo israelí el que lo aleja de los foros donde debe prevalecer la palabra, no su pasado ni su obra literaria.