Santander se suma este viernes a Streets for Kids para reclamar calles seguras y saludables para la infancia
Este viernes 8 de mayo, Santander se sumará a una nueva edición de Streets for Kids – Calles Abiertas para la Infancia, la movilización europea impulsada por Clean Cities para reclamar entornos escolares seguros, saludables y libres de tráfico motorizado.
En Santander, la jornada estará organizada por distintas asociaciones de familias. Por ejemplo, las AFAs de los Colegios Cisneros y Magallanes organizan a primera hora de la mañana un bicibus en el que familias de los centros podrán acompañar al alumnado en su camino al colegio, circulando por calles -en teoría- pacificadas de su entorno escolar, y en compañía de personas voluntarias de las AFAs y de Cantabria ConBici.
Además, el CEIP Cisneros organizará a lo largo de la mañana un recreo en la calle (abierta al alumnado y cerrada al tráfico temporalmente) en el que se compartirán juegos, lecturas con la colaboración de la librería vecina La Vorágine y reflexiones del alumnado sobre el uso de ese espacio público de su entorno.
La iniciativa local forma parte de una jornada estatal que contará con cerca de 40 eventos programados en toda España, una cifra que se espera que siga creciendo con nuevas confirmaciones de centros educativos, AMPAs y colectivos ciudadanos. A su vez, se enmarca en la campaña europea Streets for Kids, que cada primavera moviliza a familias, alumnado, profesorado y organizaciones sociales para reclamar calles más seguras, limpias y habitables para niños y niñas.
Durante la jornada en Santander, estas actividades se sumarán a las organizadas en centros como Menendez Pelayo, Gerardo Diego, Verdemar… . El objetivo es visibilizar la necesidad de transformar los entornos escolares, reducir la presencia del tráfico motorizado y recuperar el espacio público para la infancia.
Una demanda local conectada con una movilización europea
La acción de Santander se suma a una reivindicación compartida por comunidades educativas y colectivos ciudadanos de toda Europa: reducir el tráfico motorizado en los entornos escolares, mejorar la calidad del aire, disminuir el ruido y garantizar que la infancia pueda moverse de forma autónoma y segura.
El tráfico en las ciudades es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica, ruido, emisiones de gases de efecto invernadero, inseguridad vial y ocupación del espacio público. Sus impactos afectan especialmente a niños y niñas, que cada día se desplazan a centros educativos situados, en muchos casos, junto a calles con alta presencia de vehículos.
En Santander, esta situación se concreta en el estudio de Ecologistas en Acción que recientemente ha puesto de relieve la mala calidad del aire en los entornos escolares de Santander, superando ampliamente los límites recomendados por la OMS (y en muchos casos también los nuevos límites legales que entrarán en vigor en 2030): «El 96 % de los entornos escolares superan los niveles de NO2 recomendados por la OMS»
El mapa de ruido publicado por el Ayuntamiento también muestra altos niveles de contaminación acústica en entornos escolares.
Por ello, estas asociaciones de familias y colectivos ciudadanos llevan años proponiendo mejoras de sus entornos escolares, así como una implementación más racional y transparente de Zonas de Bajas Emisiones que tenga en cuenta entornos especialmente sensibles, como los centros escolares.
Estas propuestas buscan mejorar la seguridad vial, reducir la contaminación y devolver a la infancia el derecho a ocupar y disfrutar el espacio público.
Calles escolares para barrios más seguros, saludables y habitables
Streets for Kids reclama la implantación de calles escolares y calles abiertas a la infancia: espacios próximos a los colegios en los que se restringe o reduce el tráfico motorizado, especialmente en los horarios de entrada y salida, para que niños y niñas puedan desplazarse con seguridad y respirar un aire más limpio.
Las calles escolares, los caminos seguros, la pacificación del tráfico, la reducción de velocidad, la mejora de cruces y aceras y la renaturalización de los entornos educativos son medidas que ya se están aplicando en numerosas ciudades europeas. Su objetivo no es solo mejorar la movilidad escolar, sino construir barrios más habitables para toda la ciudadanía.
«Los niños y las niñas tienen derecho a moverse con seguridad, a respirar aire limpio y a disfrutar del espacio público. Sin embargo, en demasiadas ciudades, los entornos escolares siguen condicionados por el tráfico motorizado, la contaminación y el ruido. Streets for Kids quiere convertir esa preocupación en acción colectiva y en políticas públicas concretas», señala Carmen Duce, portavoz de Clean Cities en España y coordinadora de transporte de Ecologistas en Acción.
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