Los vecinos de Rucandial alertan de más viviendas afectadas por el proyecto de Real de Piasca y aseguran que los realojos serían en Bezana
Los residentes han detectado diferencias entre los planos publicados inicialmente en los medios de comunicación y la documentación que posteriormente se les ha facilitado. Mientras las informaciones difundidas han apuntado a unas 35 o 37 viviendas afectadas, consideran que el número de propiedades incluidas en el ámbito del proyecto podría ser superior.
En concreto, señalan que determinados terrenos aparecen representados de manera diferente en los documentos y que uno de los planos incorpora la expresión «delimitación inicial», lo que genera dudas sobre el alcance definitivo de la actuación de Real de Piasca.
Por ello, reclaman la publicación de toda la documentación urbanística y una explicación sobre las diferencias detectadas, además de garantías ante posibles modificaciones durante la tramitación del Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) Bosques de Santander.
Realojos en Bezana y rechazo a las compensaciones
Otra de las principales preocupaciones de los residentes son las propuestas que, según la información trasladada por la asociación vecinal Virgen de Loreto, habría planteado Real de Piasca en las reuniones mantenidas con representantes vecinales e institucionales.
Estas propuestas incluirían la compra de las propiedades afectadas, compensaciones económicas y posteriores realojos. Según la información recibida por los vecinos de Rucandial, las viviendas de sustitución se ubicarían en terrenos pertenecientes a Santa Cruz de Bezana.
Los afectados rechazan esta posibilidad porque supondría abandonar Santander y trasladarse fuera del barrio en el que muchas familias llevan residiendo durante generaciones.
Además, cuestionan que las compensaciones se planteen tomando como referencia los metros cuadrados de las viviendas, sin valorar adecuadamente las parcelas, los jardines y los espacios exteriores de las propiedades actuales.
La asociación insiste en que no pretende negociar mejores indemnizaciones ni aceptar viviendas de sustitución. Su reivindicación es permanecer en sus hogares y conseguir la paralización del proyecto de Real de Piasca.
También les preocupa la insistencia que atribuyen a la promotora en mantener negociaciones individuales con los propietarios, así como la solicitud de datos personales de los afectados a través de la asociación de Loreto.
Los residentes recuerdan que cualquier tratamiento o comunicación de datos personales debe respetar la normativa vigente.
Los vecinos cuestionan que Real de Piasca necesite sus terrenos
La oposición vecinal se extiende a la necesidad de incorporar las viviendas existentes al desarrollo urbanístico.
Los residentes consideran que Real de Piasca dispone de terrenos suficientes para construir las miles de viviendas anunciadas sin intervenir sobre los hogares consolidados de Rucandial.
El proyecto Bosques de Santander contempla la construcción de 7.850 viviendas, de las que 4.710 serían libres y 3.140 protegidas, además de equipamientos como la futura Ciudad de la Justicia. La actuación se extendería por terrenos de Santander, Santa Cruz de Bezana y Camargo.
Los vecinos reclaman que se justifique técnicamente por qué resulta necesario incluir sus propiedades y que se analicen alternativas que permitan desarrollar la actuación sin desplazar a las familias.
En este sentido, consideran que el desarrollo urbanístico no debe implicar la desaparición de viviendas que llevan décadas habitadas y que forman parte de la historia del barrio.
Una asociación para exigir la paralización del PSIR
Ante esta situación, los vecinos han constituido la Asociación de Vecinos Afectados por el PSIR Bosques de Santander, cuya solicitud de inscripción registral ya ha sido presentada.
La organización surge después de que los residentes conocieran el pasado cuatro de octubre, a través de la prensa, los planes urbanísticos de Real de Piasca.
Para coordinar su respuesta, han creado equipos de trabajo técnicos, jurídicos y de comunicación y movilización social.
El equipo técnico estudiará los planos y la documentación urbanística, mientras que el jurídico analizará los procedimientos administrativos y las posibilidades de defensa de los propietarios. Por otra parte, el grupo de comunicación se encargará de informar a la ciudadanía y organizar las actuaciones reivindicativas.
La asociación solicita reuniones formales con el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander y la Consejería de Fomento para trasladar su postura de manera colectiva.
Según la información recibida a través de la asociación de Loreto, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, habría mostrado disposición a reunirse con los vecinos, mientras que desde la Consejería de Fomento se habrían planteado contactos individuales.
El Ayuntamiento de Santander había señalado anteriormente que analizaría el proyecto de Real de Piasca con el «máximo rigor» y que velaría por los realojos de las personas afectadas.
Sin embargo, los residentes insisten en que su objetivo no es negociar las condiciones de salida, sino evitar que tengan que abandonar sus viviendas.
«Rucandial no se vende»
La asociación recuerda que más de 200 personas viven en Rucandial, donde numerosas familias llevan establecidas más de cien años y en algunos hogares conviven hasta seis generaciones de una misma familia.
Los vecinos defienden que el barrio no puede tratarse como un conjunto de parcelas disponibles para una operación urbanística y que las viviendas existentes forman parte de un entorno residencial con historia y arraigo.
Bajo el lema «Rucandial no se vende», exigen a las administraciones que escuchen su postura, aclaren las afecciones reales del proyecto de Real de Piasca y atiendan su petición de paralizar el PSIR Bosques de Santander.
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