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Los buitres de Liberbank (I): Oceanwood, en el corazón de la tormenta financiera

7 de abril de 2019. POR
(Foto: Carlos Atienza)

(Foto: Carlos Atienza)

Por aquí todavía se recuerda cuando Caja Cantabria era una caja, ligada al territorio, con obra social, o inversiones en temas sociales, culturales y deportivos.

La mezcla de las preferentes y las malas prácticas en el sector financiero fueron paulatinamente creando una distancia con sus propios clientes que se aceleró cuando se convirtió en un banco puro y duro, Liberbank, que aglutinaba las cajas cántabra, asturiana (en realidad quien llevó el peso de la integración), extremeña y manchega.

Y su actitud ante los desahucios, con denuncias ante las protestas, poca disposición a negociar casos de afectados y siendo la última entidad financiera cántabra en animarse a colaborar con la Oficina de Emergencia Habitacional, no ayudaron a frenar ese distanciamiento.

En las últimas semanas, colectivos como la PAH o Stop Desahucios han alertado de nuevos desahucios en alquiler a manos de una entidad ligada a Liberbank, Las Peñicas SL.

OCEANWOOD, DEL CORAZÓN DE LA CRISIS FINANCIERA GLOBAL AL NEGOCIO CON SUS PERJUDICADOS

El proceso de desarraigo ha llevado a Liberbank de ser una cara cercana a estar imbricado en el complejo sector financiero global, con todo lo que eso supome-

En estos momentos, su segundo accionista, con casi un 17%, es Oceanwood, un fondo británico y maltés (la Unión Europea no considera a Malta paraíso fiscal si bien ha apuntado prácticas sospechosas en materia fiscal y es uno de los países con presencia en los Papeles Paradiso), y que también tiene presencia en las Islas Caimán, considerado paraíso fiscal por organizaciones internacionales e investigaciones periodísticas.

Logo de Oceanwood

El fondo fue fundado en 2006, por Christopher Gate, un exgestor de Goldman Sachs que había participado en el comité de quiebra de Lehman Brothers, y nació como una firma de asesoría de inversión con vocación europea, con sede en Londres y Malta.

En 2009, Oceanwood Capital, junto con GLG Partners LP y Ramius Capital Group LLC, dirigieron el comité de acreedores en la quiebra de Lehman Brothers, para resolver la trama europea del gigante financiero cuya quiebra supuso el inicio de la crisis global. En junio de 2010, Oceanwood Capital se unió a Edoma Capital, empresa de Pierre-Henri Flamand, ex jefe de estrategia de Goldman Sachs.

Oceanwood invierte en toda clase de activos, especialmente del sector financiero de países como Irlanda, Italia, España, Portugal y Grecia, es decir, en los conocidos como PIGs, el sur de Europa más afectado por la crisis financiera.

En España dos de sus principales puntales, consejeros del fondo en distintas empresas, son David Vaamonde Juanatey, gestor de inversiones bancarias, un coruñés que fue analista de renta variable de bancos españoles y portugueses en MainFirst Bank y en Findentiis Equities, además de analista de JP Morgan y Fitch, ex de Caixa Galicia; o Julian García-Woods, que ganaron posiciones con la estructuración del sistema financiero, primero en Grecia y luego en España.

Oceanwood ha sido accionista del Banco Popular, ACS o la cadena hotelera NH –en la que llegó a forzar un cambio en la propiedad—o en Pescanova, en la que llegó a tener un peso importante tras adquirir buena parte de su deuda a entidades financieras. En el pasado se interesó por otros bancos como el Sabadell o el Popular, donde se le acusó de forzar el desplome de la cotización.

Tiene fama en el sector de oportunista y cazaopas, es decir, de esperar de algún modo agazapado entre los accionistas a que llegue otra empresa buscando hacerse con el control para poner ellos en valor su apuesta empresarial y ganar poder o propiedad en el nuevo escenario empresarial que surja al final del proceso.

EL SEGUNDO ACCIONISTA DE LIBERBANK

Manu Menéndez, presidente de Liberbank

El fondo entró en 2014 en Liberbank, con un 2,4% de su capital, que fue ampliando en sucesivas fases, a través de varios de los fondos que maneja.

En 2017 pasó ya a sentarse en su Consejo de Administración. Algunas de estas participaciones existían desde antes, de forma indirecta, y algunas se gestionaron a través de fondos en las Islas Caimán, que afloraron cuando tuvo que comunicárselo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Liberbank sufrió recientemente un, frustrado, intento de OPA hostil (un intento no pactado de hacerse con sus acciones y propiedad) por parte de ABANCA, una entidad que es fruto de la segregación de parte de Novacaixagalicia, que a su vez fue el resultado de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova.

El banco de la antigua caja cántabra se plantea en los últimos tiempos una nueva fusión, pero con UNICAJA, el banco que agrupa a las antiguas cajas andaluzas, sin que se conozcan aún los detalles ni sus efectos sobre las oficinas o el empleo.

LIBERBANK INTENTA DESHACERSE DE SUS ACTIVOS INMOBILIARIOS

La antigua Caja y este fondo, junto con otro fondo, Bain Capital, alcanzaron un acuerdo para la creación de una sociedad a la que la entidad traspasará una cartera inmobiliaria de su propiedad por un importe de unos 602 millones de euros, que para ellos contaban como deuda.

Protesta en la oficina central de Liberbank en Santander por el suicidio en Los Corrales de Buelna

Protesta en la oficina central de Liberbank en Santander por el suicidio en Los Corrales de Buelna (junio de 2014)

Con este acuerdo la entidad aspiraba a reducir su exposición a activos inmobiliarios improductivos.

Porque Liberbank no atraviesa un buen momento: hace poco vendía su sede en Madrid –que le compró a la SAREB, el banco malo– por 45,3 millones de euros, aunque la sigue ocupando en régimen de alquiler. Paradójicamente, la ocupación de la propia vivienda en régimen de alquiler más accesible es algo que le han pedido, no siempre con éxito, muchas familias afectadas por desahucios a la propia Liberbank.

En 2018 Liberbank volvió a dar beneficios, si bien no cumplió con los objetivos marcados y eso se ha traducido en que su cúpula directiva no cobró los bonos correspondientes.

La ampliación de capital de 2017, en la que Oceanwood aumentó su presencia y pasó a sentarse en el Consejo de Administración, se hizo para ampliar capital y sanear su balance, afectado por sus activos inmobiliarios.

En esa ampliación entraron en su accionariado 43 fondos, la mayor parte del Reino Unido y de Estados Unidos, que se hicieron con un 19% de la presencia de las fundaciones bancarias herederas de las cajas fundadoras, que van perdiendo así peso en la entidad.

(Información recopilada de medios como Cinco Días, El Confidencial, Expansión. Europa Press , El Comercio, La Opinión de Coruña, El Español, El Faro de Vigo, Valencia Plaza)


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