Renfe concede a los viajeros de Cercanías otro día infernal

Numerosos trenes de Cercanías fueron suprimidos este pasado lunes, para sorpresa de los usuarios del servicio, que, en muchos casos, se enteraron cuando ya estaban en el andén esperando el tren.
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La costumbre es que surjan quejas de usuarios del servicio de FEVE que de Renfe, pero este lunes se ha dado la situación inversa. Con motivo de la «gestión del tráfico ferroviario» o el «reajuste del tráfico ferroviario» se han ido suprimiendo diversos servicios, la mayoría de los cuales no se cubrían con un transporte alternativo por carretera.

No se trataba de una jornada de huelga, no era una situación prevista. A las 6:00 de la mañana, el canal de Cercanías de Cantabria en WhatsApp anunciaba que la circulación se prestaba con normalidad. Después se lanzaba la información de horarios de la línea C-3, la que une Santander con Liérganes, que lleva ya tiempo en obras y prevé un transporte por carretera entre las estaciones de Astillero y Liérganes. Una rutina de los últimos tiempos.

A las 9:56 llegaron las primeras incidencias del día. En la línea C-2, la de FEVE que une Santander con Cabezón de la Sal, se anunciaba la supresión de dos servicios, aunque la afectación a los viajeros era escasa. Se anunciaba que no circularía el tren de las 10:00 de Santander a Torrelavega, pero que el siguiente llegaría a las 10:10, y que tampoco lo haría el que debía circular en sentido inverso a las 11:00, pero que pasaría otro a las 11:12.

A las 14:00 se volvía a lanzar el mensaje de que el servicio de Cercanías transcurría con normalidad. Pero a las 14:37 llegó el primer mensaje en WhatsApp de incidencias en la línea C-1, la de Renfe que conecta Santander con Reinosa. desde ahí hasta el final del servicio, los mensajes fueron constantes. Ese mensaje de las 14:37 decía que el tren que debía partir de Santander hacia Los Corrales de Buelna a las 14:42 no saldría, y que el siguiente tren pasaría a las 15:12. Con sólo cinco minutos de antelación. A la misma hora se decía que el tren de Los Corrales a Santander de las 15:57 tampoco saldría, y que habría que esperar al tren de las 16:47. Dos trenes suprimidos, el primero avisado con cinco minutos y sin transporte alternativo por carretera.

A las 15:40 se publicaba un nuevo mensaje en el canal de WhatsApp, avisando de tiempos de demora entre Santander y Reinosa de 30 y 40 minutos. Es decir, se suprimían servicios y otros circulaban claramente a deshora. En una línea que muchos viajeros utilizan para ir a trabajar o a hacer gestiones de todo tipo.

A las 15:53 se anunciaba la supresión del tren de Santander a Los Corrales de las 15:55. Sólo dos minutos antes. Y se anunciaba próximo tren a las 16:59, más de una hora después. Al mismo tiempo, se avisaba de la supresión del tren de Los Corrales de las 16:47, el anunciado a las 14:37, para decir que el siguiente tren pasaría de Los Corrales a Santander a las 17:56. Lo que iban a ser 50 minutos de retraso, de las 15:57 a las 16:47, se convertían ya en dos horas.

A las 17:19 una nueva comunicación por parte de Renfe. El tren que debía salir de Santander a las 16:59 con destino Reinosa, sólo circularía hasta Renedo. A partir de ahí, transporte alternativo por carretera. Se avisaba cuando el tren ya estaba a punto de llegar a Renedo.

A las 17:20, con algo más de antelación, Renfe comunicaba que no partiría el tren de Santander a Renedo previsto para las 17:37 y que habría que esperar hasta las 18:16 para coger otro. En este caso, como en la gran mayoría, sin transporte alternativo por carretera.

A las 18:17 se anunciaba por parte de la compañía que la incidencia ya estaba solucionada. Una incidencia que había sido calificada como «reajuste del servicio ferroviario» durante varias horas. Entonces, el servicio iría recuperando la normalidad.

Sin embargo, a las 20:54 se decía por WhatsApp que había retrasos entre Santander y Reinosa de entre 20 y 30 minutos. Y a las 20:56 se reanudaron las cancelaciones. A esa hora se decía que el tren que debía salir de Reinosa a las 22:46 no circularía hasta Los Corrales de Buelna. Se debía hacer ese tramo por carretera y el resto, hasta Santander, en tren. Esta vez con antelación y alternativa.

A las 21:10 se volvía a las andadas, porque se anulaba la supresión del tren de las 21:12 que debía hacer el recorrido Santander-Renedo. Dos minutos antes y sin transporte alternativo por carretera. Siguiente tren: 22:48. Y a la misma hora se anunciaba que el tren de Renedo a Santander de las 21:38 tampoco circularía, y habría que esperar a las 21:48 para tener otro servicio.

Así es como concluía el lunes, un mal día para circular en Cercanías, especialmente por la tarde y por la noche. Hoy martes no se ha producido ninguna incidencia, por el momento, más allá de los transbordos para circular por la línea C-3 entre Astillero y Liérganes.

El lunes fue también un día de desinformación. Aunque el canal de WhatsApp recogiera las incidencias, en las estaciones no eran tan fácil recibir cumplida información de lo que sucedía. Se da por hecho que todas las personas utilizan WhatsApp y que saben que Renfe tiene un canal por esa vía para informar.

Viajeros sin información

El Faradio pudo hablar con un usuario afectado por estas incidencias. Relataba que en la megafonía no escuchó ningún mensaje alertando de las incidencias que estaban sucediendo. Se avisaba, por ejemplo, de la afectación que habrá en la línea C-1, del 20 al 29 de agosto, entre las estaciones de Maliaño y Reinosa. Ese tramo, durante esos 10 días, se tendrá que hacer por carretera. Pero no se decía que el tren que estaba esperando en ese momento no circularía.

El afectado añadía que otra viajera utilizó el interfono del andén para preguntar lo que sucedía. No sólo no obtuvo la información deseada, sino que se encontró una respuesta con muy malos modos, expresando que ella no era la persona que debía indicar lo que estaba pasando, sino que sólo se encargaba de dar los mensajes por megafonía. Pero no los daba todos. Por ejemplo, no explicaba que el siguiente tren se había cancelado.

Cancelaciones, retrasos y poca información. Un cóctel ya muy habitual que soportan los viajeros de Cercanías en Cantabria. Son quienes van a trabajar, estudiar, al médico o a hacer gestiones en transporte público, la mejor opción para no tener que desplazarse siempre con el vehículo privado. Pero a veces les resulta imposible y se enteran sobre la marcha de lo que ocurre.

Las Mesas de Movilidad de Cantabria han incidido muy a menudo en la constancia de las averías en este servicio público, reclamando mejoras que llegan pocas veces y a cuentagotas. Mientras, se sigue esperando que lleguen esos trenes de Cercanías (para Cantabria y Asturias) que sufrieron un retraso porque se proyectaron unos que no cabían por los túneles que llevan hechos décadas. 2026 era el año previsto para su llegada, pero ya se da por hecho que habrá que esperar hasta el año que viene, al menos.

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